Pros
- Scene Rebalance es un añadido útil que amplía las capacidades del entorno
- Stems View ofrece una forma cómoda y ordenada de trabajar con stems, y su integración es elegante e inteligente
- Los nuevos algoritmos de machine learning hacen mejor su labor
Contras
- El motor de stems sigue limitado a 4 pistas
- El soporte ARA no llega a más DAWs y sigue siendo escaso
- El precio de la versión Advanced es elevado
Durante años, iZotope RX se ha mantenido como el estándar de facto en restauración y edición de audio, tanto en postproducción como en música. Cada nueva versión ha ido ampliando su alcance, incorporando herramientas basadas en machine learning e inteligencia artificial, así como flujos de trabajo que han redefinido lo que puede hacerse con un archivo de audio problemático.
Con RX 12, iZotope adopta un enfoque relativamente continuista, pero al mismo tiempo muy práctico. Es una actualización que se centra en refinar, agilizar y consolidar. La interfaz es más limpia y moderna, la separación de stems va un paso más allá, y nuevas funciones como Scene Rebalance, Stems View o Trim Silence aportan mejoras tangibles en tareas cotidianas. No es una versión revolucionaria que vaya a transformar por completo el ecosistema RX, pero sí una que lo hace más cómodo, más rápido y más eficaz para quienes lo usan a diario.
RX 12 llega con un conjunto de mejoras que amplían y refinan sus capacidades en diversas áreas. La más visible es la incorporación de Scene Rebalance, un módulo pensado para postproducción que permite ajustar de forma independiente diálogo, música y efectos incluso cuando no se dispone de stems. No es una idea nueva en el mercado, pero su integración en RX agiliza tareas que antes requerían procesos más fragmentados o herramientas externas a RX.
Aunque la novedad más jugosa para mí sin duda es Stems View, una nueva forma de visualizar y trabajar con separaciones de audio que permite dividir un archivo en stems mediante los procesos Scene Rebalance, Music Rebalance o Dialogue Isolate, y aplicar cualquier módulo de RX directamente sobre cada uno de ellos. La idea no es solo separar, sino integrar esa separación en el flujo de trabajo de forma natural, algo que RX 12 consigue con bastante elegancia y que comentaré con más detalle más adelante en este análisis.
Junto a estas novedades más destacadas, RX 12 también reconstruye varios módulos clásicos con nuevas opciones y algoritmos de machine learning mejorados. De‑bleed ahora funciona sin necesidad de una pista de referencia y ofrece resultados más precisos tanto en instrumentos como en diálogos; Breath Control mejora su detección y suavidad; Music Rebalance incorpora un plugin en tiempo real y redes offline más finas; y Dialogue Isolate es más eficiente limpiando ruidos y controlando la reverberación. También se añade una herramienta nueva como Trim Silence, pensada para acelerar la edición de podcasts, entrevistas o grabaciones largas con pausas irregulares. Y todo ello se acompaña de una interfaz más limpia y moderna, un espectrograma ampliado, un nuevo buscador de módulos y un panel de historial redimensionable. Pequeños cambios extra que, cuando los sumas, hacen que RX 12 se sienta más cómodo y más rápido en el uso diario.
¿Conoces esa maravillosa sensación de ira homicida que te invade cuando, en el tramo final de una mezcla, el director —o quien toque— te suelta un inocente «¿Sabes? Creo que ahora quiero la música un poco más baja en esta escena»? Pues bien, Scene Rebalance llega precisamente para aliviar ese tipo de situaciones. No es magia negra ni nada por el estilo, pero sí una herramienta bastante práctica que permite reajustar diálogo, música y efectos sin necesidad de stems, y hacerlo con una rapidez que en ciertos contextos te sacará de más de un apuro. En mis pruebas ha funcionado de forma bastante fiable: no es perfecto, y en algunos casos he notado cierta contaminación cruzada entre elementos, pero en términos generales responde bien y agiliza tareas que antes requerían procesos más tediosos. También es justo decir que yo he trabajado con una versión previa a la final, así que parte de esas imprecisiones podrían haberse corregido ya. En cualquier caso, estoy seguro de que iZotope seguirá afinando este módulo en futuras actualizaciones.
La otra gran novedad es Stems View, y aquí sí puedo decir que estamos ante mi incorporación favorita de RX 12. No supone una revolución en el campo de la separación de stems —la tecnología ya existía y sigue teniendo sus limitaciones—, pero sí transforma la forma en la que te relacionas con ellos una vez los has generado. RX 12 permite editar las pistas extraídas dentro de una única pestaña en la que los stems se organizan de forma clara e inmediata, lo que te permite verlos todos en una única vista, pero también te facilita saltar entre ellos sin perder el contexto ni llenar la interfaz de ventanas. Y si resulta que prefieres trabajar con cada stem en su propia pestaña, también puedes hacerlo, pero la vista unificada es tan limpia y está tan bien pensada que me cuesta imaginar que la mayoría de usuarios no vayan a adoptarla como flujo de trabajo principal.

