Informática musical

Review de Odesi, creando bases de electrónica sin saber música

Introducción

Consustancial al DJ y al músico de la era Ableton Live es la técnica del collage y de ella vive en buena medida Odesi. Mixed in Key, conocidos en el terreno DJ por sus utilidades para la ‘mezcla armónica’ (una forma de primar en la elección de temas para pinchar en una mezcla a aquellos que tienen una mayor proximidad en sus tonalidades) ofrece con Odesi una aplicación para facilitar la creación de ideas musicales dentro de estilos electrónicos de baile, haciéndolo aún más simple que el propio Live u otros DAW. Partiendo de la elección de motivos rítmicos y progresiones de acordes sobre unas amplias colecciones precatalogadas, y combinándolas con generadores melódicos y de bajo sensibles a los acordes que hayamos elegido, el conjunto se mantiene biensonante ante cualquier cambio que realicemos a posteriori.

Apunta así inicialmente al DJ con ambición de crear sus propias bases, loops y temas liberándose de los contenidos ‘prestados’ de grabaciones y librerías, pero también puede interesar a otro mucho público deseoso de entrar sin complicaciones en la creación de temas orientados al baile electrónico. En lugar de ‘loops’ enlatados, crear bases y ‘loops’ propios es, más que una moda, una necesidad para poder diferenciarse y destacar. Hacerlo partiendo de, en muchos casos, nulos o escasos conocimientos musicales es todo un reto. El síndrome del ‘cuaderno en blanco’ que provoca el exceso de opciones de un DAW puede conllevar cierta parálisis que Odesi elimina totalmente haciendo de la composición un juego, tanto en lo musical como en lo técnico.

Con herramientas de este tipo es inevitable traer a la memoria los autoacompañamientos de los Yamaha PSR, Casiotones y semejantes, en los que se genera automáticamente todo un arreglo multi-instrumento según vamos tocando una simple melodía o una línea de acordes. O los programas tipo Band in a Box que generan bases en diversos estilos tras escribir los acordes de un tema. Algo semejante orientado 100% a estilos tecno/dance/electro es lo que ofrece Odesi, pero necesitando aparentemente una aún menor base musical, puesto que el mero collage guiado por el gusto del usuario permite llegar a buen puerto.

En realidad sería más legítimo compararlo con el ‘Juego de dados musical’ de Mozart, si no fuera por las abismales distancias de estilo y objetivos. En su obra Musikalisches Würfelspiel, no compuso un vals sino todo un sistema de generación de valses. Una amplia colección de pequeños motivos predefinidos que se eligen y combinan según dicta el azar al lanzar unos dados, para escoger qué motivos se reúnen dando lugar a una pieza. En Odesi encontramos un generador de temas dance. Los motivos musicales base y los sonidos están orientados al baile electrónico en 4/4, y en lugar de dados es la voluntad del usuario la que busca qué elementos combinar y cómo modificarlos hasta quedar satisfecho, dando intervención al gusto propio y no sólo al azar. Pero sí, se trata de otro ‘juego para componer’.

Como con el generador de Mozart, las sugerencias en bruto aportadas por el puro juego pueden mejorar y mucho con una intervención posterior ya más decididamente musical, pero la sencillez del ‘dance’ hace que incluso sin ella Odesi sirva para generar resultados que no desentonan dentro del estilo. Los sonidos incluidos son suficientes para no tenernos que complicar la vida acudiendo a DAWs ni a instrumentos en plugin mientras estamos en la fase ‘compositiva’, y permiten elaborar unos bocetos bien ambiciosos, aunque está claro que no están a la altura de las enormes posibilidades que ofrece la posibilidad de continuar en un entorno DAW el proyecto MIDI exportado desde Odesi para ultimar una producción más refinada.

El interfaz de Odesi
mixedinkey.com

Componer en Odesi: el collage y las modificaciones integradas

Esencialmente en Odesi podremos combinar a nuestro gusto motivos elegidos de colecciones destinadas a sus diferentes secciones: acordes, bajo, batería, melodía . No son ‘loops’ o ‘frases’ al uso. Se trata de motivos en el sentido musical y que pasan por progresiones de acordes, motivos rítmicos con los que animar la ejecución de los acordes, diseños de líneas de bajo (de nuevo diferenciando la selección de las notas que los forman y la intención rítmica con la que ejecutarlos), dibujos melódicos/arpegiados que encajen con los acordes de esas progresiones, y cómo no, patrones de ritmo.

