Evan escribió:
y no le queda otra que salvarle a él y a su país.
A hostias
No sin mi ouija. Marichús, casada con el famoso parapsicólogo Tristanbreiker, está ya muy jarta de sus tonterías y pilla la puerta, no sin antes llevarse el más preciado objeto de la colección del vidente.
La invasión de los ultracuerdos. De pronto, España va bien, pero bien de verdad, no como decía Aznar I El Pechopalomo, La población empieza a sospechar de una invasión alienígena, mientras las fuerzas políticas de toda la vida se juegan la carta de sus paladines para volver al statu quo, Pepiño Blanco y Eduardo Zaplana. Al final, expulsan a los invasores y la población contenta porque, aunque vuelva todo a ir de pena, en la tele hay toros y futbol.
Instinto Blásico. La Blasa se ha echado novio y, aparte del horcate, le pican las ganas de tener descendencia.
Mobbing Dick. El capitán Ahab está hasta los cojones de la nueva secretaria, una gorda de piel pálida, que no para de joderle en el curro.