Sintetizadores

Yamaha MODX, el sonido de Montage en una gama más asequible

Con la tradición que la propia Yamaha ha establecido creando una versión de bajo precio de cada uno de sus worstations y sintetizadores más ambiciosos, esta noticia era de esperar. El hito dentro de los sintes de la marca que supone Montage encuentra en los nuevos MODX una versión apenas recortada en características pero sí mucho en precio, para así ofrecer a un mayor número de interesados los sonidos y el vasto potencial de síntesis de Montage. Son tres modelos: MODX6, MOX7 y MODX8, diferenciados únicamente por el tamaño del teclado.

El Yamaha MODX se presentó el 14 de septiembre en Nueva York, en un evento emitido en directo. Hispasonic estuvo allí dando cobertura especial, con una serie de fotografías que podéis ver al final de este artículo, y este vídeo exclusivo subtitulado al español:

Yamaha MODX, un Montage para las masas

Yamaha MODX es un nombre excelente para evidenciar que combinan la enorme potencia de la actual AWM2 (que ha ido definiéndose en las sucesivas gamas Motif, pero que da otro salto en Montage/MODX) y la mejor herencia y evolución de la síntesis FM que popularizaron los sintes DX y aquí crecida en forma de una FM-X mucho más potente. Pero MODX, pese a su precio, no reniega tampoco de recursos nacidos con Montage como Motion-Control, Motion-Sequence o Super-Knob. Hay también incorporada de serie en los MODX (no como tarjeta opcional) memoria Flash para cargar muestras. No falta tampoco el ‘SSS’ (seamless sound switching): la capacidad de pasar de una performance a otra sin silenciar lo que estaba sonando, dejando que se extinga de forma natural el conjunto de sonidos de la primera cuando ya estamos tocando con la segunda.

Son características ‘Pro’ que reducen en MODX su peso, para la espalda y para el bolsillo, a algo mucho más amigable. Incluso la pantalla es igual de excelente que en la serie Montage: siete pulgadas, color y táctil son características que tenían que estar presentes para no devirtuar la esencia de esa serie en esta versión MODX.

Yamaha MODX6
MODX6
yamaha.com

Los MODX suponen, claro es, una prolongación de la serie ‘MO’ (por la que desfilaron MO, MOX, y MOXF). Pero al igual que Montage es un paso muy diferente en concepto a los anteriores Motif/XS/XF, los nuevos MODX lo son respecto a los anteriores MO. El salto se hace sin perder la ‘retrocompatibilidad’ con sonidos ya presentes en la anterior gama. Los sonidos de Motif XF pueden cargarse en Montage y los de MOXF en MODX. Y quien dice sonidos, dice tambén performances, arpegios y todo tipo de contenidos.  Sin olvidar que casi todos los contenidos de los Motif/Montage también pueden cargarse respectivamente en un mucho más económico MOXF/DX (salvo aquellos que puedan requerir un tamaño de flash para muestras adicionales superior al GB, o los que hagan uso en modo performance de más de 4 partes).

Motor de síntesis

Los MODX cuentan con un contenido muestreado de 5,67GB que prometen una variedad y detalle muy superior a los 741MB de los MOXF, y que salen a relucir en infinidad de sonidos ya conocidos por Montage. Tanto el contenido de esa generosa ROM como lo que el usuario decida cargar en el GB disponible de fábrica como Flash en MODX (1,75GB en Montage) , se puede usar como fuente para la síntesis por medio de AWM2. La polifonía de 128 voces en ese apartado AWM que ya tenemos costumbre de encontrar en los Yamaha asciende de categoría en Montage y también en MODX al ofrecer 128 voces estéreo en lugar de mono (ya no hay consumo de polifonía por el uso de muestras estéreo). Cabe recordar que los sonidos AWM2 pueden reunir hasta 8 elementos con sus correspondientes oscilador, filtro -18 tipos-, y demás recursos (ahí sí, consumiendo polifonía cuando creamos sonidos multiparte).

Se suman a ellas otras 64 voces adicionales (son 128 en Montage) a cargo de la sección ‘FM-X’. Un recorte que es mucho menos importante de lo que pueda parecer. La propia esencia de los sonidos FM es tan diferente a la de los AWM que no puede usarse la misma vara de medir al respecto de la polifonía. Por otra parte uno de los usos más apetecibles es el de la combinación en un mismo sonido de elementos que usen AWM2 y elementos que usen FM-X. Las voces FM-X con sus 8 operadores y 88 algoritmos y la presencia filtrado, son capaces por sí mismas de una complejidad que no necesita tanto ‘apilamiento’ de múltiples elementos como sucede en sonidos AWM (en los que casi todos los de cierta complejidad reúnen varios reduciendo por tanto polifonía neta). Digamos que en cierta medida las 128 voces FM de Montage eran un casi un ‘exceso’ respecto a las 128 AWM2, y que la opción de reducir a 64 en MODX es muy poco dañina en términos realistas. No olvidemos tampoco que la FM-X tiene también otras muchas importantes novedades respecto a la de la generación 'DX' (está en realidad más próxima a la FM de F1SR pero con las ventajas de una editabilidad muy mejorada gracias a la pantalla).

