Informática musical

Probando Waves SoundGrid & SoundGrid Impact

SoundGrid para todos los públicos

Definir qué es SoundGrid no es trivial, pero detrás de esa complejidad se revela un sistema muy sencillo y potente con tres componentes: protocolo, DSP y el software.

Durante estos meses he tenido la oportunidad de probar el servidor más básico, la versión SoundGrid Impact y meterme a fondo en el mundo de SoundGrid, por lo que he grabado un vídeo donde lo describo y explico su configuración y testeo la potencia del servidor.

Waves, que hace algunos años abandonó la plataforma que la vio nacer (el DSP de Pro Tools), nos sorprendió algo más tarde con lo que llamó SoundGrid y que se empezó a gestar en sus sistema de directo DigiGrid, heredero, a su vez, de Waves APA, que a principios de siglo XXI empezó a rivalizar con TDM y las primeras UAD-1. Tanto Waves APA como esa primera encarnación de SoundGrid eran ordenadores preparados para cargar plugins, APA para el entorno DAW (con un buffer mínimo y nada despreciable de 256 samples de latencia) y SoundGrid para las mesas DigiGrid. Con los años, el sistema se fue extendiendo y expandiendo hasta llegar a ser lo que es hoy en día, una herramienta muy potente y completa, con latencias de 40 samples y un ecosistema muy atractivo. El servidor Impact, por su lado, no deja de ser un PC estándar con un software específico, cuya única función es ejecutar plug-ins para su uso dentro de la red SoundGrid.

Después de haber usado casi todas las opciones de procesamiento externo basadas o no en DSPs que se han popularizado en todo este tiempo, mi interés por estas soluciones en mi trabajo ha caído en picado. Entiendo que hay muchos lugares donde son cruciales (tiempo real, directo, etc), pero la potencia del hardware que uso actualmente es tal que es muy difícil justificarlo en mi día a día. Otro caso es Universal Audio, que ha basado su estrategia de control de la distribución de su software en generar aplicaciones de alta calidad que requieren de su DSP para funcionar. Sin embargo el uso en tiempo real y distribuido de SoundGrid Impact y la posibilidad de compartirlo dentro del estudio renueva mi interés por esta solución de Waves, que le ha dado una vuelta de tuerca al concepto, siendo más útil en un entorno de trabajo de estudio moderno.

Conclusiones

Trabajar SoundGrid a fondo me ha hecho entender las grandes posibilidades del audio sobre IP y, especialmente, de este ecosistema. Al contrario de otros desarrolladores o de los protocolos abiertos, Waves ha mimado y extendido la plataforma hasta convertirla en la más completa solución disponible de este tipo.

Pros

  • Las posibilidades son infinitas.
  • Al contrario de otras soluciones, el coste de inicio en la plataforma es cero.
  • Hay tarjetas y adaptaciones para usarlos dentro de casi cualquier sistema u otra red (Dante, mesas Yamaha, Behringer X32 y un largo etcétera).
  • El coste del DSP y los plugins son competitivos.
  • El DSP se puede compartir con varios puestos.

Contras

  • La documentación a veces es confusa.
  • Es necesario usar interfaces de entrada y salida de Waves para obtener latencias muy bajas.
  • No hay interfaces de bajo costo (aunque los que hay son de muy buena calidad).

Más información: Waves

¿Te gustó este artículo?
14
Comentarios

Regístrate o para poder comentar