Además es inmediato realizar cambios en un acorde o progresión y verlos reflejados sobre el resto de elementos (bajo, melodía), así como alterar la tonalidad o el modo/escala globalmente. Odesi procura que todas las partes combinen bien ante cualquier cambio, aunque sus resultados afecten al conjunto de todo el tema o sección que estemos trabajando. También permite deslizar entre sí las distintas partes para que contrasten a modo de síncopa, por citar sólo alguno de los recursos musicales que se pueden realizar de forma muy simple. Cuestiones todas que en un entorno más tradicional de secuenciamiento consumirían mucho más tiempo y exigirían mayor conocimiento.

La abundancia de motivos de cada tipo y las posibilidades a la hora de combinarlos permiten generar canciones muy diferentes entre sí, sin que se note su origen Odesi. Pero además podemos decidir saltarnos los automatismos una vez alcanzado un contenido inspirador y pasar a editar manualmente aquello a lo que hayamos llegado inicialmente. Para ello se usa edición de tipo ‘rollo de pianola’ en la que movemos las notas en el tiempo o cambiamos su altura y longitud.

Se cuenta con una paleta amplia de sonidos instrumentales y kits de percusión y sobre los que es posible aplicar algunos efectos básicos (delay, reverb, y filtrado LPF/HPF al gusto EDM), aunque se permite también disparar sonidos de los instrumentos plugin que tengamos en el ordenador.

Con los sonidos y efectos internos que incorpora es posible crear sin más apoyos desde bocetos a algo más definitivo que, bien trabajado, podría llevarse tal cual a una pista de baile, aunque lejos de la variedad de sonidos de sintes hardware y en plugin. También podemos exportar en formato MIDI para una mayor elaboración en un DAW tradicional, usando Odesi como generador de ideas y no como entorno de producción final.

Odesi = batería + acordes + bajo + melodía
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Las secciones: acordes, bajo, batería, melodía

En aras a maximizar la simplicidad, la presentación de sus 4 secciones es ‘conjunta’, no separada en pistas. Se representan superpuestas en la clásica vista rejilla de tipo pianola, con cada elemento identificado por un color que lo distingue.

En cada uno de esos 4 tipos de elemento disponemos de patrones o motivos que podemos combinar, pero no son motivos ‘fijos’ sino ‘adaptables’. Si decidimos aplicar un cambio de tono o de escala/modo, todos esos generadores de motivos entenderán cuál es el campo armónico hacia el que nos movemos y adaptarán sus acordes, sus diseños melódicos y líneas de bajo para hacerlos ‘biensonantes’ en el nuevo escenario. En todas las partes 'con notas' (acordes, bajo, melodía) elegimos separadamente qué notas serán usadas y qué fraseo rítmico tendrán.

Hay también parámetros que el usuario tiene a su disposición en cada uno de los motivos como pueden ser la duración de las notas (especialmente interesante recortar la de los acordes si los queremos más pulsantes), la octava en la que centrarlas, la extensión en la que se han de mover, algunas de las reglas de su movimiento (p.ej. si los acordes saltan o guardan continuidad y mínimo movimiento), etc. Lógicamente el retoque de los parámetros internos de un motivo conlleva resultados finales muy diferentes y aumenta las posibilidades.

En definitiva una elección y combinación de elementos básicos a modo de collage, pero en donde las piezas no son rígidas sino maleables. Evitando exigir tener que crear conscientemente cada una de las notas que formarán melodía, bajo, acordes, etc. los generadores de Odesi permiten establecer parámetros que definen cómo será el resultado de la melodía, bajo, etc. que se generará. Una definición 'paramétrica', no detallada nota a nota, con especificidades propias en lo que ofrece cada uno de los cuatro tipos de sección.

Acordes

En el caso de los acordes el resultado final será la combinación de una progresión de acordes, que puede elegirse entre un amplio catálogo supuestamente extraído del análisis de temas exitosos en Beatport, y un patrón de tipo rítmico también seleccionable entre una amplia oferta y que se aplicará para la ejecución ‘en bloque’ de los acordes a lo largo de los compases que dure la progresión. Encontramos patrones de ejecución simples como lanzar el acorde una vez por compás o una vez por tiempo a otros mucho más ricos en los que abundan usos sincopados, contratiempos, y todo tipo de juegos que llegan a alcanzar una complejidad importante, con desarrollo a lo largo de varios compases.

