Informática musical

Orquesta real y librerías de sonidos, frente a frente

Javier Quilis en su home studio

Tanto si compones habitualmente con librerías orquestales como si estás realizando tus primeras demos, siempre acaban surgiendo estas preguntas: ¿Cómo sonaría esto interpretado por una orquesta de verdad? ¿Hay mucha diferencia entre el sonido de mis librerías y una orquesta real?

Basta dar un vistazo por internet y en especial al foro de orquestales de Hispasonic para darse cuenta que esta es una cuestión que genera siempre interesantes debates y tantos puntos de vista como usuarios. Voy a aportar mi opinión desde la experiencia de la grabación que hice en Hungría, con la Budapest Symphony Orchestra para el álbum “A Dream Come True”.

Lo primero que apuntaría es que enfrentar las librerías de sonido frente a una grabación profesional con orquesta real parte de una clara desproporcionalidad de medios y presupuestos. Me explico: las demos midi o mockup se hacen en casa. El compositor, además de su faceta creadora, hace de orquestador, arreglista, productor, ingeniero de sonido, mezclador, masterizador etc etc. Todo este proceso lo hace él solo, sin ninguna ayuda externa y sin más presupuesto que lo invertido en su home-estudio.

En el proceso de grabación de un disco orquestal o banda sonora participa un extenso equipo tanto humano como técnico: desde orquestadores, arreglistas, ingenieros de grabación, mezcla, mastering pasando por un estudio de grabación, microfonía, previos, compresores, ecualizadores y una orquesta compuesta por músicos de gran nivel especializados en grabaciones. Aquí el presupuesto puede abarcar desde miles de euros hasta cientos de miles de euros (cuando hablamos de películas o video-juegos nivel Hollywood).

Desde mi punto de vista, no es justo comparar una cosa con la otra porque no se compite en igualdad de condiciones. Suelo decir que si yo desde mi casa puedo con un ordenador acercarme “razonablemente” al resultado sonoro de lo que sería una grabación con orquesta real, creo es para sentirse más que satisfecho con el resultado.

Lo que sí hay que tener presente es lo siguiente: producir un mockup que suene convincente no es una mera cuestión de cargar un preset orquestal y pensar que eso va a sonar a las mil maravillas. Hacer una buena demo midi es producto de horas de producción, de modificación de parámetros y ajustes. Por tanto, a la hora de afrontar un cortometraje, un documental etc, hemos de valorar muy bien si merece la pena invertir todas esas horas en programar a conciencia nuestra orquesta virtual o por el contrario es más práctico (e incluso puede ser más barato) grabar directamente con una orquesta real.

Pongamos un ejemplo práctico de esta comparativa. Vamos a escuchar un tema llamado “A Pray For Mum” y vamos a intercalar por un lado el mockup o demo midi que hice en mi home y por otro lado el master final hecho con la orquesta. Para hacer la comparativa más interesante vamos a intercalar estos audios con imágenes reales de la grabación en el estudio.

Si preferís mp3 a vídeo, aquí tenéis la versión con librerías:

Y aquí, con orquesta real:

Ten en cuenta que la demo está hecha antes de ir a grabar, es decir que eso significa que no pude ajustar cosas y hacer una comparativa A/B, como sí puedes tú ahora, sino que la demo está producida sin referencias y partiendo básicamente de lo que imaginaba que podría ser el sonido final de la composición.

Es evidente que hay diferencias entre una opción y otra, pero si se tiene en cuenta el equipo humano, técnico y presupuesto que ha habido entre una y la otra, diría que esa diferencia no es tan desproporcionada. De hecho, responde honestamente a la siguiente pregunta: ¿Notaría la mayoría de gente diferencia entre la demo midi y lo real? Posiblemente no.

Cuando doy charlas, me gusta invitar a los asistentes a hacer una escucha “a ciegas” y preguntar si pueden diferenciar entre instrumentos reales o midi. Os aseguro que si las demos suena bien, siempre genero dudas. Otra cosa que me sirve para “engañarles” es poner en primer lugar una demo midi que suene mal (sacada de Sibelius) y posteriormente otra demo midi bien producida diciendo que esta última corresponde a una orquesta real….también suelen caer en la trampa.

Por tanto,  mi conclusión sería que aunque es evidente que con una orquesta real vamos a llevar nuestra música a otro nivel (por todo lo que conlleva), si sabemos “tocar” bien nuestras librerías y estamos dispuestos a trabajar muchas horas para que suenen convincentes, también podemos conseguir unos buenos resultados.

Cuando la gente afirma categóricamente  que una orquesta siempre será mejor que una librería, suelo contestar que eso dependerá de la orquesta que lo vaya a grabar y de la persona que se va a encargar de la  programación.

Una vez más, el debate está servido…

Javier Quilis con orquesta real

Pros de la orquesta

  • La naturalidad y la calidad de una buena orquesta.
  • La experiencia de vivir las sesiones de grabación.
  • El equipo que te rodea.

Contras de la orquesta

  • La grabación se produce en apenas unas horas y hay poco margen para la experimentación.
  • Dependiendo de la orquesta, la experiencia puede volverse decepcionante.
  • Precios.

Pros de las librerías

  • Afinación perfecta.
  • Control total sobre la producción desde casa.
  • Los músicos no se cansan y pueden “tocar” a cualquier hora del día.

Contras de las librerías

  • Horas de programación.
  • Puede resultar tedioso y complejo si no se dominan ciertos aspectos de la producción.
  • No hay ayuda externa. Eres tú y tu ordenador.
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