The Real Klausmaria escribió:
La industria de la música siempre ha sido más o menos igual... una industria.
Mercado global, hábitos impuestos por la obsolescencia, musical también, y bajos costes, no importa la calidad del producto, sólo la cantidad. Así funciona en todas las industrias, sea alimentaria, musical, audiovisual, textil, etc. Es evidente.
En la alimentación el competidor a la comida mierda ha sido la industria ecológica; que haciendo mucha pedagogía ha conseguido, al menos en Europa, empezar a competir con la industria principal (la de la mierda alimenticia). Del mismo modo, debería aparecer en la musical, un competidor similar; el nicho está ahí.
Gracias a que la gente no es estúpida es un negocio seguro. Lo único complicado es competir con los monstruos industriales, pero si la industria ecológica se está abriendo camino, es que es posible. Lo mismo ocurre en el mercado de la energía, fósiles frente a renovables. El sistema actual y sus industrias se cargan el arte, la salud y el planeta. Pero es el sistema, no que la gente le guste comer mierda, consumir arte mierda o que le quemen el bosque que da al patio trasero.
"The Real Klausmaria" escribió:
joyas en un mar de mierda... como siempre.
Ha ido a peor y empeorará. El descenso hacia el mal es casi infinito, y en cada escalón que se baja, el impacto potencial que se crea alrededor es cada vez más dañino y trascendental. Puede que llegue un momento que en el descenso ya no haya vuelta atrás; como ha ocurrido con las energías fósiles y el daño al planeta. Al arte (al alma humana) le puede ocurrir lo mismo; en el sentido que con el paso de las generaciones y las artimañas de la industria artística, pueda llegarse a un olvido o un interés cero por lo artístico; ya está ocurriendo.
Sin arte, sin valores, sin naturaleza, etc. Es el camino que marca el sistema. Y lo que no puede tolerarse es que haya discursos que normalicen el mundo actual y ese rumbo que lleva a la autodestrucción.