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Review de Pioneer DJM-750MK2, un mixer DJ de club para tener en casa

Introducción

Desde hace un tiempo Pioneer tiene una política bastante clara respecto a las mesas de mezclas  de club de 4 canales, y es que siempre suele tener un modelo que replica el formato y bastantes de las funciones de los modelos de más alta gama, pero a un precio inferior. En el pasado esto ha sido representado por la DJM-700 y por la primera versión de la DJM-750, y ahora ese puesto lo ocupa la mesa que tratamos hoy, la DJM-750MK2, que Pioneer ofrece como una versión “doméstica” de la DJM-900NXS2 por cerca de la mitad de precio. 

Todos conocemos ya las no pocas bondades de la 900NXS2, así que al encontrarte con su adaptación de precio inferior siempre te preguntas en dónde estarán las funciones y especificaciones en las que se ha “recortado”, y si un producto a medio camino del tope de gama merece la pena o quizá sea más interesante mirar hacia otras marcas. 

La apariencia inicial de la DJM-750MK2 es un déjà vu; crees volver a vivir el primer contacto con una 900NXS2 hasta que te fijas en los detalles y eres consciente otra vez de que este es un modelo inferior, y es entonces cuando tienes el segundo déjà vu, ya que esas diferencias te hacen caer en la cuenta de que probablemente el resultado de multiplicar por dos una DJM-450 y meterla en el formato de una 900NXS2 sea casi mejor forma de definir este producto, lo cual no es un mal comienzo teniendo en cuenta las buenas sensaciones que nos dejó ese fantástico mixer de dos canales y la diferencia de precio que guarda con esta 750MK2. Como parte de la actual estrategia de Pioneer, la mesa incluye una licencia para activar las funciones DJ de su software Rekordbox y otra para activar en ese mismo software las funciones de control DVS, aunque ojo, porque hace nada Native Instruments ha anunciado la compatibilidad de Traktor Scratch con esta misma mesa para las funciones DVS y de hecho es algo que se puede probar con la última beta pública del software –y que por supuesto he probado–, y es algo que le da valor añadido al producto. 

Pero dejémonos de preámbulos y vayamos a explicar qué tal funciona esta mesa digital de cuatro canales y conocer sus puntos fuertes y débiles. ¿Preparado? Empezamos.

Construcción

La última mesa que he probado de Pioneer ha sido la DJM-450, y debo decir que el tacto de esta DJM-750MK2 es idéntico en todos los aspectos a pesar del cambio de formato y tamaño. La mesa está construida sobre un chasis totalmente metálico a excepción de su parte frontal, que es de plástico, todo ello en color negro mate. Tanto faders como potenciómetros ofrecen una buena resistencia al movimiento, y este es uniforme en todo su recorrido. Los potenciómetros, salvo los de SCFX, están recubiertos de goma. 

El crossfader es el mismo Magvel que actualmente Pioneer está instalando en todas sus mesas de mezclas, extremadamente suave en el recorrido, con poco cut-lag, y mínimo desplazamiento lateral. Pero sin posibilidad de regular la dureza.

Los botones de la mesa son idénticos a todos los vistos en las últimas mesas de Pioneer, click rápido y sin recorrido, mismas sensaciones al pulsarlos. Lo mismo sucede con los interruptores, son del mismo tipo que los vistos en otros modelos como la DJM-450, aunque a diferencia de esta los de selección de fuente de sonido, que son de tipo giratorio como los de la 900NXS2. La pantalla de la mesa parece idéntica a la que monta la DJM-450, una pequeña OLED donde mostrar los efectos seleccionados y su ajuste de tempo.

En general la construcción parece sólida, con un ensamblaje del dispositivo que no desprende ninguna sospecha negativa, y que sigue la línea de las últimas mesas Pioneer que hemos visto. Es interesante ver que en una misma marca, modelos de gamas totalmente distintas desprenden las mismas sensaciones en este aspecto.

 

Controles y conexiones

La mesa cuenta con cuatro canales completos, un canal de micro, canal de envío de efectos –aunque para el retorno hay que sacrificar uno de los canales de la mesa– y unidad de efectos. A través de los canales digitales de la mesa también tenemos un sistema de envío de efectos a un dispositivo iOS, nuevamente con retorno usando uno de los canales de la mesa.

