Teo Tormo escribió:
Es decir, no se les va a entregar un resumen de lo concertado con los centros de menores (aquí en Valencia eso es público) junto con la cuenta de gastos posterior, que suele ser algo más elevada que lo presupuestado porque se entregan partidas extraordinarias, o porque se aprueban proyectos educativos sobre la marcha que resultan interesantes, o porque en ocasiones hay personal que es necesario sustituir de forma no prevista (son sólo dos ejemplos, puede haber más motivos), si no que les va a dejar hacer su propia investigación de gastos a su puñetera bola. Y el problema de eso es que se inventarán unas cifras alejadas de la realidad que luego usarán como arma electoral para ya sabemos el qué: "los MENAS nos roban primero pidiendo que les mantengamos y nos roban después en las calles creando inseguridad entre la ciudadanía".
A ver, es que si te entregan las cifras resumidas y anotadas pues ya no estás auditando nada. ¿Me estás diciendo que se debería evitar la transparencia por el riesgo de que la extrema derecha use las cifras para crear bulos?. Para mi sería lo contrario, con la verdad es como se detienen y destruyen los bulos, aunque esa verdad implique admitir cosas que tememos admitir en público.
Te pongo un ejemplo de cajón:
1.- el argumento de la extrema derecha es que los inmigrantes se llevan la mayoría de algunas ayudas.
2.- Nosotros lo negamos.
3.- Ellos sacan el listado de nombres norteafricanos que es público.
4.- No sólo hemos confirmado el bulo, además hemos intentado encubrir la realidad.
¿No es mejor explicarle a la gente qué es lo que pasa?. Las ayudas se dan en virtud de parámetros objetivos basados en la necesidad. Y si alguien está necesitado de ayudas son ellos que vienen con una mano delante y la otra detrás. Luego, sí, es cierto que se llevan una mayoría de ayudas o que porcentualmente son receptores de más ayudas que la población aborigen.
El problema es querer sustraer el debate. El temor de que el de enfrente te diga, ¿porqué les tenemos que dar ayudas si no son españoles?. Y la respuesta es clara, porque ya están aquí y las necesitan. Y las consecuencias de no darlas son bastante peores para todos, incluido mi querido interlocutor xenófobo, en forma de problemas sociales, delincuencia y demás. Quizás el problema es que nos manejábamos más o menos bien con el lumpen local y ahora estamos algo desbordados.
Pero claro, ese debate nos lleva al siguiente. "Es que no deberían estar aquí, deberíamos impedir que entrasen y deportarlos si entran"... y ahí ya entran en juego elementos más ideológicos que otra cosa. Quizás no todo el mundo comparte que las fronteras no deberían existir o nuestro concepto de nación y ciudadanía.
Pero el problema para mi siempre es el mismo, querer hurtar el debate. Intentar evitarlo. Yo diría que el fascismo o el racismo no se combaten con censura se combaten con educación y debate.