Sintetizadores

ASM Hydrasynth, poder y control en un sintetizador orgulloso de ser digital

En sus dos versiones, teclado 4 octavas y módulo de escritorio, Hydrasynth nos ha dejado el buen sabor de una bien concebida forma de control que hace muy amigable el aprovechamiento de su amplísimo despliegue de recursos, generando con facilidad sonidos atractivos y variados. Un sorprendentemente maduro y completísimo primer sintetizador desde la nueva ASM (Ashun Sound Machines), en el que también aparecen innovaciones no presentes en ningún otro sintetizador, como su propia PW-ASM.

Introducción

ASM alardea sin tapujos del interior digital de Hydrasynth en su eslogan 'Digital is the new analog'. Y es cierto que lo que ofrece recuerda mucho a sintes software por su amplio alcance, pero consigue hacerlo con unas sensaciones plenamente hardware impensables ante la pantalla del ordenador.

Cómo resuelve cada sintetizador el difícil equilibrio entre aportar amplias posibilidades de creación/transformación de los sonidos y no hacer inmanejable el resultado es una de las tareas importantes que hay que resolver en su diseño. Reconoceré cierto recelo inicial hacia Hydrasynth antes de poner las manos sobre él, al ver que salvo algunos controles dedicados para el filtro y el arpegiador, la edición queda básicamente encomendada al juego de 4 pantallas y los 8 botones y 8 encoders que las rodean. ¿Tanto espacio y finalmente tan pocos controles? ¿Se puede reclamar que 'digital es el nuevo analógico' renunciando a la filosofía clásica de 'un parámetro, un control'? Muy pronto se me quitaron esas prevenciones: el interfaz demuestra ser muy ágil y accesible para editar las muy complejas posibilidades que Hydrasynth ofrece para crear sonidos. El sintesista interesado por estrujar al máximo lo mucho que Hydrasynth ofrece no tardará en sacar provecho de él y sentirse cómodo y seguro al hacerlo. Sabiendo dónde está y dónde tiene que acudir en cada momento.

Los sintes que usan en los osciladores las técnicas wavetable están por todas partes. Ya sea en software o en hardware. Casi siempre con enormes posibilidades. Y en el caso de los sistemas hardware a menudo con un cierto déficit a la hora de poner ese gran poder de las wavetables actuales bajo la inmediatez de control físico que se espera encontrar en un sinte hardware. Un dilema que Hydrasynth, para mi gusto, ha acertado a resolver sin renunciar a las enormes opciones que ofrece.

ASM Hydrasynth

No voy a reiterar aquí lo que ya contamos y mostramos extensamente en el vídeo, pero sí destacaré algunas cuestiones esenciales. Cuenta con una interesante forma de ofrecer la personalización de las wavetables. Sorprende con una desconocida capacidad de transformación del sonido de los osciladores antes de llegar a los filtros a través de varios modos de PWM, sync, y modulaciones en banda audio. Inevitable destacar dentro de ellas particularmente la jugosa variedad de formas de realizar PWM con nuevas propuestas muy potentes. Hay por supuesto enorme variedad de tipos de filtro entre los que escoger. Son amplísimas las posibilidades de modulación, con sus 5 envolventes y 5 LFOs que prometen no dejarnos escasos. Y así podríamos seguir.

Y... cómo no citar en la introducción y con párrafo propio el aftertouch polifónico que encontramos en la versión teclado. Algo que lo sitúa en un club muy restringido y que obliga a cualquier teclista a mirar a Hydrasynth con un especial cariño.

Aunque los detalles exhaustivos los tenéis en el vídeo, quiero destacar algunos puntos que me han parecido especialmente llamativos.

