DJ

Review del Denon MCX8000, doble reproductor, mezclador y controlador de cuatro canales

A finales del 2015 Denon comenzó una campaña que parecía sugerir que Denon tenía nuevos productos con los que volver a la primera línea del mercado DJ. Nada más iniciarse 2016 reveló en el NAMM la llegada del MCX8000, un sistema todo en uno con doble reproductor digital basado en su software de gestión Engine, que a la vez es un controlador de cuatro canales para Serato DJ y un mixer completo autónomo.

El dispositivo llamó poderosamente la atención dado que mucha gente esperaba algo que fuera más allá en sistemas todo en uno de lo que había ofrecido Pioneer hasta el momento, que con el XDJ-Aero, R1 y RX sólo había ofrecido dispositivos que integraban un mezclador de dos canales. Además, que el grupo InMusic resucitara la marca Denon hacía pensar que podría emplear la marca para ofrecer productos de primera línea en el sector DJ que pudieran competir con Pioneer y su ecosistema Rekordbox. ¿Es el MCX8000 el primero de una serie de productos de Denon que puede aspirar a competir en la gama más alta del sector? Tratamos de despejar esas dudas.

Concepto

El MCX8000 es un todo en uno en el sentido estricto de la palabra. Es un doble reproductor digital que puede reproducir archivos MP3, AAC, WAV y AIFF desde una unidad de almacenamiento USB, con una gran pantalla para cada reproductor, un controlador de cuatro canales que también emplea las pantallas como apoyo al software, y también un mezclador de cuatro canales autónomo con efectos integrados. Y además puede hacer todo lo anterior a la vez a gusto del usuario: puedes estar usando dos canales para la reproducción autónoma, otro canal más para reproducir desde Serato y otro canal más para mezclar una fuente de sonido externa, o cualquier combinación de las tres formas de uso que necesite el usuario.

Construcción y controles

El dispositivo transmite al tacto una sensación inmediata de sólida construcción.Todo el panel superior es metálico. Los potenciómetros son prácticamente todos de color negro con recubrimiento de goma; aunque algo finos, parecen firmemente montados y tienen un giro suave que permite ajustes de precisión. Los potenciómetros de filtro son algo más gruesos y de color gris, permiten así mejor localización. Los botones están retroiluminados en azul y rojo, tienen un click rápido y agradable. Los botones de Cue y Play tienen lo que podríamos llamar un fallo de diseño, y es que el pulsador interno del botón no está bajo la parte central del plástico superior, parece estar desplazado a la izquierda, lo que hace que los botones sean mucho más duros de pulsar por su parte derecha que por su parte izquierda.

Los jogwheels tienen un buen tamaño, 14cm de diámetro, ligeramente más grandes que los 13cm de un controlador DDJ-SX/SX2/RX. Son de tacto plasticoso, aunque la parte superior es de aluminio. Su giro es extremadamente suave y rápido, quizá algo pasado de inercia para mi gusto. Alrededor tienen un anillo de 50 leds azules que simulan un movimiento giratorio que sigue la reproducción de la música. El aparato se puede configurar para representar de varias maneras diferentes el movimiento, aunque personalmente la que sale por defecto me pareció la mejor. Es bastante similar al anillo de leds que montaban los reproductores SC2900.

Alrededor de los jogwheels los controles están distribuidos de la misma forma que en la mayoría de controladores modernos de gama alta. En la parte inferior los pads con botones encima para cambiar su modo de uso, y a los lados de los pads los controles para loops y de Cue, Play y Sync; sobre estos últimos quedan los de ajuste del jogwheel. Sobre el jog una tira táctil para needlsearch, y sobre ella los controles de efectos. Junto a los jogs, en los extremos del panel superior tenemos los controles de pitch de 100mm, que ofrecen de una suavidad fabulosa y permiten ajustes de mucha precisión. Tenemos también un potenciómetro para ajustar el tiempo de parada de las canciones y simular un “efecto vinilo”.

En la parte superior de cada deck están las pantallas son de 4.3 pulgadas, que son idénticas a las de los controladores NV de Numark, tienen su alrededor los botones de cambio de modo y los controles de navegación por la librería, las pantallas tienen una inclinación bastante práctica y bien elegida.

