A medida de tus fans

Andrew Dubber

Toda esta charla sobre la industria musical en la red pasa por encima de un hecho simple; no hay sólo una. Hay muchas. La misma receta no vale para todas.

Si has visto mi sitio web, habrás visto una página en la que aterrizas con una foto y un poco de charla. Tiene un sistema de navegación tirando a simple en la parte superior y en la inferior que dice cosas como Acerca de Nosotros, Galería, Descargas, Contacto y MySpace. Esos enlaces te llevan exactamente adonde esperarías que te lleven.

En sí mismo no es un sistema malo y, de hecho, es deseable que no intentes reinventar la rueda. La gente tiene expectativas y lo que no quiere es tener que aprender un sistema de navegación nuevo sólo para tu sitio. No es la cuestión de la que quiero hablar ahora.

El problema sobre el que quiero que prestes atención es la posición por defecto tan poco crítica sobre lo que un sitio web debería ser. De hecho el sitio tiene que comunicar lo que eres y lo que haces. Más importante, tiene que hacerlo de una forma en la que tu audiencia objetivo perciba quién eres y qué quieres de ellos.

Tu empresa musical no es como las demás. Haces cosas que los demás no hacen, y deliberadamente evitas hacer cosas que otros sí hacen. Con suerte, como mínimo, tu música dice algo único, y un sitio web cutre no le hace justicia.

Así que tu sitio tiene que hacer unas cuantas cosas. Una de ellas, probablemente la más importante, es dar un reflejo de ti y de la forma en la que quieres comunicarte. Como esa forma será distinta para cada uno, mi consejo es «piensa cuidadosamente en lo que significa».

Dicho esto, puedo dar algunos ejemplos para demostrar lo que quiero decir. Piensa en una web de un artista que permite que sus fans se comuniquen entre ellos en una especie de foro que se presenta como notas clavadas en una corchera. Que eso sea la página principal. Y que todo lo demás parta de esa idea, porque el foro será el primer motivo por el que los visitantes van a volver. Que no sea una página «foro», que sea la principal y la más visible.

O en una cuya página principal muestre un flyer con la leyenda «ESTA NOCHE», con información sobre tu próximo concierto. Es un motivo para enlazar y revisitar la página, porque estás dando lo que quien la visita esperaba conseguir. «¿Qué se cuece esta noche?» No hagas que haya que hacer media docena de clics para conseguir la información sobre tu música en directo, atravesando decenas de páginas con tus fotos sonriendo.

Había también un sitio de una editora musical que buscaba centrarse en sincronizar las actividades de sus artistas. Así que encontrabas clips con música diferente reunida, dando una idea de la forma en la que este tipo de cosas podría funcionar.

Finalmente una de una discográfica que decidió no tener un sitio web propio, sino uno para cada uno de sus artistas, con enlaces de los unos a los otros, contando que que en realidad la gente no busca música visitando discográficas, sino buscando directamente música interrelacionada.

Puedes no conformarte con construir un sitio. Hoy en día puedes hacer funcionar juntas una buena cantidad de ingredientes que ya existen y que se convertirán con poco esfuerzo en tu marco de trabajo. Es una de las ventajas de la Web 2.0, de la que hablaré en más detalle más adelante.

Por ejemplo, puedes tener un sitio con Google Maps, posiblemente en tu página de giras, de forma que puedan encontrarlas fácilmente. O una tienda Amazon a medida en tu sitio con la que ganar dinero en comisiones. O vender camisetas utilizando algo como Spreadshirt.

Puedes usar feeds RSS —también lo ampliaré debajo— para incrustar tus últimas noticias y contenido relevante para tu audiencia desde toda la red y personalizarlo para que sea el tuyo.

O bien publicar un botón Skype Me, para que los usuarios de tu sitio puedan si quieren hablar con un humano con sólo un clic, si eso sirve para lo que pretendes. Les permitirá saber también cuándo no estás disponible.

Esto es sólo el principio. La web es una caja de herramientas. O, si lo prefieres, un enorme Lego. Puedes hacer con ella lo que quieras. Pero no pierdas de vista el asunto del diseño. Si no encuentras lo que necesitas, siempre puedes construirlo desde cero. Una combinación de ambas aproximaciones suele ser la mejor receta. Lo más importante aquí es intentar no ser simplemente uno más. Podría ser suficiente simplemente engancharse y empezar a funcionar en la red, pero si quieres vivir de esto, querrás diferenciarte de una forma positiva. Tener el mismo sitio web que los demás, y seguir la misma vieja fórmula, no va a ayudarte. No como quieres que te ayude.

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