Teclas con aftertouch polifónico o versión escritorio

Soy más de teclados que de pads, he de reconocerlo. Y especialmente cuando uno se encuentra con la excepcionalidad del aftertouch polifónico. Así que no extrañará que para el vídeo me haya decantado por la versión con teclas. Jamás antes había usado un 'poly-aftertouch', y en combinación con las amplísimas posibilidades de rutas de modulación en Hydrasynth es muy eficaz. El sólo hecho de programar un poco de reacción a ese control permite que cada voz cobre su propia vida y el conjunto gane riqueza, sin tampoco tener que pensar especialmente en interpretar con un uso consciente de esa posibilidad. Por supuesto también puede permitir ese uso consciente, en el que lo apliquemos para definir el papel de cada voz dentro de un conjunto polifónico.

ASM Hydrasynth en módulo
ASM Hydrasynth en módulo

A cambio de renunciar a ese atípico recurso, la versión módulo pero con pads rebaja en un porcentaje mucho mayor al habitual el precio respecto a la de teclado (pasa del entorno de los 1300€ al de los 900). La calidad de sonido y el enorme juego que Hydrasynth ofrece para personalizar y crear sonidos, hacen muy atractivo el módulo, dado que las posibilidades de creación de sonidos son idénticas. Los pads son también capaces de generar control de tipo aftertouch polifónico (individual en cada pad / nota) y pueden disponerse en varios modos que despliegan diferente número de octavas, o seleccionan determinadas escalas, e incluso en un modo isomórfico al estilo de lo que sucede en los mástiles de los instrumentos de cuerda o en las botoneras de acordeón/bandoneón. Es cierto que la versión teclado, al tener más espacio en su panel, lo aprovecha para ofrecer controles extra sobre algunos parámetros más, pero tampoco son tantos. En realidad un par de parámetros más en relación al filtrado y ¡4! adicionales dedicados al arpegiador (sí, un total de 8 controles para el arpegiador, quizá excesivos al ir en detrimento de otros usos).

Pero está claro que pese al precio más asequible del módulo y sus idénticas posibilidades, para los teclistas siempre será un punto a considerar el de integrar un teclado con aftertocuh polifónico, que además aporta también un 'ribbon controller' sobre las teclas y unos controles más grandes y espaciados.

Un panel muy acertado y productivo

Podría parecer, y esa sensación tenía al sacarlos de sus cajas, que son pocos los potenciómetros y encoders, comparando con otros muchos sintetizadores. Especialmente cuando un porcentaje tan elevado de ellos se destinan al arpegiador, que, aunque útil y con rasgos propios que lo diferencian de otros, no me parece merecedor de tanto protagonismo. Sin embargo recalcaré las muy buenas sensaciones que me ha dejado el panel de Hydrasynth a la hora de crear sonidos. Ha vencido completamente cualquier desconfianza que pudiera tener en ese sentido.

No entendía en la versión teclado tan grades controles y en tan pequeño número, acostumbrado a paneles más densos y nutridos en número. Pero al final, me he encontrado cómodo y mucho con el conjunto. Es agradable encontrar esos controles de tamaño generoso. Y se ha concebido una solución muy intuitiva y muy 'de hardware' para seleccionar qué aparece sobre esos controles y sus muy informativas pantallas asociadas. Se trata de ese juego de botones que representan los diferentes módulos que componen cada voz y los efectos. Es un auténtico 'mapa' de las piezas que definen una voz de Hydrasynth, pero además es un mapa activo, un mapa que se puede y debe tocar. Se toca para elegir qué queremos editar y se toca también cuando queremos controlar desde un módulo otro, casi como si estuviéramios físicamente llevando un cable al estilo modular, pongamos por caso desde una envolvente a un oscilador.

Arquitectura de Hydrasynth
Arquitectura de Hydrasynth

Pulsando cualquiera de los botones, el juego de 8 pulsadores y otros tantos encoders alrededor de pantallas permite controlar los parámetros principales del módulo elegido. Si el módulo cuenta con más parámetros se puede pulsar de nuevo su botón para recorrer las sucesivas 'páginas' de parámetros (nunca tantas como para que sea tedioso, dos o tres). No es que sea un sistema desconocido (por ejemplo, Elektron), pero está aquí resuelto de una forma particularmente exitosa. Entre otras cosas por el buen tamaño tanto de las pantallas como de los encoders. Hay una información exhaustiva sobre los nombres de los parámetros y sus valores, nada de acrónimos. Y como resultado una sensación permanente de tener todo bajo control, y de saber dónde tener que acudir en cada momento para lo que se desea modificar. Velocidad, control, y facilidad en la edición, cosas que dan valor al hardware.

