Informática musical

Review de Robotic Bean Portatron: Una muy buena idea a la que le faltan algunas cosas

Portatron 01
Ventana principal de Portatron, de Robotic Bean.
Robotic Bean

Cuando dedicas varias horas de cada día a rebuscar entre los lanzamientos de instrumentos y herramientas musicales, llega un momento en el que resulta complicado que algo te llame la atención de forma especial. Básicamente porque la mayor parte de lo que proponen los fabricantes se parece mucho entre sí. Algo lógico, y que al final es lo que sucede en todos los mercados, ya sean fabricantes de coches, de televisores, o de lo que quiera que sea que fabriquen. Y aunque el Portatron de Robotic Bean no es ni mucho menos un punto de inflexión en el desarrollo de instrumentos musicales virtuales, sí que reúne un conjunto de características que, desde el primer momento, captaron mi atención.

Qué es Portatron

Portatron es, en palabras de sus creadores, un sintetizador de cinta. O dicho de otra forma, una herramienta que, inspirándose en la apariencia y el sonido de un grabador de cinta de 4 pistas, permite manipular grabaciones y muestras de audio como si de un instrumento se tratase. Lo que no tengo del todo claro es si la palabra «sintetizador» es la que mejor describe a Portatron. Yo seguramente lo situaría más en el marco de los samplers creativos, aunque esta es más una cuestión semántica sin demasiada importancia, sobre todo porque un sampler no deja de ser también un sintetizador que utiliza audio en lugar de osciladores para generar nuevos sonidos.

Interfaz

Visualmente, Portatron es un auténtico caramelo. La interfaz es bonita, limpia y se nota que le han puesto trabajo. A simple vista, tenemos lo que aparenta ser un grabador de cinta de 4 pistas, con 4 tiras de canal a la izquierda y unos pocos controles de edición a la derecha. Más allá de eso, solo hay una ventana adicional llamada Tape Editor desde la que se pueden cargar las muestras, ordenarlas en el tiempo y editar sus puntos de inicio y de final, además de poder invertirlas (reverse). Por su parte, cada tira de canal incluye controles de drive, eq básica, envíos para delay y reverb, panoramización, volumen y botones de mute y solo. Los controles de edición de la parte derecha están ahí para configurar las funciones RTZ (Return to Zero) y los localizadores, pero también para ajustar los niveles de ruido, la cantidad de imperfecciones que introducirá la cinta, el wobble de la misma y los controles de Lag y Tape Speed, dos pequeños knobs que, como podréis leer más adelante, son realmente geniales.

Debajo del área principal se encuentran los procesadores de delay y reverb integrados. Al más puro estilo medio rack de Alesis, estos módulos, aunque sencillos, permiten editar suficientes parámetros como para resultar aprovechables, y lo más importante, suenan muy bien. Yo no me esperaba que fuesen a sonar tan bien, la verdad.

La interfaz también esconde (literalmente) un pequeño menú con opciones ampliadas para los controles Noise, Dropouts, etc., desde el que se puede editar con algo más de precisión su comportamiento. He de admitir que una vez lo descubres y lo abres queda bastante chulo, pero creo que sería más útil poder acceder a él de una forma más rápida que tener que ir al menú general para abrirlo y cerrarlo. Como apunte final sobre la interfaz, decir que los chicos de Robotic Bean han diseñado 15 modelos de cinta diferentes que se pueden cambiar haciendo clic sobre ella. Y aunque los diferentes cambios de cinta no afectan en absoluto al sonido (aunque sí hay un conmutador para seleccionar cintas normales o de cromo), personalmente aplaudo este tipo de “frivolidades” porque, para empezar, te sacan una sonrisa, y porque demuestran una marcada atención por los detalles por parte de los desarrolladores.

Portatron 02
Ventana Tape Editor de Portatron, de Robotic bean.
Robotic Bean

Cómo funciona

En la práctica, Portatron ofrece un sampler de 4 pistas disfrazado de Portastudio. Cada una de esas pistas permite cargar archivos de audio (pueden ser grabaciones largas o muestras cortas), que después se pueden reproducir en modo sostenido siguiendo al DAW, a modo de looper de 4 pistas, o mapeados al teclado en un rango de 3 octavas. Sin ninguna duda, esta última es la opción más interesante y divertida, y no solo por permitir tocar esas muestras cromáticamente, sino por cómo permite hacerlo.

Una vez cargadas las muestras, Portatron se puede configurar para que cada pulsación de nota nos lleve al punto inicial de reproducción (Return To Zero) como sucedería en un sampler tradicional, pero también para que la reproducción continúe recorriendo la muestra en el tono que le defina cada pulsación de nota desde el punto en el que se realizan las pulsaciones. Y lo hace con unas transiciones entre notas sorprendentemente fluidas y suaves. Lo cierto es que, sin haberlo probado, es difícil de explicar porque está muy bien logrado, en parte gracias al parámetro Lag, que básicamente define los tiempos de arranque y frenado de la cinta, y que vendría a comportarse como una especie de glide cada vez que presionamos o soltamos una tecla.