Lo que más me ha sorprendido de Stems View es lo inteligente y elegante de su implementación. Es una de esas funciones que parecen obvias una vez las ves, pero que requieren un diseño muy afinado para integrarse sin fricciones en un software tan complejo como RX. Honestamente, si me hubiese sentado a imaginar cómo me gustaría trabajar con stems dentro de RX, dudo que hubiese llegado a una solución más intuitiva que esta. Es un ejemplo claro de cómo una buena idea, bien ejecutada, puede mejorar el flujo de trabajo sin necesidad de grandes artificios.
Más allá de las novedades más visibles, RX 12 incorpora una serie de mejoras que, sin ser tan llamativas, sí aportan valor en el día a día. Una de ellas es Trim Silence, un módulo pensado para agilizar la edición de entrevistas, podcasts o audiolibros con pausas irregulares. Su funcionamiento es muy sencillo y se basa en detectar automáticamente silencios y eliminarlos según el umbral definido. En mis pruebas ha respondido bien y cumple exactamente con lo que promete, aunque también es cierto que no introduce nada que no ofrezcan otros editores y DAWs desde hace años. Aun así, siempre es de agradecer contar con herramientas que ahorren tiempo en tareas tan mecánicas y pesadas como limpiar silencios en grabaciones largas.

También se han rediseñado dos módulos clásicos: De‑bleed y Breath Control, ambos ahora impulsados por nuevos algoritmos de machine learning. El cambio se nota. De‑bleed detecta mejor las interferencias y ya no necesita una pista de referencia para funcionar, lo que simplifica mucho su uso en situaciones reales. Además, el nuevo plugin en tiempo real permite limpiar señales directamente en DAWs sin pasar por el editor de RX. Breath Control, por su parte, identifica y reduce las respiraciones con más precisión y suavidad, dejando menos artefactos y ofreciendo resultados más naturales. Son mejoras incrementales, pero muy bienvenidas para quienes trabajan con voces a diario.
En la misma línea, Music Rebalance y Dialogue Isolate también reciben una actualización de sus redes neuronales. Ambos módulos ya funcionaban bastante bien en versiones anteriores, pero ahora los resultados son más finos y consistentes, especialmente en material complejo. Dicho esto, hay un punto donde RX 12 se queda algo corto: Music Rebalance sigue ofreciendo únicamente los cuatro stems habituales (batería, bajo, voces y elementos melódicos). Sé que es prácticamente un estándar en el sector, pero alternativas como SpectraLayers de Steinberg van más lejos en cuanto a opciones de separación. Aun así, y pese a esa limitación, RX 12 sigue siendo más completo en términos generales, especialmente cuando se valora el conjunto de herramientas y la integración dentro del flujo de trabajo.
RX 12 no supone en absoluto una ruptura con el flujo de trabajo que ya conocemos del entorno, algo lógico en una herramienta profesional tan asentada como esta. La filosofía general se mantiene intacta, y cualquier usuario de versiones anteriores se sentirá como en casa desde el primer minuto. Lo que sí cambia ligeramente es la interfaz, que ahora presenta un aspecto más limpio y moderno. No es un rediseño radical ni un antes y un después, pero sí he tenido la sensación de que el entorno respira un poco mejor, y trabajar en él durante un rato resulta algo más cómodo. Imagino que esto dependerá mucho de los gustos personales de cada uno, pero en mi caso el cambio, aunque sutil, me ha parecido acertado.
En cuanto a rendimiento, RX 12 se ha comportado con total solvencia durante mis pruebas, y eso que he trabajado con una versión previa a la final. No he encontrado problemas de estabilidad ni comportamientos extraños, y el software ha respondido bien incluso en sesiones largas. La mayor diferencia la he notado en los tiempos de procesamiento y en el consumo de CPU de los módulos que estrenan algoritmos de machine learning. Desde iZotope me confirmaron que estos procesos son ligeramente más demandantes, y así lo he percibido, pero tampoco quiero sonar catastrofista: hablamos de un incremento moderado y perfectamente asumible en equipos actuales. En mi caso, RX 12 cumplió sin despeinarse en un Mac Mini M4.
Como siempre, el ecosistema RX mantiene su enfoque dual. Por un lado está el editor, que concentra todos los módulos, herramientas y funciones avanzadas; por otro, los plugins individuales que permiten llevar buena parte de esa potencia directamente a cualquier DAW compatible con VST3, AU o AAX. RX 12 incluye más de veinte plugins profesionales, así que en ese sentido se sigue cubriendo prácticamente cualquier necesidad. Es un planteamiento que lleva años funcionando y que sus usuarios conocen bien.
