Grabación

Grabando con Norman Hogue & IBM

Norman F. Hogue

Norman F. Hogue es un trombonista nacido en New York. Ha tocado con gente muy importante de la escena del jazz, latin y pop: desde Lionel Hampton, Celia Cruz, Tito Puente, hasta Sabina, Serrat, Antonio Vega, Alejandro Sanz, etc.

Es un clásico de la noche madrileña, y le podemos ver tocando habitualmente en lugares como El Junco, El Moe, Café Popular, etc. Desde hace unos años dirige una formación de Jazz-Blues llamada Norman Hogue & IBM (International Blues Machine) que suele deleitarnos todos los domingos con su genial jam session.

Conocí a Norman durante la grabación del disco de unos amigos llamados "Mandanga". Él era uno de los invitados, junto con Bob Sands y Bobby Martínez, por nombrar alguno de los más importantes que grabaron en ese disco -por cierto, masterizado por el hispasónico Caraborso (Mario G. Alberni)-. Así que desde entonces le sigo la pista, y como tenemos muchos amigos en común, coincidimos bastante.

Hace un tiempo se me ocurrió la idea de grabarle un disco. Muchas de las veces que hablábamos se lo decía: "Norman, tenemos que grabar un disco con tu nombre", porque él debe de haber grabado en varios cientos de discos, pero siempre para otros artistas. ¡No tiene ninguno como Norman Hogue!, lo cual me parece increíble, que en su dilatada carrera nunca haya grabado bajo su nombre, y a la vez me sedujo muchísimo la idea de poder grabar el primer disco de este gran trombonista.

Recientemente, grabando el disco de Susan Santos, he coincidido con el batería y el bajista que forman parte de la "IBM", David Fernández y Hector Rojo, grandes amigos míos, y charlando con ellos en el estudio salió el tema de Norman. Después de darle forma a cómo podría ser la grabación del disco, quedamos con Emmet Crowley, el guitarrista que cierra el grupo, y llegamos a la conclusión de que había que grabarlo lo antes posible, en directo por supuesto, y en un estudio donde pudiesen grabar cómodamente estando aislados, para poder capturar los instrumentos de manera independiente y a su vez poder captar toda la esencia del "directo".

Estudios Infinity

Yo sabía desde el principio que el estudio ideal era Infinity Estudios en Madrid, un lugar donde me encuentro muy cómodo trabajando -casi como en casa, diría yo-, ya no sólo por el excelente trato que recibo por parte de sus dueños -Pablo y Pedro Baselga-, sino también por la comodidad de sus instalaciones y el excelente sonido de sus salas. Recientemente he grabado unos cuantos discos allí y he quedado muy satisfecho con el resultado, así que era el lugar idóneo para grabar el proyecto con Norman.

Llegamos a la conclusión que en un día podíamos grabar todo el álbum si las cosas salían bien. Nuestro objetivo era grabar 7 u 8 temas, haciendo varias tomas de todos ellos y teniendo la posibilidad de pinchar para corregir algún error y no tener que regrabar la toma entera.

Así que el gran día fue el pasado 26 de mayo. Llegamos a Infinity a las 10:00 de la mañana y empezamos a montar todo el equipo; lo primero, la batería, que suele ser el instrumento que más tiempo necesita de montar y sonorizar.

El estudio dispone de una sala grande, dos pequeñas y un "booth" normalmente para amplificadores de guitarra o algún instrumento pequeño, voces, etc. Llevaba unos días pensando en qué sala grabar la batería: si en una de las pequeñas -que suena muy bien con instrumentos de percusión y tiene un sonido mas cercano y "actual"-, o si grabar en la grande, que dispone de 6 o 7 metros de altura y me permitía capturar el sonido de sala y así poder obtener un sonido mas ambiental de la batería. En el último momento, al entrar en el estudio, decidí usar la sala grande en la que nunca había grabado baterías -siempre la había utilizado para grabar el piano de cola que tienen-, pero esta era la producción perfecta para grabar la batería en la sala principal y poner micrófonos lejanos para conseguir un buen sonido de sala.