Hay también tres localizadores (L1, L2 y L3) que permiten elegir tres puntos en la reproducción a los que se puede saltar en cualquier momento pulsando la correspondiente tecla del teclado, ya que las teclas de la escala C1 están mapeadas para la función RTZ, los localizadores y los controles de transporte. Y es cuando usas todos esos controles combinados cuando la cosa se pone interesante de verdad, porque mientras con la mano derecha tocas notas sostenidas o melodías, con la izquierda activas los localizadores, el RTZ y el transporte. Y os puedo asegurar que pueden salir cosas muy locas. Y si ya metes el maravilloso control Tape Speed en la ecuación, Portatron te puede tener enganchado horas si eres de los que les gusta improvisar y experimentar con el sonido, entre otras cosas porque, una vez que le pillas el punto y lo combinas todo, es muy difícil anticipar lo que va pasar. Portatron es una fábrica de “accidentes felices”. Eso sí, te recomiendo que siempre estés resampleando o grabando en MIDI la pista de Portraton, porque si no puede ser que te resulte imposible reproducir muchas cosas de las que vayas haciendo.

Cómo suena

Y llegamos al punto crítico de todo instrumento musical o herramienta de audio: el cómo suena. Poco importa que un plugin musical sea visual y funcionalmente impecable si, a la hora de la verdad, no suena bien (a menos de que esté pensado para no sonar bien, claro). Y lo cierto es que Portatron suena muy bien. La emulación de Portastudio está muy bien conseguida, y las opciones para ajustar las particularidades de los grabadores de cinta permiten desde resultados sutiles, hasta cosas mucho más bizarras. Pero sobre todo, Portatron suena muy orgánico. Realmente te da la sensación de estar utilizando un grabador de cinta, sobre todo si mapeas algunos de los controles a un controlador MIDI y juegas con ellos en vivo. El control Tape Speed es realmente fantástico y creíble, y combinado con el control Lag y las posibilidades que ofrecen los saltos entre los localizadores, puedes conseguir resultados muy interesantes sonando realmente a Portastudio, pero haciendo cosas que un Portastudio no puede ni soñar hacer.

Por supuesto, Portatron no deja de ser un sampler, y como todo sampler sonará como el material que le des para reproducir, pero si el material está bien trabajado (y las muestras de los canales bien combinadas y en los tonos adecuados), lo que hagas seguro que sonará bien.

Portatron 03
Menú oculto de funciones avanzadas de Portatron, de Robotic Bean.
Robotic Bean

Lo que menos me ha gustado

Como has podido leer, Portatron tiene muchas cosas que me han gustado, pero también tiene otras que creo que desde Robotic Bean deberían pulir, o al menos plantearse. Para empezar, Portatron es monofónico, así que no es posible ejecutar más de una nota al mismo tiempo. Sin duda esto se debe a lo complejo que es el sistema de reproducción que os he comentado más arriba y a que reproduce 4 pistas al mismo tiempo. Y una versión polifónica supondría una pesadilla técnica y consumiría muchos recursos, pero hoy en día contamos con máquinas muy capaces que podrían hacerse cargo de ese trabajo. Es cierto que al tener 4 canales disponibles, siempre se puede cargar el mismo material en diferentes tonos en cada canal, para así poder simular acordes de pads y otros sonidos que se presten a ello, pero hacerlo así resulta engorroso, entre otras cosas, y esta es la segunda cosa que no me gusta, porque Portaron no tiene controles de tono independientes para cada pista, lo cual estaría muy bien, y técnicamente no debería ser muy complicado de hacer para futuras versiones.

Otra de las cosas que no me ha gustado nada de Portatron es que los controles no tienen ninguna función de MIDI learn ni de asignación CC (o yo no he encontrado cómo hacerlo), así que todo lo que quieras mapear deberás hacerlo a través del DAW, algo que se vuelve lento y poco intuitivo, y Portatron pide a gritos controles manuales, para empezar de los volúmenes de pista, pero también de otros parámetros como los efectos de envío y, sobre todo, del Tape Speed. Tampoco han implementado soporte para editar los controles a través de la rueda de scroll del ratón, una función que algunos usuarios utilizamos mucho. Curiosamente, creo que estas dos carencias podrían deberse a que Robotic Bean es una empresa que lleva mucho más tiempo desarrollando herramientas para Reason en formato Rack Extension (de hecho Portatron solo es el segundo plugin VST de la compañía), y ninguna de estas opciones se contemplan en complementos RE.

Y tampoco hubiese estado mal haber aprovechado el canal Master para añadir algún proceso adicional (sitio hay). Tal vez un poco de EQ, un compresor básico o, en definitiva, algo que ayude a dar más cohesión sonora al resultado final, lo que siempre es de agradecer.

Conclusión

Después de haberlo probado (y disfrutado) a conciencia, me queda la sensación de que Portatron es una herramienta diferente con la que se pueden conseguir cosas diferentes. Suena bien, se ve muy bien y, a pesar de que creo que tiene algunos detalles a mejorar, para el usuario adecuado (no creo que sea para todo el mundo tampoco) será un instrumento (en toda la extensión de la palabra) que le aportará nuevas formas de conseguir sonidos y paisajes sonoros que a mí se me antojan complicados de conseguir de otra forma, sobre todo si se dedica un poco de tiempo a entender cómo funciona y se aprovechan todas las posibilidades que ofrece.

Y cierro la review recordándoos que Portatron tiene versión demo para aquellos que lo quieran probar, y que hasta el día 1 de mayo estará de oferta, a un precio de lanzamiento de 89€. Después pasará a costar 129€.

Más información: Robotic Bean

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