En cada uno de los cuatro canales de la mesa tenemos:

  • Selector rotatorio de fuente de sonido, con elección de: línea, phono, USB, y retorno de efectos.
  • EQ de 3 bandas controlada por 3 potenciómetros, con posibilidad de que la EQ sea tipo shelving o tipo isolator. 
  • Potenciómetro para los Sound Color FX, de tamaño algo mayor que el resto, pintura metalizada y sin recubrimiento de goma. 
  • Fader vertical de 50mm. 
  • Interruptor para asignación en el crossfader o para ignorarlo.
  • Vúmetro de 11 segmentos reales, aparentan ser 22 pero es porque han usado segmentos grandes con una pequeña división en el centro. Son 11 reales. 
  • Botón para activar la preescucha del canal. 
  • El canal de micro tiene sus controles en el lateral izquierdo, en lugar de fader tiene un potenciómetro para el volumen y dos potenciómetros para la EQ –graves y agudos–, así como un interruptor para activar el talkover. 

Al igual que en todas las DJM actuales, en el lateral izquierdo a media altura están los botones para activar los diferentes Sound Color FX, en concreto este modelo cuenta con 4: Filter, Noise, Dub Echo y Sweep, que son exactamente los mismos que la DJM-450. Bajo estos botones tenemos los potenciómetros para controlar la mezcla de auriculares y los dos conectores en formato jack y minijack stereo para los mismos. En la parte inferior central como es habitual tenemos el crossfader.

En el lateral derecho tenemos los controles para los Beat FX. Como ya he comentado, tenemos la misma pantalla que en la DJM-450 y bajo ella los mismos botones, dos para el ajuste de los efectos al tempo. un botón Tap para marcar el tempo manualmente, un botón para seleccionar entre detección de tempo automática o usar el sistema manual, y el botón para acceder al menú Utility de configuración de la mesa. 

Debajo tenemos un selector para tres bandas de frecuencias, esto nos permite aplicar los efectos por separado a cada grupo de frecuencias, una función extraida de la 900NXS2. Abajo tenemos dos interruptores rotativos para seleccionar el efecto que queremos y el canal o grupo de canales al que se aplicará, donde podemos elegir cada uno de los cuatro canales, el de micro, la salida master o cada uno de los grupos de canales asignados a cada lateral del crossfader. Entre los efectos a seleccionar tenemos 3 más que en la 450, haciendo un total de 11; los disponibles son Delay, Echo, Ping-Pong, Spiral, Reverb, Trans, Flanger, Pitch, Roll, Vinyl Brake y Helix. 

Siguiendo hacia abajo tenemos el control de ajuste manual de los efectos al tempo, nivel de aplicación del efectos y el encendido de efectos.  En la parte superior derecha, hay otra novedad extraida también de la 900NXS2, y  son los controles para envío y retorno de efectos en dos formatos. Por una lado podemos elegir entre un envío mediante las conexiones analógica del panel trasero, y por otro lado un envío a un dispositivo iOS mediante un puerto USB, donde se procesará el audio usando o bien la app oficial de Pioneer –que simula un procesador de efectos RMX-1000– o cualquier app de efectos que soporte inter-app audio. Al retorno podemos mediante un interruptor elegir si será en uno de los canales de la mesa, o se aplicará el efecto por inserción en el mismo canal seleccionado. 

A la izquierda de los controles de efectos tenemos los controles de salida master, junto con su doble vúmetro y el control de salida para monitores. 

En al panel trasero tenemos la mayor parte de conexiones de la mesa, donde encontraremos dos conexiones RCA de entrada por canal –uno para línea y otro para phono–, una conexión combo jack/XLR para el micro, dos salidas master en formato XLR y RCA, otra para monitores en formato TS, y conexiones para envío y retorno de efectos en formato TS. La mesa lleva fuente de alimentación interna, con conector IEC, y para conectarla al ordenador tenemos un conector USB tipo B.

En uso

Hacerse con el control de la DJM-750MK2 es tan simple como cualquier otra mesa Pioneer, su layout es el mismo desde hace años y es incluso copiado de manera directa por otras marcas. Así que vamos a fijarnos en una serie de detalles.

Lo primero a destacar es el enorme juego que tienes ahora con los efectos. Hay la posibilidad de combinar Sound Color FX, con los Beat FX y con una unidad externa de efectos o un iPad. Además poder aplicar los Beat FX sólo a los rangos de frecuencias que desees es muy útil, ya que efectos como el delay o la reverb pueden provocar una pelotera muy grande en las bajas frecuencias y es genial poder aplicarlos sólo a frecuencias medias y altas. En este modelo cualquiera de los cuatro canales principales se puede usar como retorno, o bien emplear el efecto externo mediante inserción –hay un interruptor para esto–. Hasta cierto punto, es una pena que usando una unidad de efectos externa debas sacrificar uno de los canales principales como retorno si quieres que el los Sound Color FX funcionen antes del efecto externo, ya que si utilizas la inserción, resulta que esta se produce antes de los SCFX, por lo tanto no puedes por ejemplo filtrar el sonido antes de enviarlo a procesar a la unidad externa. 