En definitiva, estos nuevos teclados permiten fácilmente heredar los sonidos y ‘performances’ ya creados en modelos anteriores, así como cargar sonidos creados para Montage o disfrutar creando sonidos y ‘performances’ propios aprovechando la potentes características que ofrecen. Los paralelismos son tantos entre Montage y MODX que casi conviene recordar las claves de Montage, que podéis leer en la noticia de su aparición, para así sencillamente marcar las diferencias que encontraremos en MODX.

Yamaha MODX6, MODX7, MODX8
Los tres MODX (6, 7 y 8)
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Controles y expresividad

Las posibilidades de aprovechamiento expresivo en Montage y en los MODX son infinitamente superiores a las de los Motif, a través del concepto ‘Motion Control’. Por suerte, en primera inspección no aparenta haber recortes a este respecto en MODX, salvo la falta de aftertouch y 'ribbon' (sí reaccionan a ellos vía MIDI). Las tradicionales ‘rutas de modulación’ de los Motif y tantos otros sintes, pasan a ser aquí de una complejidad ampliadísima. Las fuentes y destinos de control son mucho más variadas, el grado de detalle e intervención en esos caminos de control se diversifica, pudiendo hacer que un único control comande decenas y decenas de parámetros desarrollando en cada uno de esos destinos acciones diferentes dado que se cuenta con transformadores/conformadores generosos de la acción de control. Capacidad ingente de control que necesita formas de interacción adecuadas.

Brillando por encima de las demás con luz propia (literalmente: es más alto y puede contar con iluminación en diferentes colores/intensidades para expresar su acción) tenemos el ‘super-knob’ capaz de mover simultáneamente 128 destinos. Suele estar programado en la mayoría de los sonidos y performances para desarrollar acciones muy complejas. Pero también hay apoyo mediante otros controles, como el grupo de 4 encoders, 4 faders y 4 pulsadores que aparece junto al superknob. Son faders más simples (sin la barra de LED que sí existe en Montage) y también los encoder ayudan a contener el precio al renunciar al anillo de leds individuales de Montage. Pero esos son factores que aunque restan vistosidad no detraen la calidad y funcionalidad presente en los sonidos.

Superknob y otros controles en Yamaha MODX
Superknob y otros controles en MODX
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Las envolventes, los LFOs, los secuenciadores de patrones (no sólo para notas, también para control: las ‘motion sequence’) de Montage están disponibles. Aportan un número y tal variedad de funciones que rivalizan con los sistemas complejos a los que nos tienen acostumbrados los instrumentos en plugin más avanzados. Algo que se hace posible mediante el uso de una pantalla en color y táctil como interfaz con el que visualizar y configurar tantas opciones. Hay más de 10.000 arpegios de fábrica (de nuevo coincidiendo con Montage) y espacio para 256 de usuario, y como viene siendo habitual son arpegios muy ambiciosos que se constituyen en auténticos sistemas de 'autoacompañamiento' que adaptan frases musicales y de control complejas a la armonía que vayamos interpretando en el teclado.

Como los propios Montage, los MODX dicen adiós al secuenciador ampliamente editable a bordo que sí tenían modelos anteriores. Aunque a algunos extrañe esa ausencia, lo encuentro más que razonable. No desaparece del todo, sino que se reemplaza con un grabador/reproductor de 16 pistas hacia otros tantos sonidos internos, pero con una edición muy limitada (aún así capaz por ejemplo de pinchazo -punch in/out-). Usable como bloc de notas para capturar ideas más que para desarrollarlas, o bien para reproducir contenidos desarrollados en otros entornos (un DAW) gracias a la compatibilidad con ficheros MIDI tanto tipo 0 como tipo 1.

En realidad, los secuenciadores de este tipo (lineal, multiparte, etc.) no son herramientas de creación e improvisación ‘en vivo’ como sí lo son los secuenciadores de pasos (que sí están presentes en estos teclados y en versión muy avanzada). Son mucho más cómodas para esas tareas de producción en estudio los DAW, y Yamaha entrega licencia de Cubase AI con estos teclados, garantizando así un secuenciador mucho más ambicioso que lo que podría incorporarse en el hardware. Por lo demás hay una integración tan completa que facilita enormemente el uso. La versión ‘AI’ es específica para productos Yamaha y el reconocimiento de Cubase y los sintes Yamaha es inmediato y muy eficaz.