Respecto a la ubicación de los controles de los decks surge de nuevo el debate sobre si es mejor la simetría o la asimetría de los mismos, ya que Denon ha optado por la asimetría. Debo decir que aunque es fácil acostumbrarse a la asimetría, la respuesta natural del cerebro –vale, del mío al menos– es buscar en ambos lados del aparato los controles en la misma posición, con lo que al usar los controles del deck izquierdo –que son los que están “al revés” respecto a cómo se ubican los controles en un reproductor “normal”– tu mano va al principio al lugar erróneo y pierdes unos instantes en pararte a pensar en lo que estás haciendo. Se pierde la respuesta intuitiva hasta que te acostumbras.

En el área de mezcla, tanto el crossfader como los faders tienen algo de desplazamiento lateral; a pesar de ello el crossfader tiene un cutlag muy bajo –no llega a 2mm– con lo que es apto para scratch y además reemplazable por un Mini Innofader PNP-P para los que quieran un crossfader de alto rendimiento. Destacable que cada canal tiene un vúmetro de 10 segmentos, además de un doble vúmetro de siete segmentos para el master.

En la parte superior de cada canal tenemos interruptores para seleccionar al fuente de sonido, y en la inferior más interruptores para asignar el canal al crossfader. Los controles de los dos canales de micro están en la parte izquierda y los de master, monitoraje –con su propia EQ de dos bandas– y auriculares en la parte derecha, así como un potenciómetro para el volumen del sampler de Serato.

Conectividad e instalación

En el panel superior tenemos dos conectores USB, son para unidades de almacenamiento. Las unidades soportadas pueden ser FAT16 o FAT32, de 2 terabytes como máximo; los archivos que reconocerá la unidad son MP3, WAV, AIFF, y AAC, siendo los WAV y AIFF de como máximo 24bits y 44khz. El dispositivo tiene también para cargar música en el doble reproductor capacidad de conectarse a una red inalámbrica y a través de ella acceder a un servidor FTP, del que puede copiar archivos a una unidad USB conectada; esta función es similar a la que ofrecía Pioneer en su XDJ-Aero, aunque bastante mejorada porque funciona con cualquier dispositivo corriendo un servidor FTP y no necesariamente un dispositivo móvil con una aplicación propietaria del fabricante; es en definitiva una forma más abierta y avanzada de ofrecer la funcionalidad inalámbrica.

En la parte frontal tenemos simplemente los conectores para auriculares en formato TRS de 6.3 y 3.5mm, así como el potenciómetro para ajustar la curva del crossfader –mucho mejor que el interruptor típico de tres posiciones de ajuste–.

En la parte trasera tenemos la conexión USB tipo B para conectar al ordenador, y una conexión USB tipo A que sirve de “microhub” y nos permite conectar cualquier periférico al ordenador para así reaprovechar la conexión del ordenador que usamos para el MCX8000. Junto a estos conectores está el botón de encendido y la toma de corriente para el transformador externo de 12v. Tenemos también ahí la salida master y de monitores en formato XLR y una segunda salida master en formato RCA. Tenemos una entrada en formato RCA para cada canal, siendo las de los canales 3 y 4 de niveles conmutables entre phono y línea mediante interruptores independientes. También las entradas de micro, una en formato TS y la otra empleando un conector combo XLR/jack.

En Windows es necesario instalar un driver, en macOS no hace falta, pero mucho ojo porque si no tienes el último firmware instalado y empleas Sierra tu mac no detectará absolutamente nada al conectarlo. Me volví un poco loco hasta que descubrí esto y pude actualizar la unidad.

En uso

Dado que el MCX8000 puede emplearse como reproductor autónomo y como controlador, conviene diferenciar bien entre ambos usos, con lo que empezaremos por su desempeño como reproductor autónomo.

