Aquí otro cervecero de pro.
La gran mayoría de nacionales NO ME GUSTAN (aunque no quiere decir que no me las tome)
En cuanto a favoritas, sin ninguna duda: las belgas.
Y de las belgas, sin ninguna duda: Chimay.
Chimay (a mi humilde parecer) es la única puta cosa buena que ha traído el cristianismo al mundo: pero los cabronazos de los monjes trapenses dieron en el clavo... Como qué se yo, Rupert Neve inventando el 5088 o Les Paul sacándose de la manga su guitarra homónima.
A día de hoy es fácil de conseguir en supermercado (por temporadas, claro, dado que se sigue fabricando de manera artesanal y hay meses en los que la producción no da para todo el mercado)
Hay dos modelos uno con etiqueta roja (el normal) que es mi favorita, y otro azul (reserva) que me gusta personalmente un poco menos. Ambos hechos bajo la ley de pureza alemana (por no llevar no llevan ni químicos estabilizadores de la espuma: SHAME ON YOU, Grimbergen)
Eso sí, no hablamos de mariconadas: hablamos de cervezas de triple fermentación (la tercera en la propia botella) con mucha levadura (puede provocarte un "exceso de fibra" cuando vayas el día siguiente a echar una patata al cubo

) y bastante fuertes (de 8º pa'rriba)
De sabor imaginad una voll-damm mucho más suave de beber, pero mucho más dura de tolerar.
Normalmente tres o cuatro Chimay ya garantizan un bonito pelotazo.
PS: Si llamáis cerveza a San Miguel, Heineken, Coronita o sobre todo CRUZCAMPO (vade retro!) hacéis llorar al niño G-sús y este mata a muchos gatitos. Con rabia. Y mucha saña.