Sintetizadores

Teenage Engineering OP-Z: sinte, control DMX y visuales en la misma unidad

Superbooth nos permitió ver en acción el futuro OP-Z. Entre sus variadas funciones desfilan sonidos de percusión y sintetizadores, control de luces mediante DMX, o tratamiento en tiempo real de fotografía y vídeo. Una ambición de espectáculo total controlado desde un dispositivo bien pequeño pero que no es uno más de la serie pocket. Ni por tamaño ni por precio.

El producto está todavía en fase de desarrollo y las especificaciones finales están abiertas a cambios, pero resulta tan atípico y excepcional como es habitual por parte de las juguetonas mentes en Teenage Engineering. Es de hecho más fácil vincularlo conceptualmente al OP-1 de hace seis años que a los 'pocket operators', pero en la mitad de tamaño que el OP-1, sus muchísimo más amplias funciones dan lugar a esa 'Z' que habla de todo un 'no va más'.

Teenage Engineering OP-Z
OP-Z
teenageengineering.com

Se trata de extender el concepto de secuenciador/groovestation hacia algo que va más allá del MIDI o el audio. Son 16 pistas, en un formato que parece más propio de una calculadora que de otra cosa. Las cuatro primeras enfocadas a sonidos de percusión (kick, snare, percussion, sampler), otras cuatro para sonidos 'sinte' (bass, lead, arpeggio, chords), dos más controlando sendos efectos audio (FX1, FX2), la pista 11 para gobernar la emulación de efecto cinta que permite sensaciones de 'stop' y otras ya conocidas en Teenage Engineering, la pista 12 regulando la mezcla, la 13 permitiendo funciones MIDI, la 14 prevista para posible gestión de CV y Trig a través de los conectores de su panel trasero, la pista 15 concentrando la gestión de luces con comandos DMX, y la 16 llamada 'motion' para gestión de animaciones sobre la base de fotografías o vídeo capturado desde cámara.

La ausencia de cualquier display se justifica porque es en unión a un dispositivo móvil o a un ordenador portátil como se puede interactuar con él. La pantalla del teléfono o del ordenador conectado muestra animaciones durante el uso que dan acceso al retoque de los diferentes parámetros con amplio despliegue gráfico. Es también vía una aplicación ejecutándose en esos equipos de cómputo externos como se realiza el tratamiento de imagen (fotografías o incluso vídeo captado en tiempo real) para acompañar nuestras secuencias con animaciones y efectos programados formando parte de los patrones que creemos.
El control de luces, que no llega a verse en acción en nuestro vídeo, permite gobernar el nivel de los canales DMX, el sistema convencional de gestión de luces, algo así como el 'MIDI' de la iluminación de espectáculos. Todo lo que se necesita es añadir un interfaz USB a DMX para poderlo aprovechar.

Las pistas de batería, sinte, efectos, MIDI y CV/Trig sí son 100% autónomas, aunque representan sólo una parte de lo que es su verdadera intención, que está más vinculada a la idea de controlar y secuenciar el espectáculo al completo desde un único dispositivo minúsculo.

Con un precio estimado que se moverá algo por debajo de los 600€, aún falta un tiempo indeterminado para verlo disponible comercialmente.

Más información | teenageengineering.com

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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