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Review del Denon VL12 Prime, plato giradiscos profesional

Introducción

El VL12 ha llegado al mercado oficialmente a Europa finales de enero –desconozco el motivo por el que en EEUU a finales del verano pasado había ya unidades circulando–, y fue anunciado por primera vez en el NAMM de 2016. Dos años han tenido que pasar para que el famoso plato de Denon haya visto la luz por estas tierras, y con bastantes diferencias estéticas –e imagino que internas– si lo comparamos con aquel prototipo que mostraban bajo una urna de cristal. Por el camino una promesa para que los amantes del vinilo no le perdieran la pista: “No es un plato OEM”. InMusic debía de tener claro que no quería lanzar otro plato más que se diluyera en el mercado de los OEM y que recibiera las mismas críticas que el resto de modelos.

La inversión ha debido de ser fuerte porque todo apunta a que tres productos que han lanzado las tres marcas de InMusic para DJs –Denon, Rane y Numark– estos últimos meses apuntan a estar basados en lo que han estado gestando estos  últimos años en el departamento de desarrollo de InMusic: el plato NTX-1000 de Numark, el controlador Rane Twelve, y el producto del que hablamos hoy y que hemos estado probando, el VL12 de Denon. 

¿Y qué podría esperar un DJ profesional de un nuevo plato que no sea otro OEM más? Básicamente que no tenga ninguno de los problemas que han mostrado algunos modelos de diferentes marcas que han llegado al mercado: que no tenga materiales baratos que se desgasten en su carcasa, que su aislamiento sea realmente eficiente, que su wow/flutter sea más bajo, que el brazo tenga el sistema de cojinetes del brazo bien ajustado y que no tenga componentes que parezcan frágiles o apunto de romperse. No son pocas cosas, así que veamos hasta donde llega el VL12.

Unboxing y primeras impresiones

El plato viene al igual que cualquier otro empaquetado con la bandeja desmontada, y es precisamente la bandeja fabricada en aluminio una de las primeras cosas que sacas de la caja y que llama poderosamente la atención. En primer lugar por el peso que tiene, que resulta ser como medio kilo más pesada que la de un Technics –2.2Kg del VL12 contra los 1.7Kg de la de un Technics–. Toda la parte inferior de la bandeja tiene un grueso recubrimiento de goma. La corona que tiene en la parte inferior para encajar la bandeja sobre el motor es más alta de lo normal, y está diseñada para encajar en una posición concreta –utiliza un sistema de anclaje en dos puntos similar al de los antiguos Stanton–.

Denon VL12 sin bandeja
Hispasonic

 

Obviamente hay más cosas que sacar aparte de la bandeja, entre lo que podríamos considerar complementos o accesorios que el plato incluye al sacarlo de la caja tenemos:

  • Dos tipos distintos de luces desmontables para la aguja, una con acabado cromado y otra en negro mate.
  • Adaptador para discos de 7”.
  • Cable de alimentación IEC.
  • Cable RCA acodado con un tercer hilo para la toma de tierra del plato. 
  • Patinador negro.
  • Contrapesos para el brazo.
  • Portacápsulas.

Como ya habréis notado no incluye ni cápsula ni tapa protectora para el polvo, y esto último me parece una pequeña metedura de pata por parte de Denon para un plato profesional que cuesta casi 800€; Decksaver ya está vendiendo tapas compatibles por unos 45€. Lo de la cápsula es aceptable –y frecuente–, y a fin de cuentas si incluyeran una lo más probable es que fuera de gama baja. En definitiva, si no tenías platos antes y quieres tener unos VL12 como se deben tener –con tapa del polvo y cápsula– el coste total de la pareja de platos, tapas del polvo y cápsulas completas va a llegar fácilmente a una cifra cercana a los 1.900€.

Denon VL12 Bandeja sin patinador
Hispasonic

 

El cuerpo del plato son los 10.2Kg restantes del conjunto. En la parte superior, alrededor del motor y cubriendo toda la zona que queda tapada por la bandeja, nuevamente encontramos un grueso recubrimiento de goma con la inscripción “Dedicated to DJs around the world”, y alrededor de este recubrimiento está el anillo de la iluminación LED decorativa del plato. El resto de la parte superior del plato está realizado en una sola pieza de aluminio con un acabado veteado, mientras que la parte inferior está realizada en un plástico grueso de tacto agradable. Además esta parte inferior tiene un diseño con laterales oblicuos que permite poner a los lados del plato conexiones y controles sin que sean molestos. 

El montaje del plato no presenta ningún problema, sólo hay que fijarse que encajemos la bandeja en la posición correcta para que los dos puntos de anclaje entren bien. La cápsula se monta como cualquier otra y los contrapesos para el brazo exactamente lo mismo. La luz de la aguja se monta simplemente poniéndola sobre su conector y presionando un poco.

