Hola.
Aunque este foro está más muerto que mi vida sexual —soy de los que considero que las pajas no cuentan como tal—, me siento obligado a compartir con los viejos usuarios de Hispasonic el reciente descubrimiento de mi condición mental. Ahora entiendo mejor el porqué de todas esas luchas dialécticas en el Off-Topic; las centenares de horas en "hiperfoco" escribiendo y buscando en google todo tipo de información para rebatirle a Carmelo Peciña, Klaus o al Marqués de Rabotieso las más variopintas, absurdas y heterogéneas cuestiones, convirtiéndome de pronto en un "ejperto" en catástrofes nucleares (el terremoto de Japón y la central de Fukushima), en economía ("¡Qué Crisis!"), en guerras, feminismo, astronomía, teleñecos, tebeos, OVNIS, zapatillas, ortografía, gramática, ciencias sociales, filosofía, música y cualquier otra cosa que mi cerebro, ansioso de dopamina, considerase lo suficientemente atractivo como para enfangarme durante horas y horas y horas delante del teclado con el solo objetivo de ponerme de lado de la razón, la justicia y la bondad, y denostando a los malvados, los intransigentes y los trolls —valiente keyboard warrior estaba yo hecho, jajá—.
Fue una época divertidísima y muy enriquecedora. Echo de menos la época en la que llegaba a casa, encendía el PC y entraba del tirón al Off-topic, como si este fuese mi segundo hogar, un sitio donde me sentía cómodo rodeado de gente buena, inteligente y divertida, aunque también había gilipollas —muy entrañables todos ellos... pero gilipollas— con los que me echaba unas risas a costa de dejarlos con el culo a cuadros a fuerza de dialéctica y retórica hiper-inflada, como si yo, que aprobé la ESO con 42 años en un exámen que ni siquiera estudié (ahora me doy cuenta que lo hice gracias al TDAH —ambas cosas: aprobar y no estudiar—), como si yo fuese un "catedrático de todo", cuando en realidad era un sabio listillo con verborrea y gracia, gracia dada por mi cerebro hiperactivo, disperso y hambriento de unos neurotransmisores que no sabe como regular o repartir... y cuando lo hace, lo hace mal y a destiempo.
En fin, Serafín, que me parece una pena que TikTok, Google, la Inteligencia Artificial y las nuevas formas de comunicación hayan ido relegando a la ignominia estos rinconcitos tan acogedores, amigables y bonitos como son —o eran— los foros.
Os echo de menos, amigos.
Aunque este foro está más muerto que mi vida sexual —soy de los que considero que las pajas no cuentan como tal—, me siento obligado a compartir con los viejos usuarios de Hispasonic el reciente descubrimiento de mi condición mental. Ahora entiendo mejor el porqué de todas esas luchas dialécticas en el Off-Topic; las centenares de horas en "hiperfoco" escribiendo y buscando en google todo tipo de información para rebatirle a Carmelo Peciña, Klaus o al Marqués de Rabotieso las más variopintas, absurdas y heterogéneas cuestiones, convirtiéndome de pronto en un "ejperto" en catástrofes nucleares (el terremoto de Japón y la central de Fukushima), en economía ("¡Qué Crisis!"), en guerras, feminismo, astronomía, teleñecos, tebeos, OVNIS, zapatillas, ortografía, gramática, ciencias sociales, filosofía, música y cualquier otra cosa que mi cerebro, ansioso de dopamina, considerase lo suficientemente atractivo como para enfangarme durante horas y horas y horas delante del teclado con el solo objetivo de ponerme de lado de la razón, la justicia y la bondad, y denostando a los malvados, los intransigentes y los trolls —valiente keyboard warrior estaba yo hecho, jajá—.
Fue una época divertidísima y muy enriquecedora. Echo de menos la época en la que llegaba a casa, encendía el PC y entraba del tirón al Off-topic, como si este fuese mi segundo hogar, un sitio donde me sentía cómodo rodeado de gente buena, inteligente y divertida, aunque también había gilipollas —muy entrañables todos ellos... pero gilipollas— con los que me echaba unas risas a costa de dejarlos con el culo a cuadros a fuerza de dialéctica y retórica hiper-inflada, como si yo, que aprobé la ESO con 42 años en un exámen que ni siquiera estudié (ahora me doy cuenta que lo hice gracias al TDAH —ambas cosas: aprobar y no estudiar—), como si yo fuese un "catedrático de todo", cuando en realidad era un sabio listillo con verborrea y gracia, gracia dada por mi cerebro hiperactivo, disperso y hambriento de unos neurotransmisores que no sabe como regular o repartir... y cuando lo hace, lo hace mal y a destiempo.
En fin, Serafín, que me parece una pena que TikTok, Google, la Inteligencia Artificial y las nuevas formas de comunicación hayan ido relegando a la ignominia estos rinconcitos tan acogedores, amigables y bonitos como son —o eran— los foros.
Os echo de menos, amigos.
Responder
Citar
