Grabación

Reducción de ruido con Audacity: consejos prácticos

El objetivo de la primera parte teórica era entender mínimamente cómo funcionan las actuales técnicas espectrales aplicadas por muchos sistemas y plugins, para así estar mejor preparados para comprender sus características y límites. Hoy vamos con la práctica. Mostramos en vídeo el uso de la función de reducción de ruido dentro del editor audio gratuito Audacity y aportamos algunos consejos prácticos. Resultados eficaces a coste cero, pero conceptos y consejos trasladables a cualquier otro software ‘limpiador’ semejante que deseéis usar.

Consejos a la hora de grabar

Muchas veces nos llegan las grabaciones ya realizadas, pero si es una grabación que vais a registrar vosotros mismos, conviene recordar algunas cosas que luego vendrán bien si pensamos que vamos a necesitar aplicar reducción de ruido.

1) No usar auto ajuste de ganancia, ni ningún tipo de compresión al grabar. La compresión, si es necesaria en el resultado final, podría añadirse a posteriori, tras haber hecho la limpieza. Cualquier cuestión que modifique el contar con un nivel de ganancia fijo en toda la grabación dará lugar a subidas y bajadas del nivel de ruido y nos dificultará enormemente la tarea. Además hoy en día con 24 bits no nos importa tanto ajustarnos al máximo al recorrido posible, no hay que aprovechar ‘a fondo de escala’, tenemos holgura. Incluso en 16 bit, porque si estamos hablando de señales muy necesitadas de limpieza es fácil que estén alejadas de los 96dB de recorrido teórico de esos 16 bits.

2) Preferiblemente trabajar sin codificación perceptual, es decir grabar el audio sin compresión tipo MP3, etc. Cualquier procesamiento (y la eliminación de ruido lo es) trastoca las condiciones iniciales que usó el compresor y puede hacer sobresalir los ‘defectos’ introducidos por la codificación. Pensad que los codificadores perceptuales se basan en el enmascaramiento. Si quitamos un ruido intenso que inicialmente había, pueden dejar de estar enmascaradas cosas que preferiríamos no oír producto de la distorsión introducida por la codificación. Mejor no arriesgarse.

3) Trivial, pero a veces pecamos en esto. Al grabar tomad siempre la costumbre de dejar grabando unos segundos de supuesto ‘silencio’ (sólo ruido) tanto al comienzo como al final. No recortéis esos extremos para ahorrar tamaño de fichero, dejadlos ahí, que vienen bien. Insistid para que no haya voces, toses, movimiento de papeles, etc. cuando registréis el silencio. Y si podéis, durante el silencio inicial incluid algún chasquido impulsivo (dedos, palma, boli sobre mesa…). El silencio del principio dara una buena señal de referencia para que el programa pueda obtener el perfil de ruido. El silencio del final permitirá comprobar si el ruido es o no estable de principio a fin de la grabación. Y los chasquidos al comienzo facilitan enormemente detectar cuándo los ajustes de los parámetros de reducción de ruido empiezan a maltratar de forma apreciable la señal. Poder tener esa señal ‘testigo’ en el comienzo de la toma es una bendición.

Consejos antes de empezar el tratamiento

Ya tenemos el fichero. Nos lo han enviado si es un encargo o lo acabamos de cargar en nuestro editor/DAW si es grabación nuestra.

4) Primero un vistazo general al fichero. Mirad si realmente la toma es única o hay varias tomas. No pocas veces se trata de un collage en el que han grabado haciendo ‘pause’ y entre medias moviendo la posición de la fuente o del micro, etc. Si parece que hay varias tomas, cada una puede tener un nivel y un perfil de ruido diferente y es mejor tratarlas por separado. Mirando sencillamente el nivel del ruido en la forma de onda durante las pausas que haya intercaladas en la grabación tenéis una primera idea de si más o menor permanece sin mucho cambio.

5) Escuchar si el ruido es estable en toda la grabación o si hay cambio de nivel o de color. Si hay cambios, de nuevo, es mejor plantear un tratamiento por fragmentos y no de una única vez.

6) Trivial, pero esencial: aseguraos de trabajar sobre una copia del original, no trabajéis directamente sobre él. Es normal que, especialmente las primeras veces, os llame la atención la reducción de ruido y la hagáis excesiva, con problemas que una segunda escucha desvelará. Poder volver al original es una garantía. Ojito, que Audacity permite editar directamente el original y si por un descuido conserváis la versión editada no habrá quien vuelva atrás. No toméis riesgos innecesarios.

Consejos al realizar el tratamiento

7) Lo primero es localizar un fragmento de audio útil para la extracción de la semilla de ruido. Las pausas son momentos ideales, pero hay que escuchar con atención a posibles ruidos y clics que se cuelen y que deformen la estimación de ruido dando entrada a cosas que no son parte de él. En el vídeo lo veis en la práctica.

8) Un fragmento largo será útil para mejorar la precisión de la estimación de ruido… siempre que no contenga clics ni otros componentes o interferencias de fondo. Si hay esas interferencias, es preferible muchas veces un fragmento breve.

9) La reducción de ruido suele consumir cierto tiempo. Por ello, el software acostumbra a ofrecer una ‘vista previa’ que trata sólo un fragmento del comienzo del fichero o del fragmento seleccionado. Escuchad siempre la aplicación de la limpieza con la opción de ‘evaluación previa’ y os dará una idea de qué éxito tendrá. Sobre todo permitirá ajustar los parámetros hasta dar con una combinación adecuada antes de acometer la reducción sobre el fichero completo.

10) Ajuste de los parámetros: la regla es siempre, cuanto menos se intervenga mejor. Hay que reducir ‘algo’ de ruido, no pretender ‘eliminarlo’. Al eliminar mucho ruido eliminaremos también algo de señal y el resultado empeora. Un sonido más natural y con menos evidencias de haber sido tratado es factible si nos permitimos dejar el ruido a un nivel poco perceptible, no empeñándonos en un silencio total en las pausas. Podréis oír en el vídeo varios de los defectos que aparecen si nos excedemos.

Y el último y más obvio, pero a veces con las prisas pasado por alto:

11) Siempre escuchad el resultado, aunque la ‘vista previa’ pareciera buena, y buscar los posibles artefactos que haya causado el procesamiento. Hay que estar atentos especialmente al posible burbujeo espectral con tonos/silencios que entran/salen, así como efectos tipo ‘flanger/metalización’ y sensaciones de eco corto/reverberación. Siempre centrando la escucha en las partes más sensibles: la región medios-agudos y sobre todo las componentes más impulsivas. Si globalmente está bien pero hay algún momento con fallos más críticos, plantearos fragmentar y hacer un tratamiento aparte, con menos reducción, en esas zonas.

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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