Ninguna herramienta es perfecta, por muy potente y avanzada que sea, y RX 12, pese a su abrumador arsenal de funciones profesionales, sigue mostrando alguna que otra debilidad o área mejorable. La primera ya la he mencionado más arriba: me habría gustado ver un motor de separación de stems más ambicioso, capaz de ofrecer más tipos de tallos y no solo el patrón habitual de batería, bajo, voz y elementos melódicos. Entiendo que este esquema se ha convertido en un estándar en el sector, pero creo que un entorno de restauración y edición tan consolidado como RX —que para mí sigue siendo la referencia— debería subir la apuesta en este terreno.
El segundo punto débil tiene que ver con algo que arrastra desde la versión anterior: el soporte ARA. RX 12 funciona muy bien tanto en el editor como a través de sus plugins, pero iZotope sigue teniendo una asignatura pendiente en este frente. El soporte ARA llegó con RX 11 y, desde el principio, su implementación fue bastante limitada. Para empezar, no está disponible en todos los DAWs que soportan ARA. Sistemas como Nuendo (y por extensión Cubase) siguen sin ser compatibles, y sinceramente, dejando a un lado Pro Tools —que ya sabemos que domina la industria profesional—, Nuendo es el segundo lugar más lógico donde uno esperaría poder aprovechar toda la potencia de procesamiento y machine learning de RX. Además, incluso dentro de Pro Tools, la funcionalidad del plugin ARA de RX 12 sigue siendo demasiado básica. Es un área donde iZotope tiene margen de mejora y donde muchos usuarios agradeceríamos una evolución clara.
El tercer inconveniente es el precio, el elefante en la habitación. La versión Advanced de RX 12 tiene un precio oficial de 1399 dólares, una cifra que evidentemente no es accesible para todo el mundo. Aunque esto también conviene contextualizarlo: RX Advanced está dirigido a diseñadores de sonido, técnicos de postproducción, ingenieros de estudio y creadores de librerías profesionales. Gente que trabaja en proyectos con presupuestos altos, donde una línea más en el Excel de gastos no supone un drama. Además, iZotope ofrece versiones Standard y Elements, mucho más adecuadas para proyectos y usuarios menos exigentes. Aun así, es justo reconocer que el precio de la versión Advanced puede ser un obstáculo para ciertos perfiles de usuarios.
He de decir que esta es la parte que menos disfruto al escribir una review. Reducir meses —o incluso años— de trabajo de un equipo de desarrolladores a un simple número siempre me ha parecido injusto. Pero hemos venido a jugar, y forma parte de mi labor intentar condensar todo lo expuesto en el artículo en una valoración final que tenga sentido para el lector. Y lo cierto es que, después de las horas que he podido dedicar a RX 12, me ha costado bastante decidir si esta actualización merecía un 8 o un 9. Y como ya habéis visto, me he decantado por el 8, sobre todo por las limitaciones en el soporte ARA y por lo conservadores que siguen mostrándose desde iZotope con su motor de steams.
Eso sí, RX 12 como conjunto de herramientas sigue siendo para mí el entorno de restauración y edición de audio más completo y eficaz que existe ahora mismo. Puede que esta no sea una actualización revolucionaria, pero sí es una actualización sólida que refina, pule y amplía herramientas que siempre han sido excelentes y en las que confían algunos de los mejores profesionales para sacar adelante algunos de los proyectos más exigentes del sector.
RX 12 se presenta en tres versiones: Elements, Standard y Advanced. La edición Advanced es la más completa, con acceso a todas las herramientas, módulos y procesos del editor, además de más de veinte plugins en formatos VST3, AU y AAX para llevar sus capacidades directamente a cualquier DAW compatible. La versión Standard mantiene la mayor parte del núcleo funcional de RX, pero prescinde de los plugins, los módulos y las funciones más avanzadas de su hermano mayor, por lo que resulta más adecuada para estudios pequeños o proyectos menos exigentes. Por último, Elements está pensada para tareas mucho más ligeras y automáticas —como la edición de pódcast, diálogos sencillos o limpiezas rápidas— y ofrece una puerta de entrada accesible al ecosistema RX sin necesidad de afrontar la inversión de las versiones superiores.
Todas las versiones están disponibles desde hoy, 29 de abril de 2026, para Windows y macOS. Los precios oficiales son los siguientes:
- RX 12 Advanced: 1399$
- Actualización desde RX 11 Advanced: 269$
- RX 12 Standard: 399$
- Actualización desde RX 11 Standard: 129$
- RX 12 Elements: 99$
- Music Production Suite: 799$
- Post Production Suite: 1799$
- iZotope Everything Bundle: 2999$
Más información: iZotope