Las progresiones son de 4 acordes (manualmente pueden introducirse más cambios si lo deseamos) y se definen jugando con las indicaciones de grado y no con notas raíz concretas para hacerlas independientes de la tonalidad (tipo I-iii-IV-V). En muchos casos son progresiones con más actividad de la necesaria para el dance, donde 4 acordes en 4 compases puede ser más movimiento del deseado. Por ello he acudido a menudo a las opciones para modificar los acordes, o extender sus duraciones, cuestiones que resultan sumamente sencillas.

A la hora de insertar acordes o modificar los presentes como punto de partida en una progresión, se ofrecen los acordes propios del tono y escala que hayamos seleccionado, pero pueden invocarse otros si lo deseamos. Podemos eliminar e insertar acordes usando el ratón y estirar su duración sobre la rejilla de tiempo también de forma gráfica muy sencilla. Útil también para cuando queramos introducir algún cambio sobre el ritmo armónico, como anticipar o retrasar un acorde respecto al arranque del tiempo (o beat) que le corresponde.

Por defecto los acordes aparecen sin inversión, pero es posible especificar primera o segunda inversión así como añadir séptimas, novenas y trecenas.

Las progresiones modificadas o creadas desde cero por nosotros pueden pasar a formar parte del catálogo de nuestra instancia Odesi para así disponer de ellas para reutilizarlas.

Bajo

Para las pistas de bajo hay un seguimiento/vinculación automático con los acordes: cualquier cambio en la progresión o el diseño de los acordes será reflejado en la línea de bajo para garantizar su máxima compatibilidad. Por lo demás en las líneas de bajo podemos elegir opciones como el que avancen sus notas en paralelo con las tónicas de los acordes, o que haya movimiento inverso, etc. Suelen ser líneas basadas en la repetición de la nota raíz, pero podemos pedir otros dibujos algo más generosos o retocarlos manualmente. Así mismo podemos imponer uno de los muchos tipos de intención rítmica presentes para las líneas de bajo y que serán usados para lanzar las notas en esquemas menos monótonos que el simple 'a negras' o 'a contratiempo'.

Edición de frases de bajo
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Melodía

De forma parecida, a la hora de crear los contenidos melódicos, se parte de la armonía definida por los acordes y se dispone de un juego amplio de patrones 'generadores' con los que crear líneas basadas en arpegios y otras frases que serán ejecutadas ya sea con notas sólo del acorde, ampliadas a la escala, o incluso más allá según decidamos. Podríamos también basarnos en la grabación de melodía propia desde un teclado MIDI externo o bien la edición manual con el ratón sobre la vista rejilla, y como cabe esperar con funciones tipo cuantización y 'snap-to.-grid' para ajustar las notas a la rejilla de tiempos y subdivisiones.

Ajustes de un generador de melodías
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Lista de los generadores de melodías
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Además de los generadores básicos para melodías se dispone de una segunda estrategia para melodías basadas en 'pregunta-respuesta' como es propio de muchísimas formas musicales, y en los que podemos combinar dos tipos de generador de melodía que se cedan el turno con una pequeña pausa intermedia que podemos ubicar a nuestro gusto, para crear esas intenciones de suspensión-resolución.

La posibilidad de visualizar la pianola sólo con notas de la escala permite que cualquier edición que realicemos sea muy fácil de integrar con el trasfondo armónico. Realmente editar a mano las melodías es sencillísimo. Las notas que resulten un tanto fuera de lugar o con saltos incómodos después de aplicar los generadores de melodía automáticos se localizan fácilmente a oído y en la rejilla y se pueden reconducir a una posición más amable, con la facilidad de la correción que las mantiene dentro de la escala si lo queremos así.

Batería

Los patrones de batería son en el fondo ritmos predefinidos, siempre en estilos muy ‘dance’ y agrupados por su tempo. Las decenas de kits de batería presentes cubren un amplio espectro en el que no faltan las inevitables 808 y 909, pero también aparecen otros juegos más aventurados y procesados, kits con presencia de efectos o hits/voces, o incluso baterías acústicas.

