Sintetizadores

Circuit Bending: cortocircuitos creativos

El circuit bending consiste en cortocircuitar dispositivos electrónicos de bajo voltaje —alimentados a pilas— con fines creativos. Efectos de guitarra, juguetes o pequeños sintetizadores se convierten así en nuevos instrumentos musicales y generadores de sonido. Con frecuencia, lo que se consigue con esta técnica es un ruido caótico, que atrae al sector de músicos más experimental y a los interesados en la música noise. Es una técnica en pleno auge, con todo un ejército de freaks que no dudan incluso en montar bandas de música enteramente basadas en dispositivos cortocircuitados:

Se dice que el pionero de este método fue Reed Ghazala, que empezó a experimentar en 1966 con el amplificador de una radio de juguete. Por casualidad, produjo un cortocircuito con un objeto metálico, y advirtió que se producían todo tipo de sonidos inusuales. Ghazala acuñó el término circuit bending (algo así como "deformar circuitos"), y más adelante, promovió su proliferación escribiendo sobre ello en Internet.

También, Serge Tcherepnin, diseñador de los sintetizadores modulares Serge, realizó experimentos en los años 50 con una radio de transistores, en cuyo circuito localizó ciertos puntos "sensitivos" que extrajo al exterior colocando contactos en la carcasa de plástico, que podían tocarse con las manos. Y yendo ya muy atrás, podemos citar a Thaddeus Cahill (1897) y su Telarmonio, que también era sensible al toque.

El circuit bending es un proceso que han desarrollado a menudo personas no asociadas con producción musical, simplemente experimentando con aparatos electrónicos usados. La aleatoriedad de los resultados es la clave del circuit bending. Aunque la historia de la música electrónica a menudo se ha asociado con resultados sonoros no convencionales, los innovadores como Robert Moog o Theremin eran ingenieros que buscaban consistencia y diseño sonoro para sus instrumentos. El circuit bending, sin embargo, se caracteriza por las inconsistencias en instrumentos creados de forma no científica.

No es raro encontrar máquinas ya cortocirtuitadas en eBay, pero esto va en contra de la propia filosofía del circuit bending. Hay que diferenciar por tanto entre modificaciones (mods) y circuit bending puro. Las primeras siguen un patrón; el circuit bending se basa en la pura aleatoriedad y casualidad, por tanto no tiene sentido adquirir un dispositivo ya "procesado": tu máquina circuit bending será la que tú mismo construyas, y será única.

La técnica habitual consiste en desmontar un aparato de electrónica de consumo y conectar dos localizaciones del circuito con un cable, enviando corriente de un lado a otro. Los resultados sonoros se monitorizan a través del altavoz interno del aparato, o conectando un amplificador a la salida de altavoces. Si se consigue un resultado interesante, esa conexión se marca para futura referencia o se mantiene activa -por ejemplo, soldándola-. La esencia de este procedimiento casual podemos verla en nuestros propios foros, leyendo lo que le pasó a Alberto Miranda con su PT-1.

A menudo se insertan nuevos componentes, como botones o interruptores, para activar o desactivar los efectos; o también, resistencias o capacitadores, para cambiar la calidad del audio. Todo se hace siguiendo un método de prueba y error. Los más experimentados se atreven con potenciómetros, fotoresistencias, sensores de presión, etc.

La modificación más simple y conocida en el circuit bending es el mero contacto corporal: el ejecutante toca el aparato, provocando que el circuito cambie el sonido. A menudo se añaden botones o potenciómetros metálicos, e incluso tornillos, para dar un acceso más rápido desde el exterior del dispositivo a los puntos del circuito que interesa manipular.

Es fácil entender por qué el circuit bending se centra en aparatos alimentados a pilas. Con todo este manoseo basado en la pura casualidad, sería muy peligroso trabajar con equipos conectados a la corriente. De hecho, un resultado habitual del circuit bending deriva en estropear el dispositivo; las consecuencias de una manipulación equivocada en aparatos conectados a corriente pueden ser fatales.

Pasemos a lo divertido: veamos algunos de estos trabajos con Circuit Bending. Uno de los dispositivos más utilizados en esta técnica es el juguete Furby. Hay gran abundancia de vídeos en la red donde pueden verse Furbys cortocircuitados; por ejemplo:

Otro favorito de los aficionados al Circuit Bending es el teclado Casio SK-1, del que ya se ha comentado algo en los foros Hispasonic:

Y otro de los preferidos de los "circuit benders", el Speak & Spell:

Pero algunos van mucho más allá del simple "destrozo" de juguetes. Observad esta caja de ritmos Roland TR-505:

Enlace de interés | Foro Hazlo tú mismo en Hispasonic

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