Expressive E Osmose CE a fondo: control del DAW y más de mil sonidos software
Analizamos hoy una nueva edición del Osmose de Expressive E, el teclado que ya vimos hace muy poco en nuestra review del Osmose original. Nos gustó tanto su enfoque que teníamos muchas ganas de probar la versión nueva, y aquí está. Se trata del Osmose CE, una unidad blanca que se presenta como un controlador puro, disponible en 49 y 61 teclas, sin sintetizador interno ni sonidos propios, lo que la distingue claramente del modelo original, de cuerpo negro y con sintetizador incorporado.
Este vídeo no solo interesa a nuevos usuarios potenciales, sino también a quienes ya poseen el Osmose original, puesto que gracias a una actualización reciente de ese modelo, ha recibido las nuevas funciones introducidas con la llegada de Osmose CE, así como licencia de Ctrl-e.
Las novedades centrales del CE respecto al original son esas dos: el control directo desde el teclado sobre el DAW —pistas, transporte, grabación, edición de parámetros o incluso lanzamiento de clips y escenas en Live— y el software Ctrl-e con sus más de mil sonidos.
Aunque el Osmose CE es un controlador puro, no significa que carezca sonidos. En el vídeo oiréis sonidos generados con Ctrl-e.. Este soft actúa como un portal de acceso a varios productos comerciales y algunos gratuitos, que incluyen entre otros Dune, Multiphonics de Applied Acoustic Systems, Noisy 2 de Expressive E o Vital. Mientras que de los productos comerciales la licencia de Crtl-e solo da acceso a un conjunto de sonidos preparados específicamente para el Osmose CE, los gratuitos ofrecen la posibilidad plena de abrir el editor y tener un uso pleno. Si contáis con licencia de alguno de los productos comerciales, también se pueden abrir desde crtrl-e para editar sin límites. En total, disponemos de más de mil sonidos organizados por instrumento o tipo para navegar hasta un preset concreto. Todos los ejemplos que se oyen en la demostración provienen de este software y, como no paro de insistir, son válidos tanto para el CE como para el original.
El recorrido vertical de la tecla es profundo y muy sensible, con casi 2 cm útiles que contrastan con el aftertouch de un teclado convencional, generalmente concentrado en los últimos muy pocos mm. Este amplio recorrido se divide en dos mitades, cada una de las cuales genera un MIDI CC diferente y por tanto puede gobernar un grupo distinto de parámetros. El movimiento lateral de la tecla a ambos lados se utiliza para el pitch bend, mientras que la opción de legato en intervalos cortos activa un glide controlado por el balanceo entre los dedos, con lo que se determina la duración del barrido. Sin ligar las notas, obtenemos un ataque nuevo o trino; al ligar, se produce un fundido continuo de afinación.
Sin duda un nuevo referente en expresividad, muy evidente en sonidos acústicos y cinemáticos. Para profundizar en las peculiaridades del teclado, podéis leer nuestra review del Osmose original, aunque en este nuevo video no dejamos de hacer un repaso sobre ellas.
El Osmose CE ofrece dos modos de trabajo claramente diferenciados: External MIDI y DAW Control. En el primer caso, el aparato se comporta como un controlador puro, enviando mensajes MIDI a sintetizadores hardware o software. Para acceder y gestionar estas funciones disponemos de cuatro secciones, cada una con su propio botón de acceso en cima del amplio display.
La primera sección está dedicada a guardar configuraciones, donde podemos definir la reacción del teclado y el tipo de mensajes enviados. En mi caso, he guardado dos configuraciones distintas: «Hispasonic» y «Hispasonic no MPE». Podemos guardar tantas configuraciones como hagan falta.
La segunda sección define el comportamiento del teclado hacia el exterior y en ella es especialmente importante la elección que ofrece entre tres opciones:
- MPE: para controlar sintetizadores compatibles con MPE, aprovecha todas las capacidades expresivas de Osmose.
- Convencional: para sintetizadores no MPE, el teclado envía todas las notas por un único canal. No se activan las particularidades de MPE. Actúa como un teclado ordinario beneficiandose de la especial sensibilidad y recorrido a la presión, pero sin pitch bend por deslizamiento lateral.