Como con cualquier otro elemento, podemos pasar a modo de edición manual los patrones inicialmente incorporados a nuestro tema y alterarlos como sea conveniente, incluso creando patrones de usuario con esas modificaciones o desde cero e incorporándolas al catálogo de disponibles en nuestro entorno Odesi personal.

En conjunto

Es realmente fácil llegar a crear algo que suena integrado e interesante, porque se basa en combinar elementos simples y bastante manidos y sólo se depende del buen gusto del usuario al combinarlos. Como fuente de inspiración y con la agilidad con la que es posible trabajar dentro de Odesi es difícil no disfrutar buenos ratos con esta aplicación, a pesar de que eso obligue a menudo a admitir sin reparos el que vayamos a ir tanteando combinaciones hasta dar con algo que nos valga. La opción de crear las distintas secciones 'tocando' existe, pero para eso ya hay otros muchas herramientas como los secuenciadores/DAW convencionales. Esas opciones de intervención directa manual las veo más para seguir elaborando ideas, ya con mayor intencionalidad, una vez que nos hemos dejado llevar por el juego y el encuentro fortuito al que Odesi es proclive y para el que resulta agradablemente ágil. Si algo no gusta, cambiarlo es instantáneo. Si also 'casi' gusta, corregirlo es simple.

A veces la combinación a priori de unos y otros motivos puede resultar chocante, con mal encaje en lo rítmico por no estar alineadas de una forma congruente los ‘groove’ de unos y otros motivos, pero se resuelve buscando otro motivo más compatible o bien realizando una alteración manual de las notas molestas para llevarlas a una posición mejor, momento en que la visualización simultánea de todas las secciones se agradece. Hace evidente tanto el problema como su solución.

Cuando deseemos ir más allá de lo elemental y empezar a sumar capas, sonidos y adornos, además de la estructura básica con una sección de cada tipo (batería, acordes, bajo, melodía) podemos añadir más pistas para una contramelodía o un segundo bajo. La sencillez con la que se llega a generar algo 'lleno' con dos o más elementos melódicos y/o con un par de líneas de bajo simultáneas contrastantes, lleva rápidamente a resultados vistosos, ya sea para usarlos directamente o para situarnos en un terreno en el que proseguir con una mayor intervención personal la concepción de un tema.

Para crear un desarrollo extenso en estrofas, estribillo, puentes, etc. podemos ir ampliando el número de compasesy llenarlos con nuevas progresiones y elementos según necesitemos, o usando copiar y pegar para repetir secciones previas y realizar algún cambio. En estas situaciones las posibilidades de cambio de tono y modo/escala pueden a menudo ayudarnos a generar variación sin romper en exceso el estilo del arreglo creado, facilitando crear contraste entre secciones.

Es también posible incorporar pistas para grabación audio, de forma que podamos añadir voz o instrumentos grabados sin necesitar acudir a software externo.

La simplicidad del dance, una ventaja para Odesi

La música electrónica de baile acude constantemente al ‘efectismo’. Muchas veces su base, más que elaborarse en el terreno musical en un sentido tradicional, se encuentra en los guiños sonoros que intentan sorprender. Ya sea con sonidos sintéticos muy personales, con efectos antinaturales (como los vocoder o el ‘auto-tune’), casi siempre con una hiperabundancia de capas de sonidos que genere una densa sensación de actividad y de contraste rítmico entre unos y otros instrumentos… Prima el espectáculo sonoro.

Quizá una necesaria compensación a ese exceso de pirotecnia, en el terreno musical suelen ser desarrollos muy simples y rígidos. El compás 4/4 es el rey indiscutido, las frases suelen ser breves de 4 u 8 compases, armónicamente se acostumbra a tirar de progresiones muy manidas y con una baja actividad en la que los acordes se mantienen largo tiempo y como mucho podemos esperar, en los momentos más álgidos, una acorde por cada compás. Una música ‘fácil’ en su estructura y en la que las fuertes vinculaciones entre armonía/acordes, bajo y melodía son la regla mucho más que los contrastes.