Lo primero que haces al usar el MCX8000 como reproductor autónomo es coger el primer pendrive que tienes a mano con música y pincharlo en uno de los puertos. No es del todo imprescindible que Engine, el software de preparación musical de Denon, analice primero nuestras pistas. Podemos movernos por las carpetas del pendrive de manera sencilla e intuitiva y cargar cualquier canción, pero ojo, si no están analizadas con Engine la unidad comenzará a analizar por su cuenta la canción y a mostrar la forma de onda poco a poco; si mientras ocurre esto reproduces la canción en algunas ocasiones puedes tener artefactos en el sonido, pequeñas interrupciones, e incluso se pueden congelar las pantallas momentáneamente. Empezamos mal. Una vez la canción está totalmente analizada ya podemos reproducirla sin miedo. Conclusión: mejor vamos a probar con Engine.

Engine se actualizó a la versión 1.5 cuando salió a la venta el MCX8000. Se descarga gratuitamente –bueno, casi, Denon te pide el email– de la web de Denon y se instala en un momento. El programa tiene una interfaz espartana que recuerda a Serato, aunque la representación que ofrece de las formas de onda es bastante más pobre a pesar de que le han puesto muchos colorines. Como podemos ver la librería de iTunes, probamos a ejecutar una acción muy típica: importar un playlist de iTunes a la librería de Engine. En ese momento el programa se cuelga y se cierra sin haber importado nada.

Tras varios intentos tratando de importar los playlists de iTunes y colgando el programa, cambio de Mac a ver si tengo mejor suerte, quizá algún software que tengo en ese Mac se lleva mal con Engine. Pero en el otro Mac corro la misma suerte. Me resulta imposible importar los playlists de iTunes sin colgar el software, así que lo único que puedo hacer es seleccionar las canciones y arrastrarlas a la librería o a un crate de Engine.

Al analizar las canciones, a pesar de que Engine tiene una columna para mostrar la tonalidad y el MCX8000 la muestra en modo de reproductor, el programa no la analiza realmente. Sólo ves la tonalidad si has analizado la canción con otro programa y el tag key quedó con dicha información. Por otra parte, tras analizar las canciones aparece sobre la forma de onda el beatgrid de la canción, momento a partir del cual el desplazamiento de la forma de onda por la pantalla del ordenador se empobrece notablemente. Estos problemas gráficos también se observan al navegar por la librería, hacer scroll lateral o cambiar el tamaño de las columnas de información; gráficamente todo va a trompicones, y las pruebas se hicieron con dos Macs con procesador i5 a 2.5ghz y 16gb de RAM, potencia de sobra para mover un gestor de música.

El programa carece de algunas funciones básicas, como poder doblar o dividir por la mitad de forma automática el tempo de las canciones, tampoco hay un “tap tempo”. Quizá lo único interesante sea el sistema de filtrado de pistas y la función promovida en el marketing de Denon de poder aprovechar los hotcues que hayamos dispuesto desde Serato. Esta última opción aunque interesante decepciona en cuanto al método, ya que básicamente debes arrastrar manualmente la música que tengas en Serato a Engine y este último al añadir las canciones detecta los hotcues. ¿No podían haber hecho algo para que Engine pudiera leer la base de datos de Serato y no andar arrastrando archivos de uno a otro?

Al usar las canciones previamente analizadas con Engine en el MCX8000 desaparece el problema de los cortes en el sonido cuando había reproducción y análisis a la vez, pero sigue sin aparecer en la pantalla del MCX8000 el beatgrid de la canción aunque lo hubiéramos puesto con Engine. La forma de onda en modo reproductor es muy similar a cómo se ve en el software Engine, con muchos colores pero poco detalle, además no se puede realizar zoom.

El MCX8000 dispone de dos módulos de efectos para los reproductores independientes –cada reproductor está asignado a un módulo– y cada módulo consta de tres efectos: echo, phaser y noise. Noise es el típico ruido blanco con efecto paso banda que hemos visto mil veces en los mixers de Pioneer, y echo también es similar al efecto de la competencia. Por su parte phaser es muy exagerado como efecto y no lo encontré usable. Sólo puedes usar un efecto simultáneamente.

