Grabación

Se editarán en vinilo las grabaciones que Carl Sagan y la NASA enviaron a extraterrestres en 1977

Hace ya poco más de un año, cuando hablábamos sobre la exploración de los sonidos del espacio sideral, mencionábamos el famoso disco dorado, una serie de grabaciones que la NASA envió al espacio en sus vehículos espaciales Voyager 1 y 2, donde incluía una serie de mensajes destinados a un encuentro con razas extraterrestres, donde se compendian mensajes de la tierra que buscan de alguna forma exponer en términos generales, lo que somos.

La selección de los saludos en más de 50 lenguajes, la amplia cantidad de sonidos cotidianos y los 90 minutos de selecciones musicales, buscan retratar múltiples espacios y tiempos de la civilización humana. Semejante curaduría estuvo a cargo de un comité especializado a la cabeza de nada menos que Carl Sagan, uno de los científicos más importantes para la cultura popular y la exploración interestelar.

Hace un año la gran novedad era la llegada de estos audios al fascinante canal de Soundcloud de la NASA. Ahora es aún más emocionante: se editará finalmente una edición basada en vinilo —una réplica del disco enviado al espacio—, donde se contienen no solo las canciones y sonidos, sino también una serie de imágenes que también fueron integradas en el Voyager, todas en un compacto libro y que dejan ver desde diagramas del cuerpo humano hasta gente realizando diversas actividades. El material viene además remasterizado por timothy Ferris, quien fue el productor original del golden record, el cual según comentan, está en este momento a aproximadamente 13000 millones de millas de la tierra.

Se incluyen hermosas fotografías del espacio, una carta con el mensaje que el presidente estadounidense del momento Jimmy Carter destinó a las razas extraterrestres, fotos de las naves, diversos esquemas y datos curiosos, entre otros, constituyendo así tanto un proyecto de invaluable historicidad, como de creativa exploración del cosmos y la humanidad en un entrelazamiento de manifestaciones, que incluyen desde el llanto de un bebé que es calmado por su madre, hasta grabaciones de ballenas o legendarias piezas musicales.

La selección musical se conserva intacta con respecto a la original pensada por Sagan y su séquito de exploradores, incluyendo desde conciertos de Bach, Mozart y Stravinsky hasta canciones populares de indios navajos, sonidos de zampoñas peruanas o canciones populares japonesas.

Y claro está, al igual que en el original enviado al espacio, no se encuentra presente la canción “Here Comes The Sun” de los Beatles, que tanto quería Sagan incluir, pero por motivos de derechos de autor de parte de EMI, no fue permitida.

Sin duda un documento con un valor tan fascinante para los apasionados a la vida del cosmos como para los aventurados en el arte de los sonidos. De hecho este tipo de novedades nos recuerdan más que la música y la astronomía no están realmente separadas, sino que caminan juntas, creando mundos a la par que los descubren.

Quién sabe si alguna raza más allá de nuestro alcance sensorial ya haya escuchado estas tonadas. Quién sabe si algún día lo harán. Pero por ahora, quizás solo está en deleitarnos con un poco de lo que ha logrado nuestra imaginación, que en los oídos siempre se manifestará como uno de los más vastos universos.

El disco puede adquirirse en Kickstarter (vía FACT)

Miguel Isaza
EL AUTOR

Miguel es un investigador que relaciona la filosofía, el arte, el diseño y la tecnología del sonido. Vive en Medellín (Colombia) y es fundador de varios proyectos relacionados con lo sonoro, como Éter Lab, Sonic Field y Designing Sound.

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