Construcción y controles

El plato se percibe muy sólido al manipularlo, el ensamblaje del cuerpo es muy bueno y aunque se hayan usado diferentes materiales la sensación es de bloque compacto. Como explicaba antes en los laterales del cuerpo hay conexiones y controles, concretamente en el lateral derecho tenemos las conexiones de audio –en formato RCA–, toma de tierra y alimentación, mientras que en el izquierdo está el interruptor para la fuerza del motor, otro interruptor para encender la luz LED de debajo de la bandeja y elegir entre dos niveles de intensidad, y un potenciómetro para elegir el color de la iluminación. Ya que hablamos de la parte inferior, mencionar que el diseño de las patas recuerdan más a las de un CDJ que a las de un plato, aunque estas son de mayor diámetro –6cm– y a diferencia de las de un CDJ estas no son fijas y tienen movilidad para amortiguar vibraciones. 

El brazo del plato es un diseño en forma de S montado sobre una base totalmente metálica aunque con algunos componentes de los mecanismos de ajuste están realizados en plástico. Lo que menos me ha gustado es la palanca para accionar el mecanismo de elevación del brazo, realizada en un plástico negro que parece algo endeble. Por suerte, el detalle que suele fallar en casi todos los platos actuales que están llegando al mercado y que es el ensamblaje de los cojinetes del brazo aquí no parece dar problema alguno, el brazo puedes desplazarlos sobre los dos ejes con la misma suavidad y sin traqueteo alguno.

Denon VL12 Brazo
Hispasonic

 

 

Respecto al diseño del brazo debo decir algunas cosas, y es que he leído ya en un par de sitios que es una copia de un antiguo diseño de Gemini, y aunque hay algunos parecidos por la forma y aspecto de algunas piezas, el producto resultante es diferente. El brazo del VL12 tiene una longitud de 238mm mientras que el diseño de Gemini del que algunos hablan utiliza un brazo de 230mm –la de un Technics también, por cierto– y sólo con ese dato ya nada tiene que ver dado que la geometría del brazo directamente es distinta y con ello absolutamente todo lo demás: ángulo de compensación, overhang… El mecanismo de ajuste de altura tiene una zona de desplazamiento distinta, y la pieza trasera del tubo del brazo no tiene absolutamente nada que ver ya que su área de apertura para el cableado es bastante más amplia y tiene otra forma antes del área del tubo dedicada al contrapeso. Para acabar con el brazo, comentar la curiosa idea del soporte sobre el que descansa cuando no está sobre el disco, ya que en lugar de usar la típica pinza de plástico para mantenerlo sobre el soporte, este tiene una curiosa “doble abrazadera” –por llamarlo de alguna forma– de plástico. En la parte más exterior de esta abrazadera el brazo simplemente descansa, pero si lo empujamos un poco hacia la parte interior queda encajado e inmóvil. Dando un pequeño empujoncito al brazo lo desencajamos de esa posición  vuelve a estar  libre. Es un de esas ideas tan simple pero tan efectiva que parece hasta raro que no se le haya ocurrido a nadie antes.

Denon VL12 Brazo desde atrás
Hispasonic

 

La bandeja del plato tienen también un diseño que no había visto antes, en las fotos parece igual al diseño liso con hendiduras verticales que tienen algunos OEM y también los Vestax, pero cuando lo tienes delante ves que las fotos no muestran la forma real. El borde de la bandeja tiene una moldura en la parte inferior a la que no llegan las hendiduras y que está pensada justamente para poner ahí el dedo y hacer la frenada manual de la bandeja que los DJs realizan para ajustar el desfase entre dos discos. Tiene por cierto un acabado cromado precioso.

El interruptor de encendido es directamente una copia sobredimensionada del diseño que ha empleado Technics, aunque empleando una luz blanca y con una pieza giratoria lo suficientemente dura como para que no realices ningún apagado accidental. Al igual que el borde de la bandeja es también cromado, y ambos elementos combinados con la luz de acabado cromado y el adaptador para los 7” también cromado, le dan al plato un toque “luxury” muy elegante. Por cierto, el hueco para el adaptador de 7” tiene un recubrimiento de plástico que sinceramente queda fatal con todo el resto del acabado del plato, casi merece la pena dejar el adaptador puesto en el hueco todo el tiempo para que no se vea.

Denon VL12 Adaptador
Hispasonic

 

Los botones del aparato son todos en plástico negro y de click rápido sin recorrido, incluyendo curiosamente el botón de Start/Stop. Además de este botón que tienen todos los platos, tienes botones para elegir velocidades de giro de 331/3 RPM, o 45RPM –no hay posibilidad de 78RPM–, un botón para alternar entre los rangos de control de pitch de 8%, 16%  y 50%, y un botón de Reset para fijar a 0 –regulado por pulsos de cuarzo– el control de pitch. Los botones de Start/Stop y de selección de velocidad de giro son retroiluminados a través de las letras del botón y los bordes, mientras que los de selección de rango y reset cuentan con pequeñas luces cerca en color blanco como indicadores.

