Que es posible que acabe resolviéndose con una medida transitoria administrativa: solicitud de acortamiento de plazos, o modelo abreviado de vida.
Derecho vital, imprescindible.
Nadie debe juzgarme pq decida no seguir viviendo cuando la vida que vivo no es vida. Menos aún impedirme que no quiera seguir viviendo o que penalicen a quien me ayude a no seguir viviendo cuando yo no tengo capacidad motora para acometerlo.
Derecho, por supuesto. Además, como dicen por ahí, que se legalice el derecho de uno a quitarse de enmedio para evitarse padecimientos no significa que le quiten a otro el de sufrir como un perro por encarnizamiento terapéutico. ¿Quieres irte rabiando? Be my guest. El problema es cuando te vas rabiando sin otra alternativa, lo que le pasó a mi madre, por ejemplo, porque además coincidió en el tiempo con lo del Doctor Montes en Leganés y claro, los médicos estaban con el culín que no entraba una aguja de entomólogo a martillazos
Añadiría, al derecho a la eutanasia, el de autorizar una prescripción o tratamiento de riesgo. Volviendo al caso personal, lo del rabiar de mi madre vino porque la primera vez que le aplicaron morfina tuvo una reacción. Por miedo a que pudiera tener complicaciones, no volvieron a aplicarle morfina ni siquiera cuando el cáncer le pasó a los huesos, que se le rompían solos, o al cerebro. Pedimos mil veces pruebas de alergia, porque no era normal que en una primera aplicación se mostrara reacción alérgica, pero la reacción tóxica es más habitual y, normalmente, puntual. Pero de nuevo, con el Caso Montes en los medios, nadie se atrevía. Más de un año con los huesos quebrados y a base de ibuprofeno y paracetamol. Cuando por fin decidieron arriesgarse a administrar morfina, con medio cerebro roído ya por el cáncer, pudo pasar su última semana de vida sin dolor. Y sin reacción alérgica ni tóxica. Más de un año de dolor insoportable para nada
Me parece bien. Es más, yo articularía una ley que permita irse al otro barrio a quien lo desee, aunque tenga 23 años.