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La realidad tras la noticia del club que prohíbe pinchar con portátil

La semana pasada los medios especializados tanto en tecnología musical como en clubbing y música de baile se hacían eco de una noticia cuyo titular era más o menos similar en todos los medios: “Club de Los Angeles prohíbe a los DJs que pinchen con portátil”. El titular va acompañado de unas crudas declaraciones de Kenny Summit, dueño del local Cure And The Cause –en adelante CATC, por abreviar– que traducidas decían lo siguiente:

No más portátiles en la cabina del DJ. A no ser que lo estés empleando para controlar vinilo y hacer un set de turntablism, al estilo de la mierda que hace Jazzy Jeff, o estés haciendo un directo donde estés realmente programando tu mierda al vuelo. Conoce las herramientas del negocio. Pioneer no se va a ir a ninguna parte a corto plazo, son el estándar de la industria, así que repasa cómo se usan los CDJs, consigue Rekordbox (es gratis) y compra una memoria USB por 40$ que almacenará en el miles de horas de música. Nosotros abrimos este lugar para mostrar talento. Así que muéstranos el tuyo.

Estas declaraciones aparecieron en el perfil de Facebook de Summit el 31 de mayo. ¿Tan popular y representativo en la cultura musical es el club o el propio Summit para que sus declaraciones y nuevas normas hayan dado un vuelco a la red? Probablemente no, pero desde luego gracias a la polémica y a la blogosfera han conseguido sus quince minutos de gloria. Y no sin ayuda.

¿Un club de L.A. o un garito “multiespacio” de las afueras?

Aunque en algunos medios donde se ha hablado del tema se indica que se trata de un club de Los Angeles, o de L.A. –acrónimo para la ciudad–, y esto hace pensar que quizá estemos leyendo acerca de uno de los clubs de Sunset Boulevard, realmente CATC está en Glendale, una ciudad independiente al norte de Los Angeles que aunque forma parte del condado que lleva el mismo nombre –el condado de Los Angeles es un poco más grande que la provincia de Valencia–, queda un poco alejado de las zonas más populares de ocio de L.A. y de las pedanías que a lo largo de las décadas han quedado totalmente anexionadas a la ciudad.

Cure And The Cause abrió en marzo de este mismo año, y anteriormente en la misma ubicación había un restaurante italiano llamado “La Bella Cucina”, si consultas en Google Maps la ubicación de CATC usando la función street view aún puedes ver el anterior restaurante e incluso comprobar que en dicha ubicación Google cree que figura el restaurante italiano. El club se define en su web como “dedicado a la preservación de la música house y el arte de pinchar”, aunque parece que la mayor parte del tiempo que permanece abierto su dedicación es proveer de comida, los DJs comienzan a pinchar DJs en sus fiestas entre las 8 y las 10 de la noche –sesiones que se alargan hasta las 2 de la mañana–, pero desde las 11:30 de la mañana está abierto al público y funciona como un bar/restaurante: sirven bebida, pizza, paninis, almejas, alitas de pollo, palitos de mozzarella, nachos…

Andy Caldwell pinchando para uno de sus más viejos fans en CATC

Que hablen de ti, aunque sea mal

En los poco más de tres meses que lleva el “club” abierto, su página de Facebook refleja que tienen poco más de 1.600 seguidores, mientras que su propietario tiene más de 3.500 en su perfil. ¿Suficientes para el ruido que ha montado en la red este club? Desde luego no sin la ayuda de Magnetic Magazine, una publicación digital sobre música electrónica cuya sede está en Beverly Hills –también en el condado de Los Angeles– y que está bastante mejor posicionada en las redes que CATC, con casi 50.000 seguidores en Facebook y 20.000 en Twitter. Magnetic Magazine llevó el 1 de Junio la noticia de “ámbito local” a su portada dándole así el mismo peso y trascendencia que a un suceso protagonizado por Kanye West o Skrillex. Y el asunto alcanzó la misma trascendencia, el 2 de junio ya fue a la portada de las webs de Mixmag y DJ Mag, y desde ahí se disparó en todas direcciones, tanto que incluso un par de conocidos DJs daban su opinión en Twitter al respecto, Richie Hawtin y Seth Troxler, el primero diciendo que la prohibición a los portátiles era ridícula y el segundo indicando que lo importante es saber hacer beat matching, y que si empleas el sync eres un animador y no un DJ:

En Magnetic Magazine vieron lo viral que se hacía el asunto, y aprovechando la proximidad que tenían con Kenny Summit, lo entrevistaron sobre el asunto y lo volvieron a llevar a portada el mismo día. De la entrevista puede extraerse la explicación que da Summit sobre su popular prohibición técnica:

Tenemos ocasionalmente gente importante (algo inusual para un local pequeño) y tenemos también muchos jóvenes DJs locales contratados por promotores para el warm-up de la sala. El problema reside en los DJs de comienzo (principalmente), muchos de ellos aparecen con un portátil y un controlador, y eso es todo lo que han usado jamás. Eso es un problema. No saben qué conectar a nuestro sistema Pioneer; no tienen ni idea de lo que están conectando o desconectando. Yo comprendo que los jóvenes DJs tienen que “romper mano”, y eso es por lo que damos a los promotores la oportunidad de traer a sus propios DJs para el inicio… pero está llegando a un punto en el que son como una epidemia esos DJs que no se han preocupado de pasar todo el proceso de aprender cómo preparar su mierda sin interrumpir la noche. Medianoche no es el momento ideal de apagar la mesa de mezclas, sacarla y empezar a adivinar dónde conectar tu Traktor.