- Multichannel: para sintetizadores no MPE, el teclado envía cada nota por un canal distinto. De este modo se permite pitch bend lateral por canal (y por tanto diferenciado para cada nota) y se obtiene un resultado cercano a MPE.
En el modo multicanal, elegimos los canales que se utilizan, lo cual es útil para sintetizadores que no tengan los 16 canales libres. Su uso típico se da en workstations o racks multitímbricos: al poner el mismo sonido en varios canales, simulamos que se trate de un sinte MPE, con presión de recorrido amplio y vibrato desde el dedo.
Es posible también ajutar el número de controlador MIDI para la rueda de modulación, pedal 1 y pedal 2 (dos conectores en el panel trasero), así como las dos mitades del recorrido vertical: Pressure y Aftertouch, definiendo el mensaje, el recorrido máximo y mínimo de cada una. También configuramos el canal MIDI en general y el rango de canales en multicanal.
La tercera sección gestiona el comportamiento de las teclas y los gestos. El bending es ajustable, desde un semitono o menos hasta 48 semitonos. Podemos elegir la curva. Normalmente es útil ajustar un primer tramo libre, sin reacción, para que solo actúe hacia los extremos y evite envíos con movimientos leves. Respecto a la sensibilidad, se incluye una estabilización: los primeros milisegundos no reconocen movimiento, evitando que el dedo al asentarse tras el ataque desafine la nota.
La cuarta sección presenta opciones de interpretación del Osmose y del Osmose CE. Hay un arpegiador, pero lo más interesante es el press glide, que actúa al tocar legato y produce un portamento o glide con recorrido continuo de afinación entre dos notas. Podemos definir un límite de intervalo, por ejemplo, dos semitonos: si el salto es mayor, no hay fusión. En un sonido polifónico, mantenemos la polifonía normal más allá de ese intervalo; dentro del límite, esa misma voz se desplaza a la nota siguiente mediante el balanceo de los dedos.
Esta es la mayor novedad frente a la generación anterior, y como hemos dicho, ahora también disponible en el Osmose original mediante actualización gratuita. Permite dialogar directamente con el DAW y es compatible actualmente con Ableton Live (el qye uso en la demostración), Logic, Cubase y Bitwig. Mientras que para Logic y Cubase se requiere cargar un script que se puede descargar de la web de Expressive-E, Ableton Live y Bitwig cuentan con soporte nativo. Visualmente, las pantallas de External MIDI tienen fondo oscuro, pero al pulsar la tecla Shift, el modo cambia a fondo claro para evidenciar que estamos en terreno de control del DAW.
El transporte se gestiona con play, stop, grabación y metrónomo. En la vista lineal de Live mostrada en la demostración, girar un control mueve el cursor de reproducción por el tema, y una doble pulsación de stop devuelve al principio. Podemos activar o desactivar el loop; en la demo, se establece un bucle entre los compases 3 y 5. Con el loop activo, es posible marcar puntos de inicio y final sobre la marcha.
Podemos recorrer las pistas. La pantalla del Osmose muestra el nombre de cada pista y el dispositivo cargado en ella, mientras que la seleccionada también aparece en la pantalla del ordenador. En cuanto a la mezcla, se puede gestionar el solo, mute, volumen, panorama y los dos primeros envíos a efectos. Nos ha sorprendido el alcance que se logra con tan pocos controles físicos.
Una pulsación larga de la tecla Shift activa más funciones, entre ellas la posibilidad de añadir marcadores, como se ve en la demo con los compases 13, 25 y 33. Con una pulsación larga y el giro del control, se puede saltar al inicio, al final de compás o a cada marcador. En cada pista podemos tocar con su sonido y armar la grabación antes de pasar a otra, todo sin tocar el ordenador. Os diría que es conveniente mantener la pantalla del ordenador a la vista para confirmar el detalle completo de lo que se toca y se mueve.
En la vista de escenas y clips, presente en muchos DAW y popularizada por Live, una pulsación larga hace que el control recorra escenas en lugar del tema y permite lanzar clips. La transposición se realiza semitono a semitono (o por octavas con los botones propios). También existe la posibilidad de regresar al menú principal para elegir entre DAW Control y External MIDI.