Es más, los botones se iluminan, y en el caso de los de ENVs y LFOs lo hacen siguiendo las subidas y bajadas de nivel de sus propias señales de control. Veremos pulsar a los LFOs, ascender y descender en intensidad las envolventes... Muy práctico.

219 ondas y personalización de wavetables hecha fácil

Los sistemas wavetable son muy interesantes y aportan una enorme variedad de formas de onda que va mucho más allá de las limitaciones a diente/pulso/triángulo de los analógicos clásicos. En el caso de Hydrasynth encontramos la posibilidad de elegir entre 219 formas, muy variadas, que además de poder escuchar podemos ver en una de sus pantallas.

Típico del concepto 'wavetable' es que varias ondas se usen formando un grupo ordenado a lo largo del cual nos podemos ir moviendo. Entended el juego de ondas como un juego de colores tímbricos entre los que podéis ir desplazándoos bajo control de una envolvente, un LFO, un potenciómetro o cualquier otro control. Ya estaba presente en los primeros PPG, y es poderosísimo. Pero en muchos sistemas wavetable he encontrado grupos en los que me sobra o me falta alguna onda. Si los 'grupos' ya están cerrados (algo muy habitual) podemos sentir que alguno de los colores presentes se sale de nuestra intención. O al revés, que el grupo nos vale pero que querríamos añadir un cierto contraste dentro de él y que no está presente. Es cierto que varios sistemas wavetable ofrecen la posibilidad de crear 'wavetables de usuario', pero a menudo eso exige un trabajo tedioso recopilando formas de onda y casi siempre usando un ordenador y software para agruparlas.

ASM Hydrasynth

En ese sentido me han convencido mucho los resultados y la forma en que Hydrasynth ataca esta cuestión de cómo crear una colección de ondas. No, no se puede, al menos de momento, cargar una onda propia. Pero sí podemos elegir a nuestro gusto de entre las 219 ondas disponibles aquellas que deseemos formen nuestro 'grupo' (wavescan) y en el orden que prefiramos. Sencillo, muy fácil de llevar a la práctica y enormemente potente. Manteniendo bien lejos cualquier ordenador y realizando todo desde hardware. Y sinceramente, entre esas 219 ondas hay mucho entre lo que escoger. Prefiero ese número asequible y elegir bajo conceptos de objetivos (busco algo más metálico, más resonante, más corpóreo, más nasal...) y no estar mareado entre miles de ondas que al final no puedo intentar ni recordar y que en su mayoría pasarán inadvertidas.

La arquitectura y los 'mutant'

La arquitectura la desgranamos en el vídeo, y la tenéis resumida en ese 'mapa' de la imagen anterior. La ruta es estéreo en todo momento. Hay como fuentes tres osciladores, fuente de ruido y modulación anillo como fuentes. Mezclador que puede enviar separadamente cada fuente en el grado que deseemos hacia cualquier (o ambos) de los dos filtros disponibles. Los filtros pueden operar en serie y en paralelo (incluso intermedio entre) con infinidad de formas de respuesta (HP, LP, etc.), emulando filtros clásicos (MS20, Moog, SEM...), variando de pendiente, entre otras opciones., sin que falten también filtros multimodo contínuamente variables o filtros de formantes. Hay 5 envolventes que van mucho más allá de las ADSR y permiten elegir respuestas de tipo analógico o digital, diferentes tipos de curva en los trazados, repeticion múltiple o directamente bucle, y otras muchas posibilidades. Los 5 LFOs también abundan en posibilidades muy generosas. Los 4 efectos de la cadena de nuevo admiten diferentes configuraciones con el 'pre' y el 'post' a elegir entre todo tipo de efectos clásicos (eq, dinámica, chorus, flanger, etc.), y los dos centrales dedicados a retardo y reverb pero también con múltiples tipos de respuestas y variados parámetros ajustables.

