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SM Pro Audio V-Machine

Opiniones de usuario (1)
  • angelsynth
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    Opinión de angelsynth el 06/07/2015

    Lo mejor: Concepto y versatilidad

    Lo peor: Capacidad de proceso

    A finales de 2008 (¡cómo pasa el tiempo!) SM Pro Audio lanzó al mercado la V-Machine, un reproductor de VSTs que no se acercaba ni de broma a lo que la publicidad de su fabricante decía...

    Cuando salió al mercado el hardware de la V-Machine ya estaba en el límite de lo admisible, por no decir que se quedaba bastante corto, pero lo peor no era eso. Lo peor es que nada o casi nada funcionaba como prometía el fabricante. De hecho, la V-Machine abandonó el mercado y su software de control ni siquiera llegó a estar terminado.

    Fue sin duda un lanzamiento precipitado de un fabricante que dejaba mucho que desear en la atención a sus (pobres) usuarios y que finalmente dio al traste con lo que era una buena idea.

    La V-Machine comenzó vendiéndose en el entorno de los 600 euros y en poco más de dos años fueron saldadas por un tercio de su precio inicial. Desde luego, a los pocos que compraron la V-Machine en sus inicios les hicieron una buena faena porque no sólo les vendieron un hardware que no valía lo que pagaron, sino que, además, ni siquiera funcionaba.

    Tras varios años en el mercado, la V-Machine empezó a ser medianamente útil y a tener un precio cercano al de su utilidad real, aunque el daño ya estaba hecho y el fin del producto (y de la familia que SM Pro Audio anunció) estaba cantado.

    La V-Machine es una muy buena idea, aunque pésimamente ejecutada. No es fácil de manejar, ni de entender. No todos los plugins funcionan correctamente en ella (hoy en día más bien es lo contrario) y, en general, hay muchos que dan problemas.

    Ahora bien, los que de verdad funcionan, van como la seda porque la V-Machine es muy estable en su funcionamiento. En los años que la tengo, puedo decir que nunca se me ha colgado ni dado un solo problema con un plugin que funcionara. Es sólida como una roca y, a diferencia de un ordenador, es absolutamente predecible.

    Le falta potencia para ejecutar muchos plugins y, aunque en teoría puede ejecutar hasta cuatro VSTis, con uno va casi siempre justita o simplemente no llega. Hay que considerarla como una unidad monotímbrica en este sentido.

    Su polifonía depende del plugin que se use, pero suele ser limitada, sobre todo en los plugins de sintes VA. Rinde más con ROMplers, aunque nunca para tirar cohetes.

    Ahora bien, ¿merece la pena? Yo diría que, a pesar de todo, sí y explico por qué.

    Hay plugins muy buenos que los ejecuta con soltura y sólo por ellos ya merece la pena tener un cacharrito de estos. DEXED es uno de estos plugins: un DX7 con esteroides, gratis, metido en la V-Machine y funcionando a la perfección.

    Otros que me encantan son Minimogue o ImpOSCar, y algunos plugins de órganos como VB3 o de pianos eléctricos como Mr.Ray, que suenan realmente bien en ella. También funcionan los plugin de Korg y, de verdad, es una pasada tener un M1 o un Wavestation en un cacharrito así.

    Por el precio al que se saldaron las últimas V-Machine y los pocos euros por los que cambian de mano, creo que es difícil encontrar algo que dé más que la V-Machine, aunque hay que estar dispuesto a dedicarle algo de tiempo y a vivir con sus muchas limitaciones.

    Es una solución portátil para usar plugins pero, en el estudio y eligiendo bien lo que se le carga, se comporta como un sinte hardware más, pequeño y fácil de transportar. Al mismo tiempo resulta muy versátil puesto que, aunque no todos los plugins funcionan, sí que permite elegir entre un número de opciones suficientes y, en todo caso, muy superiores de las que cualquier otro hardware puede alcanzar.

    Por el precio al que salió al mercado, no la recomendaría nunca, pero en el entorno de los 100-120 euros en que se mueven, la V-Machine me parece un auténtico chollo, aunque sólo sea para ejecutar un pluggin.

    Teniendo en cuenta que no es uno, sino que pueden ser decenas y que algunos de ellos son realmente buenos, el valor de la V-Machine se incrementa considerablemente y la convierte en un chisme muy recomendable.

    La V-Machine suena bien y con cuerpo (los conversores debieron ser en lo único que no escatimaron). Eso sí, hay que decir que lleva un ventilador interno que resulta bastante molesto, pero que es necesario para refrigerar un aparato que, no obstante, se calienta bastante.

    En definitiva, si alguien quiere tener un pequeño módulo con, por ejemplo, un DX7 o un M1, y no tener que andar con un portátil de aquí para allá, ya sabe que la V-Machine le conviene y mucho. Tendrás que trabajar y dedicarle algo de tiempo, pero una vez que la cosa marche, te sacará más de una sonrisa.