Volver al fondo oscuro hace que la primera página de la pantalla del Osmose se muestre en función del contenido de la pista de DAW seleccionada. El teclado reconoce automáticamente las pistas que cargan el plugin, lo que permite acceder a él directamente desde los controles. Se selecciona el plugin, su categoría y, por último, el preset deseado. Un ejemplo de esto es cargar Vital, elegir un sonido del tipo Bowed Strings (cuerdas con arco) y seleccionar el preset «cello solo». Estos sonidos están pensados específicamente para el control MPE del Osmose y su edición CE. Vital no es un sintetizador de modelado ni de muestras, aunque consigue este tipo de sonidos.
Dentro del plugin, la parte superior de la pantalla muestra ocho macros personalizadas para cada sonido, donde cada una puede mover varios parámetros simultáneamente. Para acceder a estos controles desde el Osmose, no basta con la pantalla clara; hay que pulsar Shift para entrar en la segunda página del modo DAW Control. Allí, disponemos de cuatro controles físicos que, mediante la pulsación del control, permiten cambiar entre filas para acceder a las ocho macros en total.
En la demostración se ha grabado un clip utilizando uno de estos sonidos, aplicando ajustes sobre la marcha en parámetros como el timbre, un flanger o el drive. Cuando se cuenta con la licencia del sintetizador, es posible abrirlo para editarlo y guardar el resultado directamente en el proyecto de DAW. En cambio, en mi caso con Dune, donde no dispongo de la licencia completa, solo tengo acceso a la pantalla que muestra las ocho macros de ese sonido específico.
Cuando trabajamos con una pista que no tiene Ctrl-e, como Vital equipado con un ecualizador y un compresor en la demo, se puede elegir una configuración guardada para esa pista; por ejemplo, «Hispasonic no MPE» con un sintetizador que no sea compatible con MPE. La segunda sección gestiona macros definidas en el DAW para ese plugin (en Live, para Vital). Las ocho primeras se actualizan al cambiar de pista. Mediante la vista de fondo claro y una pulsación larga, accedemos a Switch Device, lo que permite controlar directamente el ecualizador (High pass on, graves, medios, agudos) y el compresor (Threshold, Ratio, Model). Esto facilita recorrer la cadena de plugins de cada pista y ajustar ocho parámetros sin usar ratón ni pantalla.
Todas estas características están disponibles en el Osmose CE y también en el modelo original mediante actualización. Mi valoración es rotunda: se trata del teclado con mayor potencial expresivo hoy en formato tradicional de piano. No hay duda, ningún otro instrumento se le acerca, y la razón principal es su aftertouch profundo. Ofrece un recorrido amplio y una sensibilidad extrema desde el primer roce, lo cual es suficiente para justificar el interés. Se trata de un aftertouch polifónico sin igual.
Este perfil está especialmente dirigido a quienes trabajan con bandas sonoras y librerías orquestales, pues buscan una expresividad real en el fraseo. Las posibilidades son amplias: podemos generar vibrato con el movimiento del dedo o realizar glissandos entre notas, donde la duración del barrido depende directamente de la expresión de los dedos. Aunque requiere un pequeño entrenamiento inicial, es mucho más inmediato e intuitivo que otros controladores avanzados. En mi caso, lo encuentro más fácil de aprender que un Continuum de Haken o una matriz de pads.
La pregunta clave es cuál de los dos modelos elegir. En términos de expresividad, ambos ofrecen el mismo potencial, pero difieren en su enfoque sonoro. El Osmose original integra su propio sintetizador, lo que permite no depender de un ordenador ni de software externo para obtener sonidos potentes y ricos; sin embargo, su pega es que la edición de sonidos propios en el sintetizador de Haken resulta complicada. Por su parte, Ctrl-e (tanto la versión CE como la actualizada del original) da acceso a sintetizadores convencionales como Dune o Vital, con mucha más flexibilidad para editar y personalizar sonidos.
Ambos modelos son muy atractivos para los teclistas. Permiten una expresión genuina desde los dedos que va mucho más allá de lo que ofrece un teclado de piano tradicional.









