¿Salir a la calle a manifestarse? ¿Con el frío que hace? Tú estas loco. Mejor en casa, calentito, desproticando en los foros de intenné.
¡Viva la república! ¡Pan, trabajo y Playstation!
La gente no mira por los demás, mira su culo y cuando está muy jodida se mueve, los que tienen curro no lo quieren perder por unirse a una revolución, los que tiene familia lo mismo, los demás entre el fútbol y gran hermano no tiene tiempo.
Las clases medias-altas, lo que antes se llamaba burguesía. No lo que se conoce ahora como clase media, que no es más que clase baja con ínfulas. Hasta que la burguesía no pierda privilegios no habrá revolución. Son los que tienen los medios y la influencia para hacerla, y la posibilidad de perder sin quedarse en bragas, ¿u os pènsáis que los curritos van a meterse en un jardín que les cueste pasar hambre un tiempecito? A lo largo de la historia ha sido siempre así.
Baneado
Este país necesita otros 5 millones de parados. Solo así se moverá un poquito el culo.
La revolucion debe empezar en uno mismo.
Una gota de agua no hace un rio pero tiene una extraña capacidad de atraer otras gotas.
Vivir conforme a la propia conciencia hacer y no esperar que otros hagan.
Disciplinarse con la responsabilidad de informarse bien y desde distintas perspectivas para asi tratar de tener una opinion propia sobre las cosas.
No esperar que los demas salgan con antorchas y palos y asi unirse.
Re-evoluciona tu y se ejemplo donde estes.
Solo asi cambiara algo.
#7 si.
Generalmente la gente se queda mirando el dedo que señala. Fijamente. No miramos lo que señala. Y mucho menos si nos señala a nosootros mismos.
No. Mucho más fácil hacer crítica de lo ajeno y no asumir responsabilidad.
Lo peor de todo es que ese "cuñao" en un alto porcentaje de los casos tendrá mucha razón.
Hace ya mucho que soy autónomo, pero en 10 años currando por cuenta ajena el mayor logro que he presenciado de un comité de empresa ha sido una cafetera eléctrica en el comedor de un almacén, en una empresa de la que tuve que irme porque no querían adaptar mi horario a los estudios que había retomado (por ley estaban obligados, al menos entonces). Eso si, la cafetera de cápsulas molaba mucho, y el buen amo nos dejaba perder 10 minutillos por la mañana para tomar café, "pa' qué quieres estudiar chaval".