El control de pitch es idéntico al que montan los reproductores SC5000, aunque ofrecen un pelín más de resistencia, en líneas generales muy cómodo de usar. En la parte izquierda del plato, o frontal si lo ponemos en posición de batalla, tenemos varios controles algo menos habituales en un plato, os los enumero a continuación:

  • Torque LO/HI : este interruptor nos permite elegir entre una fuerza de 3.2 o de 5Kg/cm en la bandeja.
  • Color: este potenciómetro sirve para elegir el color de la iluminación que hay bajo la bandeja, a la izquierda del todo es rojo y a la derecha blanco, de un extremo a otro pasamos por diferentes tonalidades de amarillo, verde, azul, morado…
  • Brightness: este interruptor de 3 posiciones nos permite apagar la iluminación de color bajo la bandeja, ponerla en baja intensidad o al máximo.
Denon VL12 Controles
Hispasonic

 

En uso

Describir el funcionamiento de un plato pensado para DJs una cuestión de hablar de sensaciones, así que me vais a permitir que sea bastante subjetivo en este apartado. A fin de cuentas los DJs ejercen la manipulación más directa posible sobre la música que puede darse en ese trabajo al utilizar un plato, y las sensaciones que reciben del mismo son fundamentales.

En primer lugar hablemos de fuerza, concretamente la de la bandeja. Con el ajuste del interruptor Torque en la posición HI, notas claramente al hacer slip-cueing –sujetar el vinilo mientras la bandeja sigue girando– que aligerar un poco la presión de tus dedos sobre el disco hará que el plato lo arranque literalmente de tu mano; está claro que sobre el papel sólo son 0.4 Kg/cm más que los habituales OEM y realmente no debería percibirse notablemente una diferencia de fuerza con esos platos, pero la cuestión es que se nota y mucho la firmeza del empuje de la bandeja. Con el ajuste de Torque en LO la cosa no es tan exagerada. Por otra parte, la respuesta del motor tanto en una posición como en otra la he percibido también distinta a la de los OEM a la hora de frenar o acerlerar manualmente la bandeja, y es que habitualmente con ese tipo de platos siempre he tenido la sensación –salvo con el PLX-1000– de que nunca frenas o empujas lo suficiente, entonces ejerces más fuerza y… te pasas. No digo que no se les pueda encontrar el punto intermedio, pero con este plato me ha resultado más fácil acostumbrarme a su “tacto”, el control que puedes ejercer es más progresivo y recuerda más al de los Technics, salvando las diferencias de fuerza de la bandeja, obviamente. Por otra parte es destacable la moldura del borde exterior de la bandeja, parece una tontería esa forma que le han dado, pero realmente es muy cómoda de usar. 

Denon VL12 Encendido y botonera
Hispasonic

 

Respecto al control que puedes ejercer con el pitch, me ha parecido bastante correcto. El área central del pitch aunque no tiene aquel “click” de los Technics SL-1200MK2 tiene una zona muerta algo amplia, incluso puede que un poco más que la de aquellos platos; me llevó un poco acostumbrarme, pero tampoco fue un gran problema. El plato es en general bastante amistoso de “gobernar”, en muy poco tiempo le coges la medida y estás haciendo mezclas largas. El wow/flutter del aparato es de 0.05%, aunque personalmente lo he medido con algunas de las nuevas apps que hay para móviles y que tienen un nivel de fiabilidad bastanten aceptable –he empleado dos métodos distintos, uno óptico y otro basado en sensores de movimiento– y me salen cifras más cercanas a 0.04%. Aunque ya me imagino la pregunta de muchos. ¿Es más que un Technics? Sí, los icónicos Techncis tenían un 0.025%. Pero también es cierto que las cifras del VL12 son mejores que casi todo el resto de platos para DJ del mercado actual, que están o por encima del 0.06% e incluso algunos cerca del 0.1%, y la gente los está usando todos los días para mezclar discos. Que haya platos –o mejor dicho, un plato– con mejor rendimiento en ese aspecto no quiere decir que el de este sea malo.

Denon VL12 Rangos de pitch
Hispasonic

 

Hacer scratch es sencillamente genial, dada la fuerza del plato aunque seas un paquete como yo con el scratch y cometas fallos como presionar demasiado el disco o llegar tarde a soltarlo, esta fuerza extra te ayuda a que esas cosas se noten menos.  Empleando cápsulas que no están especialmente dedicadas para scratch, el brazo mantiene satisfactoriamente bien la aguja sobre el surco con muy pocos saltos incluso haciendo movimientos bastante rápidos y bruscos. 

