El salario mínimo, la protección del empleo, la negociación colectiva y los seguros de desempleo son instrumentos construidos a través de complejos, difíciles y largos procesos de conflicto y de cooperación social y política, y cuya alteración o eliminación no sólo generaría dificultades y penurias a los trabajadores afectados y sus familias sino que podría erosionar el pacto social mismo que subyace a la economía laboral en una sociedad democrática.
Antes de dar esos pasos, por consiguiente, es esencial asegurarse que la fundamentación analítica de las propuestas sea efectivamente sólida. Es decir, no podemos "dejar hacer y ya veremos si funciona".
Curiosamente, en Europa y entre 1980 y 2005 no se da la relación que defienden los neoliberales sino todo lo contrario: las variaciones de los salarios y del empleo en ese largo periodo han ido de la mano porque cuando aumentaban los salarios aumentó también el empleo, y cuando se redujeron, bajó.
El mensaje original analítico y de políticas de la OCDE, el FMI y el Banco Mundial, -que la flexibilidad es, categóricamente y sin reservas, una condición necesaria para el funcionamiento eficiente de los mercados laborales- es simplemente erróneo.
El Banco Mundial publicó en 2003 un detallado estudio del “estado-del-arte” de la literatura económica sobre sindicatos y negociación colectiva y su impacto macro y micro económico, que abarcó mas de mil estudios. En el comunicado de prensa con que el libro fue lanzado, titulado “Las economías tienen mejor desempeño en mercados laborales coordinados”, el Banco resume el mensaje central del libro de la siguiente manera:
"Aquellos países con altas tasas de coordinación de las negociaciones colectivas tienden a ser relacionados con un menor desempleo, menos persistente, una menor desigualdad salarial, y un menor número de huelgas y de menos duración que aquellos que no cuentan con una coordinación.
Específicamente, la coordinación entre empleadores tiende a generar una tasa más baja de desempleo. A la inversa, los sindicatos fragmentados y la existencia de diversas confederaciones laborales son a menudo asociados con mayor inflación y desempleo."
La evidencia no demuestra que la protección del empleo afecte negativamente a la ocupación.
La evidencia no demuestra que la existencia de negociación colectiva afecte negativamente a la ocupación; hay alguna evidencia de puede afectarla positivamente.
La evidencia no demuestra una relación clara entre niveles altos de prestación por desempleo y niveles de desempleo.
"Hay alternativas"
Los mitos entorno a la flexibilidad laboral.
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