¡Visualiza!

Si dentro de unos días tengo que enfrentarme a una situación comprometida y sé de antemano que los nervios me pueden jugar una mala pasada, una forma de prepararme para afrontar esa situación de manera más efectiva es la visualización.


¿Y qué es eso de visualizar?. Pues simplemente cerrar los ojos, e imaginarme en la situación comprometida. Se trata de verme cómo reaccionaré en ese momento, qué pensaré, qué cosas me diré para tranquilizarme y sobre todo, qué cosas debo tener controladas (de qué tengo que estar pendiente) para mantener la concentración al máximo. En definitiva, utilizar nuestra capacidad de imaginar situaciones para prepararme lo mejor posible para ese momento.


¿Qué ocurre si vemos una película de miedo veinte veces?, pues sencillamente que pierde la incertidumbre, la emoción, los momentos de mayor tensión los conocemos y al final incluso puede convertirse en una película de risa. Pues de eso se trata, de ver en nuestra mente esa “película de miedo” muchas veces y saber lo que va a suceder porque ya la he vivido.


Para empezar a visualizar debo sentarme o tumbarme, respirar tranquilamente y relajarme durante 5 minutos. Una vez esté relajado, empezaré poco a poco a imaginarme esa situación. Primero veo los detalles, los colores, la gente que me rodea, la ropa que llevo puesta, la luz que hay (natural o artificial), el mobiliario, etc. Es decir, primero me sitúo en esa escena y una vez vea claramente todo lo que hay a mi alrededor, empiezo a visualizar mi actuación en esa situación.


Visualiza de la forma más real posible, es decir cuantos más sentidos estén implicados mejor. Olores, colores, sonidos, tacto y gusto si fuera necesario, incluso las emociones que sentirás. Lógicamente si debe ser muy real, habría que intentar visualizar desde tu punto de vista, es decir, desde tus ojos y no como si te vieras en una televisión.


Lo ideal es hacerlo de forma progresiva. La primera vez que visualizo esa situación debería ponerme bastante nervioso, eso significa que es muy real, pero según vaya visualizando notaré más control de la situación y la ansiedad se irá reduciendo. Utiliza este recurso todos los días que puedas y cada vez que lo hagas intenta hacerlo por lo menos un par de veces.


Cuando te enfrentes a la situación real habrá nervios, eso seguro, pero quizás menos de los que habría si no hubieras visualizado. El objetivo no es evitar los nervios, el objetivo es aun estando nervioso, seguir concentrado al cien por cien.


La visualización puede ser ayudada de muchos elementos. Los deportistas por ejemplo la acompañan con movimientos. Un velocista mientras visualiza una carrera de 100 m. lisos, puede mover ligeramente sus brazos y piernas para ayudarle a sentir la carrera de forma más real. Como músico podemos ayudarnos de algunos recursos para mejorar la calidad de esa visualización. Por ejemplo puedo visualizar los primeros temas y escucharlos con unos auriculares mientras visualizo.


Podemos visualizar los momentos previos a la actuación, mi reacción o la manera de dirigirme al público, la manera de salir airoso de un imprevisto que pueda surgir como un error por ejemplo, en definitiva todo lo que para ti sea un momento delicado.


Lo más importante es enfrentarme muchas veces a la situación crítica y saber muy bien cómo reaccionar en esos momentos. De esta forma, cuando me enfrente de verdad a esa situación, sabré perfectamente lo que debo hacer.


PsicoEscénico.

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