Una de las características más positivamente destacable del plato es su sonido. A pesar de que Denon no da ninguna cifra en cuanto a la relación señal ruido del aparato, es muy apreciable lo silencioso que es este plato, apenas hay ruido de estática, o se cuelan zumbidos o inducción del motor, tampoco tienen ningún problema de acoples por feedback –llegué a ponerle a un plato un altavoz casi encima, literalmente–. Me resulta bastante extraño que Denon no ofrezca ninguna cifra siendo algo de lo que seguramente pudiera presumir. Ruido aparte, tengo la sensación de que mis Concorde Pro ahora tienen unos medios con más profundidad que antes, aunque la mejorable definición de agudos que siempre me han transmitido estas cápsulas con este plato es incluso más patente. Curioso resultado.

Respecto a las conexiones, debo decir que aunque parezca que están pensadas para tener el plato en posición “battle”, puede ponerse perfectamente en posición normal ya que quedan totalmente metidas dentro del cuerpo del plato y hay espacio de sobra para sacar los cable por cualquier lado. Además los cables acodados incluidos ayudan bastante.

Denon VL12 Pitch
Hispasonic

 

Aunque es algo totalmente “accesorio”, la estética del plato es fabulosa y no comentarla es un poco absurda dado que es algo que la marca ha trabajado intencionadamente. La combinación de elementos cromados con el negro del cuerpo es sencillamente genial. Respecto al asunto del anillo que hay bajo la bandeja, al principio me pareció un poco “feria” hasta que lo puse de color rojo y me pareció sencillamente precioso combinado con el negro. Quizá a otros le guste otro color, quizá haya gente que no quiera ninguno –se puede apagar– o gente que cada día quiera tener un color distinto. Creo que va a ser un elemento bastante comentado en todos los aspectos, tanto positivos como negativos. A mi ya digo, en rojo me gusta. Por cierto, si apagas el anillo de luz el plato emite un leve zumbido en una frecuencia aguda, aunque el zumbido sólo lo escuchas proveniente del plato, no se cuela en la señal de salida y de hecho es tan leve que queda enmascarado en cuanto pones un disco por el propio sonido de la aguja sobre el surco, pero estar está. Hay un detalle curioso, y es que con el plato apagado si dejas la luz de la aguja conectada cada varios minutos emite un destello como si fuera un faro para marineros. Esta luz por cierto, además de disponer de dos con acabado de pintura distinto, también tienen distinto tono en la propia luz ya que la cromada contiene un LED blanco frío, y la negra con un tono de luz amarillento. Quizá el único toque negativo a la estética tan lograda del plato sea el branding de Denon, que es excesivamente grande y rompe un poco la estética del aparato.

Denon VL12 Lateral
Hispasonic

 

Conclusiones

El VL12 de Denon es un plato excelente, con una de las mejores respuestas tanto de motor, como de pitch o del brazo que he visto hasta el momento de un plato que no fuera un Technics. El sonido es muy limpio, no tengo claro si gracias a su circuitería, a su aislamiento o a ambas cosas, pero me ha dejado muy gratamente sorprendido la limpieza con la que suena todo y el buen provecho que saca a la cápsula que ponga. 

Su construcción es muy robusta, estéticamente es una preciosidad, y el anillo de luz que tanto dará que hablar personalmente me ha gustado. Es comprensible no obstante que haya gente a la que no le guste absolutamente nada. Algo tan llamativo en cuestiones de equipamiento suele causar esa polarización de impresiones. Ahora bien, todas estas bondades se pagan, y el VL12 es uno de los platos para DJ más caros del mercado , y eso a pesar de que no trae tapa ni cápsula. 

Llama también la atención que este plato no incluya como otros platos modernos una salida de línea, conexión USB o alguna función extra como reproducción a 78 RPM o inversa. Pero si lo piensas detenidamente… ¿quién usa todos esos extras? No estarían de más, puedes necesitar alguna de esas cosas alguna vez, pero lo cierto es que pagar por esos extras para hacer uso de ellos únicamente alguna que otra vez lo considero mala opción, y veo más interesante pagar por un plato que todo lo que hace lo hace lo mejor posible. 

Denon VL12 Botonera
Hispasonic

 

En suma, un plato profesional para el que quiera tomarse en serio pinchar con vinilo y decida pasar página con los clásicos Technics y probar algo pensado a fondo para satisfacer a los DJs en muchos aspectos, tanto de control, como de sonido, como estéticamente.

 

Lo mejor:

  • Construcción robusta y bien acabada. Estética impecable.
  • Motor realmente fuerte y estable, nada difícil de controlar.
  • Sonido muy limpio, con un aislamiento excelente.

Lo peor:

  • Sin tapa ni cápsula para el precio que tiene.
  • Alguna que otra pieza de plástico que desentona un poco en el conjunto.
Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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