janfriboga escribió:
FleurBurger 5000, La hamburguesa más cara del mundo
Este tipo de cosas son más un reclamo de marketing que un producto real. Notas de prensa para rellenar páginas de miscelánea en los periódicos y llamar la atención sobre un hotel, restaurante o similar. Muy propio de Las Vegas.
En España hace unos años una bodega española que nunca había producido ningún vino excepcional (Terra Alta, creo) se desmarcó con "el vino más caro de España". Simplemente le pusieron un precio absurdo, creo que eran unos 8000€ y el vino era en "conmemoración de la boda real"... hazte una idea.
Y sin embargo hay vinos que cuestan ese dinero... difícil es decir si lo valen. Una botella d´Yquem con 2 siglos de antigüedad perfectamente conservada... no se, puede que alguien tenga la suficiente curiosidad para pagar y descorcharla. De la bodega de la boda real nunca más se supo, pero muchos de los mejores vinos pueden ser revendidos ganando dinero, pueden (ojo, y puede que no) ser una buena inversión. Me temo que hablamos de cosas diferentes.
No te digo que algún capullo solvente no los pida alguna vez, un rapero del Bronx cargado de oro o Paris Hilton, o alguien que haya ganado una fortuna en el casino. Pero en general es curioso lo tacaños que suelen ser los ricos

Leyendo el blog de Martin Varsavsky (el tipo que creó el banco online Patagon y se lo vendió al Santander, o Jazztel, etc) a veces encuentras comentarios sobre qué caro es esto o lo otro... dudo que Varsavsky comprase nunca una hamburguesa de estas. Y supongo que Amancio Ortega tampoco.
Los móviles con diamantes y similares son productos reales, pero igualmente destinados a "derrochadores" más que a ricos de verdad. Ostentación para nuevos ricos (oligarcas rusos, fulanas venidas a más y estrellas del pop analfabetas).
Los ricos sí gastan cantidades enormes de dinero en productos y servicios, pero en general lo que pagan es calidad y exclusividad, no ostentación. Pagar por trajes a medida hechos en Italia de los mejores tejidos, por sastres que viajan a tu casa para tomarte medidas, viajar en primera o en jet privado, comer en los mejores restaurantes y alojarse en las suites más lujosas son productos y servicios que ofrecen básicamente calidad aunque el precio se dispare respecto a productos y servicios más humildes. Ahí sí que la relación entre la percepción del valor añadido de lo que compras y tu disponibilidad de dinero pueden hacer que pagar cantidades enormes de dinero tenga sentido.
Pero un helado adornado con pan de oro... no deja de ser una chorrada a la que le han puesto un precio desorbitado. Sin más.