Por eso mismo pensaba antes de probarlo que el papel de Odesi sería demasiado simple y prescindible. Pero tras probarlo tengo claro que atraerá muchísimo a quien no tenga una mínima formación musical y que tampoco desencajará, gracias a lo rápido que permite generar ideas y a la posibilidad de luego modificarlas en detalle en el propio Odesi o en un DAW, a usuarios con mayores capacidades y experiencia musicales.

El uso de Odesi ‘a ciegas’ sin conocimientos musicales es posible y dependerá del buen gusto al combinar los elementos y motivos que ofrece como ladrillos constructivos básicos. Odesi se preocupa de garantizar la ‘integración’ de las piezas cuando realizamos cualquier cambio, evitando descarrilar.

Quien conozca algo más sobre acordes, progresiones, escalas, síncopas, contratiempos, etc. podrá ir más enfocado al resultado deseado y no al mero encuentro casual. Podrá decidir con cabeza y dispondrá en Odesi de herramientas que inmediatamente encajan estilísticamente con el ‘dance’ y que facilitarán cuestiones como los cambios de tono o modo/escala, la transposición, el rearreglo de todas las partes (tanto acordes como bajo y melodía) cada vez que alteremos algún acorde, etc. Cuestiones que son muy mecánicas y sin dificultad técnica para quien sabe música, pero que no está de más resolver con el apoyo de herramientas específicas. Desde luego se pueden resolver con un DAW tradicional (máxime si cuenta con funciones como las asociadas a la pista de acordes de Cubase) pero con una complejidad y gasto de tiempo que no siempre se justifican y que Odesi acelera enormemente. Odesi ahorra tiempo y no pocas veces nos tienta con las ideas de sus generadores situándonos en la pista de despegue para volar ya con nuestra propia imaginación.

Odesi web vs instalado y la dependencia de Internet

Odesi puede usarse vía web (a día de hoy con navegadores Opera y Safari, dado que usa web audio y web MIDI, tecnologías que no están presentes en todos los navegadores) o también previa descarga e instalación de una aplicación para MacOS o Windows.

La versión web es mucho más espartana en posibilidades, y sobre todo mucho más pobre en variedad y calidad de sonidos. Realmente sólo la veo como un pasatiempo o para crear ideas durante un viaje que luego necesitarán ser mejor explotadas en el Odesi instalado en nuestro Mac o PC. Antes de que os defrauden los resultados que ofrece Odesi web, id directamente a la versión instalable. No hay color entre lo que una y otra ofrecen.

Algo que a mí particularmente me ha irritado es que la versión instalada en ordenador exige la presencia permanente de conexión a Internet para ejecutarse. Olvidaros por tanto de llevar un portátil a un recóndito escondite en la montaña para inspiraros. Sin Internet no hay vida para Odesi.

Otra advertencia: tanto los sonidos como los parámetros de los efectos que elige por defecto distan para mi gusto de ser los más recomendables. Supongo que el baño de reverb que aparece incluso en las baterías es adecuado para vender el producto en una escucha de 30 segundos, pero reducir la cantidad de reverb en todas las secciones es casi una obligación, como lo es buscar sonidos adaptados a nuestro tema, que es fácil encontrar entre la propia librería incluida sin acudir a plugins externos para obtener una primera impresión, aunque son sonidos fuertemente comprimidos y no tan variados como si acudimos a sintes y plugins.

Por defecto, cada vez que cerramos una sesión de trabajo, Odesi nos remitirá un fichero MIDI con el estado del proyecto listo para ser transferido a un DAW o secuenciador. Quien prefiera evitarlo puede desactivar este envío, no vaya a ser que os espíen el correo y os roben la idea del siglo :-).

Valoración

Odesi podría alimentar más de un debate sobre si esto es o no componer, pero más allá de ello se trata de una herramienta para la que cabe esperar buena acogida en el entorno DJ hacia el que siempre ha apuntado Mixed in Key e incluso más allá.

Cualquier composición usa determinados elementos de lenguaje, y en este caso la simplicidad de la música dance es la que permite que una herramienta sencilla ofrezca resultados creíbles y estilísticamente correctos. Lógicamente resultados tendentes a lo ‘estándar’ porque lo son sus motivos de partida y lo son sus reglas, que siempre buscan la ‘biensonancia’. Pero en manos de usuarios con mayor conocimiento musical lo veo también una útil herramienta ya sea para aprender sobre las claves del estilo dance o directamente para generar unas bases que nos sitúen en un encuentro con las musas que podamos proseguir ya más sesudamente desde un DAW.