Dejo para el final los 'mutant' que acompañan a los dos primeros osciladores. No uno sino dos de estos 'mutant' pueden aplicarse sobre cada uno de esos dos osciladores. Corresponden a un nutridísimo juego de posibilidades de alterar la señal generada en los osciladores. De tal forma que aquellas 219 ondas de las que hablábamos pasan a ser sólo un primer punto de partida.

ASM Hydrasynth

Entre las transformaciones que cada mutant puede realizar encontramos el efecto de apliamiento de varias copias al estilo 'multisaw', sync, varios tipos de PWM (no sólo sobre 'pulso' sino extendido a modificar cualquiera de las ondas), o incluso la aplicación de FM, realce selectivo de armónicos concretos... Todo un universo de posibilidades, máxime al poder aplicarlos en tándem sobre cada oscilador.

Y además con parámetros que van más allá de los habituales, como un parámetro paraalterar el número de veces que se debe sincronizar dentro del ciclo y otras cosas no antes vistas. Tanto la sync como la FM pueden usar como moduladora una variedad de fuentes importante (una 'referencia' de oscilador propio sin gastar los osc 1/2/3, la señal de cualquier oscilador o de cualquier mutant, las entradas de modulación externa en minijack tipo eurorack...). Poderosísimos recursos para alterar y engrandecer el sonido de los osciladores, capaces de introducir cambios sutiles o deformaciones totales.

Os recomiendo especialmente atención a la parcela de los nada menos que tres tipos de estrategia 'PWM' que aporta, y en concreto la excelente idea del 'PW-ASM', hasta donde yo recuerdo una innovación propia de ASM y bien interesante que permite romper por donde deseemos una onda en hasta 8 fragmentos y alterar las relaciones de tiempo/duración entre ellas.

ASM Hydrasynth

Como cabe esperar en este tipo de sistemas a día de hoy, los osciladores son ultralimpios y cuesta oír en ellos aliasing. Eso sí, las transformaciones 'mutant', por su propio carácter de alteración directa y a veces feroz de la forma de onda, sí puede, en los usos más abusivos, dar lugar a la aparición de esos 'fantasmas'. En muchos casos pueden pasar escondidos dentro de la deformación salvaje que estemos realizando, y en caso contrario obligarán a contenernos un poco en tanto desvarío.

Pros y contras

Pros

  • Suena bien, muy bien
  • Se maneja de forma muy cómoda al crear y editar sonidos
  • Magnífica forma de resolver la personalización de grupos de ondas en un 'wavescan' sin complicarse la vida, que ayuda a sacar el mejor provecho del concepto wavetable
  • Los 'mutant' encierran posibilidades enormes, algunas de ellas totalmente innovadoras
  • Subir a 5 el nº de ENVs y el de LFOs es todo un acierto
  • La exclusividad del aftertouch polifónico en la versión teclado (y con 'ribbon controller' también)

Contras

  • 4 octavas en el teclado implicarán para algunos usos acudir a un segundo teclado de control (o bien adoptar la versión módulo)
  • Con esta calidad y variedad de sonidos, sería muy provechoso que fuera bitímbrico
  • Después de probar 5 ENVs y 5 LFOs en un solo sonido, volver a otros sintes puede dejarte decepcionado


Precios

La versión teclado cuesta 1.350€, mientras que el módulo de escritorio se queda en 900€.

Información oficial | ashunsoundmachines.com

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

¿Te gustó este artículo?
21

Equipo relacionado

  • ASM Hydrasynth Keyboard
    ASM Hydrasynth Keyboard
  • ASM Hydrasynth Desktop
    ASM Hydrasynth Desktop
Comentarios

Regístrate o para poder comentar