A lo largo de la entrevista hace alguna aclaración más al respecto de que gente con experiencia en la industria como por ejemplo Louie Vega, puede pinchar con lo que quiera en su club, incluso con un Commodore 64.

Y tras estas contradictorias declaraciones…

El señor Summit, a pesar de que en el resto de la entrevista asegura haber trabajado varios años en el ambiente nocturno de Nueva York y Nueva Jersey, comete en mi opinión varios errores de bulto en la gestión de su local:

  • Está francamente bien dar la oportunidad a DJs locales, pero si consideras que tu club debe tener un contenido musical muy definido y una ambientación nocturna que no debe ser interrumpida por nada, dejar la selección y contratación de los DJs de warm-up en manos de terceros bajo los que aseguras no tener ningún control es una mala decisión.
  • CATC parece carecer de un técnico de sala, ingeniero de sonido, encargado técnico… o como quiera designarse el puesto, en definitiva, alguien que pueda encargarse de conocer y facilitar necesidades técnicas alternativas a las que ya tiene el club dispuestas para pinchar, que al parecer es un setup completamente basado en Pioneer. Descarga esa responsabilidad en los propios DJs, que como comentaba antes, no son seleccionados por quien pone las reglas en el club. Tampoco parece haber ningún DJ residente que adopte ese rol.
  • Aparentemente tampoco se organizan reuniones previas o pruebas de sonido/equipo antes de las actuaciones programadas para facilitar el posible cambio de un setup a otro de la manera menos disruptiva para el público asistente. Tampoco parece que se tenga en cuenta la posibilidad de dejar preparados todos o la gran mayoría de los setups antes de empezar la noche. Esta labor la podría organizar el técnico de sala, pero como parece que no tienen… Y tiempo no les falta, el local abre desde por la mañana.
  • Considerar todo aquello que no sea su instalación Pioneer como “equipo de entrenamiento” es otro grave error. La gama alta de Pioneer es ciertamente un estándar en la industria y da un rendimiento excelente, pero hay controladores de gama alta –e incluso de gama media–, tanto fabricados por la propia Pioneer como por otras marcas como Allen&Heath, Native Instruments o Numark, con los que conseguir exactamente los mismos resultados. No dar actualmente opción alguna a que otros DJs principiantes empleen su equipo bajo la excusa de los problemas técnicos de transición que hay entre DJs, es dar la espalda a muchos posibles talentos que bajo la comodidad de su setup podrían tener confianza suficiente para ofrecer una actuación genial.
  • Por último, muy mal han tenido que ir las cosas a nivel organizativo y pocas soluciones han debido de plantear durante los tres meses y pico de andanza del club para que Summit haya planteado la tajante prohibición de los portátiles. ¿En el condado de Los Angeles sólo han dado con DJs locales para hacer los warm-ups dando tantos problemas? Me cuesta creerlo. Quizá tenga alguna relación con lo que están dispuestos a pagar a un DJ por hacer el warm-up.

La alternativa que da Summit para pinchar en su club, que es la de llevar la música en dispositivos de almacenamiento USB y preparada con Rekordbox, hay que reconocer que es algo que hacen montones de profesionales, y que para gente que está constantemente viajando y pinchando es francamente cómodo. El problema para los principiantes –blanco directo de las críticas de Summit– es que aunque ciertamente preparar la música con Rekordbox les pueda resultar gratis, practicar con un equipo similar al que se van a encontrar en el club –tirando hacia a la gama media o baja de Pioneer– cuesta como poco alrededor de 1.400€, que aunque es mucho menos que la instalación de gama alta de un club, no deja de ser una cifra que a un novato le tire para atrás. La mayoría prefieren la combinación portátil/controlador, dado que disponer de un portátil es relativamente frecuente y añadir entre 600-800€ de inversión para un controlador de gama media-alta es algo bastante más accesible para muchos jóvenes.

¿No hay platos para ese buen house?

Summit ha conseguido lo que quería

Con todo, la polémica alrededor de la prohibición del portátil y todos los debates que se han generado alrededor han sido probablemente lo de menos para Summit, ya que con una prohibición técnica en su Facebook y una entrevista a una publicación digital cercana a él y con buen posicionamiento en la red, el mundo entero ha conocido su club, que lleva abierto poco más de 3 meses. No es la única prohibición absurda del club para llamar la atención, también incluyen en la lista la prohibición de usar móviles, ni para fotos ni para enviar mensajes o llamar, ya que la luz de la pantalla puede molestar, –¿copiando cosas de cierto club de Berlín?– aunque en la foto que hay sobre este párrafo podemos observar el postureo típico de muchas cabinas llenas de gente con móvil que no pincha.

En fin, aquí en Hispasonic también al final hemos colaborado a fin de cuentas un poquito a viralizar el asunto, aunque hemos tratado de darte un punto de vista un poco más analítico y crítico de la situación. Y por supuesto, aquí también esperamos vuestras opiniones al respecto en el área de comentarios. ¿Os parece razonable la prohibición? ¿Os habéis encontrado trabajando con alguna prohibición similar? ¿Qué excusas os han puesto?

Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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