Respecto a la reproducción, todo es bastante aceptable, el jog da una respuesta muy buena con un seguimiento preciso de las luces del aro exterior, el pitch ofrece una resolución excelente de 0.01 y los pads reaccionan instantáneamente a cualquier acción. Es quizá la función de pitch bend la que desagradará a algunos, ya que se ha elegido implementar en un modo “sin fin”, es decir, el pitch aumenta o disminuye de manera constante mientras el botón sea pulsado, a diferencia de los controles de pitch bend de otros dispositivos que aumentan o disminuyen sólo una determinada cantidad mientras se pulsan. También están disponibles en modo reproductor las funciones de censor –reverse temporal– y slip, que es efectivo con loops, cues y scratch. El sonido en general de la unidad usándola tanto como reproductor autónomo como en mixer autónomo es muy bueno, con mucha pegada, definición y apertura estéreo. Además como mixer podemos igualmente emplear los filtros y efectos de la unidad, tampoco es que sea una gran cantidad de efectos, pero son más que los que ofrecen algunos dispositivos autónomos.

Usando el MCX8000 como controlador de Serato DJ la cosa cambia, la respuesta de los controles sigue siendo excelente, pero lo que vemos en pantalla es muy diferente. Las pantallas pasan a mostrar la misma interfaz y funciones que cuando usamos un Numark NV, un NS7III o un Dashboard; se nota aquí la mano de InMusic. La forma de onda está mucho mejor detallada, tenemos zoom y el desplazamiento de la forma de onda es algo mejor. Las sensaciones que ofrece el controlador usándolo con Serato recuerda muchísimo a las que transmiten los controladores Pioneer, que parecen haber sido tomados como referencia para este.

Hay un detalle mejorable y está en la iluminación de los controles. Hay poca diferencia entre la intensidad de la iluminación de los botones de Cue, lo que puede dar lugar a errores. También la iluminación de pads varía de forma peculiar según el modo de uso, según el modo cambian los colores en los que se iluminan todo pero no queda claro qué modo es el elegido por la poca diferencia en intensidad.

Conclusiones

El MCX8000 es un dispositivo claramente diseñado para que Denon reemplace el hueco que deja Pioneer al abandonar el desarrollo de controladores dirigidos a Serato DJ. El layout del controlador y las funciones que ofrece claramente imitan lo que diseñó Pioneer desde el primer DDJ-SX para Serato DJ. Esto no es ni bueno ni malo, es sencillamente recurrir a un diseño que ha quedado patente que funciona muy bien entre el público, aunque la decisión de disponer muchos controles de forma simétrica evidentemente trae el clásico debate sobre qué es más cómodo. Yo ya he pronunciado mi opinión.

Como reproductor autónomo el dispositivo tiene bastantes carencias, en parte por lo flojo que és el software de gestión musical Engine en el que se apoya. Engine necesita muchas mejoras y corrección de bugs si Denon pretende de verdad competir en la gama alta del segmento, y sinceramente deben darse prisa en hacerlo si quieren que su misterioso reproductor que llegará en breve tenga alguna opción de no caer rápido en el olvido.

Como controlador y mixer autónomo es excelente, aunque viniendo de Denon, esto es algo que no sorprende. Las sorpresas positivas las esperábamos en la reproducción autónoma y en Engine, y no han llegado.

A pesar de todo, es muy interesante la flexibilidad del conjunto, poder usar el aparato a la vez como reproductor, mixer de fuentes externas y controlador es todo un punto. La competencia en este tipo de aparatos sigue siendo de dos canales, y el MCX8000 es el único dispositivo de este tipo que ofrece cuatro canales de mezcla con filtros, efectos y pantallas, y con un precio competitivo.

Si Denon mejora su Engine a corto plazo habrá competitividad, si no, seguirá en el mismo lugar que estos últimos años.

Lo mejor:

  • Construcción robusta y de alta calidad.
  • Buen sonido.
  • Excelente controlador para Serato y mixer autónomo.
  • Mucha flexibilidad en las funciones del conjunto.

Lo peor:

  • Reproductores autónomos que deja regusto a poco y con el fallo de los cortes en sonido cuando los temas no están preanalizados.
  • Engine tiene muchos fallos y carencias. No es competitivo como gestor musical.
  • Algunos problemas en la iluminación de los controles.
Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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