Siguiendo en el tema de los efectos, veo relevante destacar lo versátiles que resultan los 11 efectos incluidos para todo tipo de género musical de baile. El abanico de posibilidades es francamente amplio, y personalmente la inclusión de los efectos Ping-Pong y Helix me ha parecido acertada, no tanto Vinyl Break… ¿eso no lo imitan los reproductores hace tiempo?

El crossfader Magvel es el mismo que hemos estado viendo estos dos últimos años en mesas Pioneer, similar al que montaron originalmente la controladora DDJ-SZ y la mesa S9, aunque sin el ajuste de dureza; y es muy útil para trucos de scratch de básicos a intermedios, y quizá alguno avanzado si eres un crack del turntablism. 

El sonido es bueno, diría que indistinguible de el de la DJM-450 –he montado ambas mesas juntas para probarlo– a pesar de que Pioneer indique en las especificaciones técnicas de la 750MK2 que es algo mejor que el de la 450. Queda no obstante lejos del sonido de la 900NXS2, que calza conversores con el doble de frecuencia de muestreo , aunque también esta mesa de mezclas cuesta la mitad –1200€–, lo encuentro una diferencia razonable. No obstante debo ponerle una pega inexcusable, y es en la preescucha, esta mesa tiene una salida de auriculares bastante ruidosa en comparación incluso con mixers bastante más baratos, se filtra mucho ruido eléctrico; por lo menos saca bastante pegada por ahí y queda enmascarado en cuanto reproduces algo de música. Lo veo un detalle menos justificable en este rango de precios. 

Como es de esperar, la mesa funciona a la perfección con Rekordbox, el software detecta el dispositivo –recuerda que tanto en Windows como en Mac debes instalar drivers– y se configura automáticamente para usar los canales como salidas independientes directas y para el uso de las entradas para control DVS. Pero, ¿y con Traktor?. La mesa recibió en la última beta de Traktor la certificación DVS, y es obligatorio probarlo… y desde luego no defrauda, la mesa es detectada y el software se configura automáticamente con idéntica eficacia que con Rekordbox. Y cero problemas para calibrar vinilos, y eso que se trataba de una beta del software. Así da gusto.

El layout de la mesa es casi idéntico al de la DJM-900NXS2, visualmente en la 900NXS2 tienes la “ayuda” visual de los leds que marcan el canal o canales a los que se aplican los Beat FX. No existe en esta mesa el panel táctil de los Beat FX, y los SCFX son seis botones en la 900NXS, pero están en la misma posición. Aparte de lo ya comentado de las diferencias en sonido, las siguientes más importantes estarían en la conectividad, ya que este modelo no incorpora entradas ni salidas digitales, y además tampoco dispone de la posibilidad de conectar simultáneamente dos ordenadores; todo esto ayuda al recorte de precio. Así que si terminas dominando una de estas, no tendrás problema en trabajar con su hermana mayor cuando te la encuentres en algún club. Y a pesar de que Pioneer ha orientado el mixer en su marketing bastante hacia el home dj, creo que es válido para discomóviles e instalaciones de locales modestos que cuenten con DJs que necesiten pinchar con una mesa decente de 4 canales.

Conclusiones

La DJM-750MK2 es un buen mixer digital de cuatro canales con efectos muy bien construido que que ofrece una experiencia de usuario y unas posibilidades creativas muy cercanas a las del actual “standard de club” que es el DJM-900NXS2 por casi la mitad de precio. Las diferencia de precio se explica principalmente por diferencias en el sonido –que siendo correcto el de esta mesa en general, en particular no lo es tanto en la preescucha– y en la conectividad, ya que se prescinde de las conexiones digitales y sólo se puede conectar un único ordenador. 

Creativamente es una panacea, ofrece muchísimas posibilidades con los efectos, merece la pena explorarlas, y poder combinarlo con un iPad es divertidísimo, os lo aseguro. Por cierto, además de la app de efectos hay también una disponible para grabar tus sesiones y compartirlas en redes sociales, DJM-Rec. Además de estar diseñada para funcionar con Rekordbox e incluir la licencia de este software y de la expansión DVS, es ahora también compatible con Traktor Scratch, con lo que puede ser un producto interesante para los usuarios de este software que empleen DVS y estuvieran pensando en comprar una mesa nueva con la que pudieran prescindir del un interfaz de audio externo. 

 

Lo mejor

  • Muy buena construcción. 
  • Compatible con Rekordbox (licencia incluida) y con Traktor Scratch.
  • Gran cantidad de efectos, tanto internos, como externos mediante un procesador independiente conectado al circuito de envío/retorno o un iPad conectado directamente a un puerto USB.
  • Experiencia de usuario similar a la que se puede obtener con una DJM-900NXS2, lo que la hace bastante interesante para una cabina doméstica.

 

Lo peor

  • Preescucha mejorable. 
Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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