Eso sí, algunos errores que permanecen en la versión 3 complicarán la vida innecesariamente a los novatos en creación musical, precisamente el público objetivo más amplio y necesitado de un funcionamiento más depurado para no perderse. No son fallos gravísimos, pero es desconcertante ver que desaparecen las notas de la pianola (obligando a salir y volver a entrar) o que en algunos casos el ‘undo’ no está disponible, o que tras aplicar un cambio de modo y no encontrar agradable el resultado, recuperar el modo anterior no vuelve al mismo lugar de partida (ese sí, ya un fallo mayor, que en el fondo habla de la necesidad de salvar con cierta frecuencia el proyecto bajo otro nombre por si hay que recuperar una situación anterior).

Quien no sepa teoría musical y quiera aprovechar que ha adquirido Odesi para profundizar en ella, no debería fiarse sin más de lo que su pantalla diga. Ha habido ocasiones en las que tras realizar un cambio de tonalidad ha pasado a indicar incorrectamente los acordes (cambiando menores por mayores, etc.), cuestiones que en seguida saltan a la vista y al oído de quien ya está formado pero que pueden ser todo un quebradero de cabeza para quien pretenda aprender sin más a través de lo que muestra la pantalla: no siempre es correcta la información que ofrece. Una lástima y algo que deberían vigilar con mucho más cuidado, por la confusión que puede generar.

Incluso sin esos errores, quienes adquieran Odesi sin ciertos conocimientos musicales harían bien en realizar simultáneamente un desembolso en un mínimo de formación musical. Unas clases con un profesor que ilustre sobre las bases de armonía, progresiones, escalas, y otros conceptos puede ayudar a sacar un provecho muchísimo mayor. Y si ese profesor es amigo de la tecnología, podrá incluso desarrollar parte de sus enseñanzas con Odesi como herramienta.

El que usar Odesi sea sencillo y divertido no hace que sea un mero divertimento o pasatiempo. Sabiendo que su terreno es, por decisión propia, el del 'dance' electrónico, realmente los procesos y los resultados que ofrece con sus recursos propios satisfacerán sin duda a los menos formados musicalmente pero también servirán para ayudar a generar buenos ratos y buenas ideas en manos más expertas, que agradecerán la vertiginosa velocidad con la que puede crearse un boceto o algo más.

Siendo sincero, recibí la petición de Teo de hacer yo la review de Odesi con muchos prejuicios. Prejuicios que la realidad se ha encargado de despejar, gracias a esa frescura y agilidad en llegar a resultados que ofrece. Igual que a veces tiro de usar un Yamaha PSR si quiero crear una bossanova para que me ayude a desarrollar ideas sensatas en ese estilo, ¿porqué no usar Odesi para el dance?. Más de un buen rato y más de un buen resultado esperan a la vuelta de la esquina.

Pros

  • Divertida y velocísima forma de crear bases y temas en estilos 'baile electrónico'
  • Sus 'generadores' de melodías, bajos, progresiones, baterías admiten recorrido, sin salir de la estética pretendida
  • Más allá del uso 'a ciegas' el aprovechamiento para personas con conocimientos musicales es también posible, con la edición manual
  • Colección de sonidos suficiente para no necesitar acudir más allá al crear bocetos
  • Con acceso a instrumentos en plugin y grabación de pistas audio, puede servir para completar temas si no somos exigentes a un nivel 'pro' evitando la farragosidad de un DAW más tradicional, al que también se puede acudir vía MIDI file

Contras

  • Pese al avance de las versiones, sigue presentando errores importantes que, sin impedir el uso, confunden al novato, su público más natural
  • Las líneas de bajo son su parte 'débil' por simples, aunque esto pueda ser admisible en estética 'dance'
  • Sin un mínimo de formación y sensibilidad musical, las posibilidades que permite no se exprimen al 100%, lo cual no impide alcanzar resultados vistosos
  • Falta de guía/manual, reemplazado por tutoriales en vídeo y algunos apuntes sobre acciones concretas en la web: para una herramienta que busca atraer al novato un mayor esfuerzo didáctico sería conveniente.

Más información | Odesi (49 USD) de Mixed In Key

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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