Me acaban de salir canas con lo de la "clase magistral". XD
Comprimir un sonido es limitar su rango dinámico, es decir, que nunca pase de un nivel determinado, sea cual sea su volúmen inicial.
Con treshold estableces el rango a partir del cual el compresor empieza a comprimir. El ataque y el release establecen los tiempos en que el compresor empieza a actuar al recibir la señal, y el tiempo en que deja de hacerlo.
En realidad, basta saber en qué rango se mueve cada instrumento, y no te hará falta ningún analizador de espectro. Si pones un compresor multibanda, escoges las frecuencias que quieres que sean controladas (agudos de cuerdas, medios de guitarras, bajos)...
El espacio, y el "castillo de frecuencias" determinan el sonido final. Debes procurar que cada instrumento esté en su lugar, y no sea enmascarado por otro que esté al lado en el panorama. Usa cascos para ello. Con las reverbs consigues ambientes, y acercas o alejas el instrumento en sí. Me gusta jugar con instrumentos más "mojados", y otros más secos, más en primer plano.
La reverb nunca debe solaparse. Escucha instrumento a instrumento, y procura que las notas nunca se lleguen a montar una encima de la otra, o al menos, no muy exagerado.
Bueno, qué jartada de escribir...
Comprimir un sonido es limitar su rango dinámico, es decir, que nunca pase de un nivel determinado, sea cual sea su volúmen inicial.
Con treshold estableces el rango a partir del cual el compresor empieza a comprimir. El ataque y el release establecen los tiempos en que el compresor empieza a actuar al recibir la señal, y el tiempo en que deja de hacerlo.
En realidad, basta saber en qué rango se mueve cada instrumento, y no te hará falta ningún analizador de espectro. Si pones un compresor multibanda, escoges las frecuencias que quieres que sean controladas (agudos de cuerdas, medios de guitarras, bajos)...
El espacio, y el "castillo de frecuencias" determinan el sonido final. Debes procurar que cada instrumento esté en su lugar, y no sea enmascarado por otro que esté al lado en el panorama. Usa cascos para ello. Con las reverbs consigues ambientes, y acercas o alejas el instrumento en sí. Me gusta jugar con instrumentos más "mojados", y otros más secos, más en primer plano.
La reverb nunca debe solaparse. Escucha instrumento a instrumento, y procura que las notas nunca se lleguen a montar una encima de la otra, o al menos, no muy exagerado.
Bueno, qué jartada de escribir...
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