En fin os cuento mi historia de resignación:
De pequeño tuve muchos problemas graves relacionados con alergias, así que los médicos me endiñaron todo lo habido y por haber en cuestión de antiestamínicos y hostias diversas, tanto medicamentos conocidos, como cosas recien salidas al mercado (y con efectos secundarios poco provados) y cosas hechas incluso a medida para mi, el resultado, aceleración bestial del metabolismo, yo a los 13 años ya medía sobre 1,80, me afeitaba y tenía ya vozarrón. A los 16 tenía algo de entradas y a los 18 ya me clareaba mucho el pelo, vamos que se me veía algo "el cartón". Encima yo era de los que llevaba el pelo largo y me ponía todo tipo de lacas y hostias para lucirlo en la disco (vamos, que me lo castigaba). Me vi de todo y probé de todo, pero a los 21 la cosa ya no tenía arreglo. Los médicos me dijeron que tenía un exceso bestial de no se que hormona masculina y mi calvicie era inevitable desde hacía años, a pesar de ello me he gastado lo indecible en pastillitas y ampollas de liquidos, minoxidil (no vale para naaaaaada). Al final, como la forma de mi craneo es más o menos tipo Bruce Willis, me resigné, y a por la máquina de rapar.
Mi corte de pelo es siempre al cero, y cuando puedo hasta me paso la cuchilla. Pasado un tiempo creo que ahora hasta me veo más atractivo que antes, tengo una colección de gorros super fashion para el invierno y de gorras de marca para el verano que me quedan de muerte. Y hasta me he ligado a alguna porque querían comprobar eso de que "los calvos son más potentes" o porque les molaba la imagen macarra del pelo al cero.
Señores, resignense y acepten su imagen, igual hasta les gusta más que la anterior y descubren como adornar el nuevo aspecto de manera que hasta luzca y mole más. Ser calvo no es malo, simplemente es diferente a ser rubio o moreno y los hay hasta que lo aprovechan como superficie para tatuar y adornarse aún más. Todo es cuestión de ver de manera positiva la nueva imagen.