Batería

Así que montamos la batería en la sala principal, y la microfoneamos así: dentro del bombo puse un Electro Voice RE20, fuera un Neumann TLM 170 como a 20 cm del parche y a 40cm de altura. El micrófono encima de la caja fue un Pearl dinámico (no recuerdo el modelo) y un SM57 debajo de la caja. El charles un Rode NT5, los timbales dos AKG C3000 no muy cerca -para conseguir un sonido mas abierto-. Para ambientes cercanos dos 414XLII como a 50 cm por encima de los platos, y ambientes de sala dos Neumann KM84, colocados como a 4 metros del kit y 2,5 metros de altura.

Contrabajo

El contrabajo lo grabamos en un de las salas pequeñas para que estuviese aislado del resto, con un Neumann U87 y un Gefell UMT70; el U87 recogiendo la zona del diapasón y el sonido a "madera", y el Gefell para capturar los graves -al ser de diafragma pequeño tenemos los graves mucho mas sujetos y no se disparan-.

Guitarra

La guitarra la grabamos con dos amplificadores, haciendo un split de la señal. Por un lado usamos un amplificador Koch Studiotone, propiedad del guitarrista, que microfoneamos con un Electro Voice RE20, y por otro lado usamos un Fender deVille propiedad de Infinity, de 4x10" con un AKG 441, los dos medidos para que estuviesen en fase y un poco enfrentados para aislar el sonido todo lo posible.

A Norman Hogue tuvimos que ponerle dos micrófonos, uno para el trombón y otro para la voz, ya que en todos los temas canta y toca el trombón. Pensando en la mejor de las configuraciones, llegué a la conclusión de que al trombón le pondríamos otro de los U87 que tenían en Infinity, y para la voz usamos mi Flea 47, que además con su voz sonaba especialmente bien.

Infinity Studios

En Infinity tienen una impresionante consola Oram de 40 canales, con un sonido muy característico. Algunos de los micrófonos fueron directos a la mesa, utilizando los previos de esta -excepto el trombón y voz, que utilicé un A-Designs Pacifica-. Para bombo y caja dos API 512C, la guitarra dos previos API 212, el contrabajo dos previos Amek 9098,y de ahí todos estos directos a los convertidores A/D. Ninguno de los instrumentos fueron comprimidos o ecualizados durante la grabación; esto me lo reservo para la mezcla, y habrá cosas que no se tocarán, porque el sonido captado por los micros es muy bueno. Si acaso un poco de compresión y filtrar alguna de las pistas.

La jornada transcurrió con normalidad. Tardamos unas tres horas en sonorizar los instrumentos, crear las sesiones de Protools, hacer una buena mezcla de auriculares, chequear niveles de entrada... así que sobre las 13:00 horas empezamos a grabar.

Antes de irnos a comer a las 15:00 teníamos 3 temas terminados, lo cual nos alegró bastante, porque teníamos una buena parte del trabajo hecha. Luego por la tarde, entre las 16:30 y las 20:30, nos grabamos otros 5 temas, hicimos los retoques convenientes, algún pinchazo, alguna segunda opción para unos solos y ¡listo! Escuchamos todos los temas para comprobar que todo estaba correcto, hicimos un volcado a nuestro disco duro y nos fuimos tan contentos, habiendo conseguido nuestro objetivo de grabar el disco en un día.

Fue un tremendo placer grabar con Norman y su banda. En este tipo de grabaciones se aprende muchísimo de los músicos y se suele disfrutar mucho, porque aparte de ser excelentes instrumentistas, tienen muy buen sonido y esto nos facilita enormemente el trabajo a los técnicos de sonido.

Ahora toca la mezcla, que la voy a hacer en mi estudio tranquilamente, porque no nos corre prisa. Seguiré informando cuando la termine, e incluso si puedo subiré algún tema para que podáis escucharlo.

¿Te gustó este artículo?
0
Comentarios

Regístrate o para poder comentar