Vista trasera de Yamaha MODX8
Vista trasera de MODX8
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Otras diferencias con Montage

El uso de arpegios llega hasta las 8 ‘partes’ o sonidos y el modo ‘song’ permite disponer de hasta 16. Las ‘performances’ de MODX (rondando las 2000) pueden también agrupar hasta 16 partes (sonidos). Pero hay una diferencia con Montage en el número de unidades de efecto. Son 13 efectos duales simultáneos frente a 17 en Montage. Sólo Montage permite contar con efectos de inserción duales en todas y cada una de las 16 partes. En Montage se ofrece la capacidad de conmutar sin silenciar sonidos ni efectos entre performances de 8 partes. En MODX ese 'seamless sound switching' sólo sucede con performances de un máximo de 4 partes (deben estar limitadas a usar las partes 1-4 para ser candidatas al 'SSS'). Las performances de mayor número de parte se pueden usar para interpretar, pero sin esa ventaja (que sólo afecta si pretendemos saltar 'en caliente' entre performances). Parecida diferencia 8 frente a 4 se arrastra de forma paralela hacia otras cuestiones : son 4 y no 8 los faders, encoders y pulsadores, son 4 y no 8 los controles para cambios de ‘escena’ (que permiten contar con diferentes variantes de ajustes sobre la base de un sonido/performance determinado). Sin embargo esos 4 faders, 4 pulsadores de escena, y demás controles pueden conmutar por bancos para acceder a controlar las 8 partes, las 8 escenas, etc.

Otra diferencia evidente en el panel es el número mucho menor de botones. Se trata de unos 70 botones de Montage no presentes en MODX que facilitaban acceso inmediato a partes/elementos/operadores y que por tanto van a dilatar un tanto la edición, haciéndola más dependiente de la pantalla táctil. Pero MODX también aprovecha los botones de la izquierda de la pantalla y el grupo de 4 faders/encoders/botones: en el caso de usarlos para edición profunda de un sonido se puede elegir con un botón si accedemos a los operadores FM o elementos AWM 1-4 o 5-8 para mapearlos sobre el cuádruple juego de controles. No es menos cierto que sintes de esta complejidad encuentran buen apoyo en editores software que no dependen de esas facilidades en el propio panel. Quizá como consecuencia de ese menor número de botones, MODX no cuenta con funciones ‘DAW remote’ para control de DAW desde el propio panel que sí se añadieron a Montage en una de sus actualizaciones.

La construcción es en plástico en lugar de en metal y la alimentación es externa (con un adaptador incluido). En general podemos pensar en el tipo de diferencias a ese respecto 'físico' que siempre ha existido entre la gama ‘MO’ y los originales. Así, el tipo de teclas es diferente frente al que se monta en los Montage y como ya mencionamos no hay aftertouch ni control ribbon. La versión de 88 teclas en todo caso sí monta un teclado de sensación piano (el GHS ya presente en otros modelos Yamaha, más simple y de menor peso que el BH de Montage8). Tampoco está presente la pareja adicional de salidas asignables analógicas y los conversores AD/DA son estándar en lugar de los de alta gama de Montage. Pero quien quiera en un momento dado alcanzar una calidad de excelencia en audio puede aprovechar la presencia de audio por USB con 4in/10out en MODX (6/32 en Montage) y con salida digital fijada a fs 44,1kHz (frente a 44,1/48/96/192 en Montage) que permitiría usar una transferencia digital para reproducción final a través de otros tipos de conversor.

Precio

Es el gran argumento de la nueva gama, aparte de toda su tecnología. Observando el conjunto, llama más la atención todo lo que mantiene de Montage la nueva serie MODX que lo poco (en términos realistas) a lo que se dice adiós. Un dilema el de la elección Montage/MODX parecido al que ha separado siempre a las líneas Motif de los productos MO, y que no es tan difícil de resolver. El % de reducción del precio es, por suerte, desproporcionadamente mayor frente a los recortes que, existiendo, no dejan de hacer de estos nuevos teclados un ‘Montage para las masas’ más que sorprendente y bienvenido.

Los precios de lista oficiales (IVA incluido) son:

  • MODX6: 1.423€
  • MODX7: 1.626€
  • MODX8: 1.880€

Más información | yamaha.com

Imágenes desde la presentación en Nueva York

Las fotos de catálogo siempre lucen impresionantes, así que no está de más echar un vistazo al Yamaha MODX en fotografías "reales", que hemos podido tomar en el evento de presentación en Nueva York. Así pinta el MODX, no menos atractivo que en las imágenes oficiales (pincha en las fotos para ampliarlas):

Yamaha MODX, el sonido de Montage en una gama más asequible
Yamaha MODX, el sonido de Montage en una gama más asequible
Yamaha MODX
Yamaha MODX
Yamaha MODX
Yamaha MODX y Richard Devine
Richard Devine preparando su set
Yamaha MODX presentación
Presentación de Yamaha MODX en el 689 de la Quinta Avenida de Nueva York
Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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