Grabación

3 ajustes críticos de compresor que podrías estar pasando por alto

Compresor

A todo el mundo le encanta la compresión. No sólo es el sonido de la música moderna, sino de la música en general —incluso de la orquestal, hoy por hoy—. La compresión refuerza el sonido, saca a relucir las partes poco llamativas y controla los transitorios, si la utilizas bien.

Dicho esto, hay tres ajustes de compresor que resultan críticos para optimizar la configuración de este procesador y hacer que funcione de la mejor manera en tus pistas. Son parámetros que a menudo se pasan por alto, ya que muchos ingenieros optan por usar configuraciones por defecto o las que suelen utilizar habitualmente en cada situación.

Estos son los tres ajustes:

Selecciona el ratio de compresión apropiado

De todos los parámetros de compresión, este es el que más se descuida, pero realmente es muy fácil de usar. Si quieres más pegada en tu pista, ajusta el control de ratio a un valor bajo. Si quieres más control, ponlo más alto. En otras palabras: si quieres mantener el ataque de un bombo o caja pero aumentando su pegada, fíjalo en 2:1 (o incluso 1.5:1), para que pasen algunos transitorios.

Si quieres asegurarte de que la señal se mantenga más o menos a un nivel estable, aumenta el ratio a algo como 4:1. A algunos ingenieros les encanta un bajo sólido, que no se mueva dinámicamente, así que ajustan el ratio incluso a 8:1 o más (10:1 y ratios superiores ya se consideran limitación y no tanto compresión). De nuevo: pon el ratio bajo para obtener pegada, y alto para tener control.

Selecciona la dinámica de compresión adecuada

Esto puede sonar misterioso para algunos, pero si ajustas la dinámica correctamente, toda tu canción sonará mucho mejor —y no sólo el canal en el que estás trabajando—. La idea es hacer que el compresor "respire" con el tempo de la canción.

Para conseguirlo, empezamos con un ataque tan lento como sea posible, y un release tan rápido como se pueda. Reduce gradualmente el tiempo de ataque hasta que las frecuencias agudas de la pista empiecen a perder brillo, y entonces súbelo un poquito. Ahora, aumenta el tiempo de release justamente hasta que el sonido empiece a apagarse al final del beat, antes del siguiente tiempo fuerte —te resultará más fácil si tomas la caja como referencia—. En otras palabras, lo que intentamos es configurar el compresor para que respire acompasadamente con la pista.

Asegúrate de que el compresor realmente sirve de ayuda

Es fácil pensar que el compresor le viene bien a la pista porque suena más alto que la señal original, pero nuestros oídos pueden ser fácilmente engañados cuando nos parece que algo suena más fuerte. Por eso es crítico hacer una comparación A/B entre la señal original y la señal comprimida, a exactamente el mismo nivel.

Para ello, ajusta el control de ganancia de la señal comprimida para que quede idéntica a la señal en bypass. Luego escúchala en la canción para ver si estás obteniendo realmente el sonido que deseabas. Si estás contento, ya puedes ajustar la ganancia como mejor te parezca.

Estos tres ajustes de compresión pueden marcar una diferencia importante en cómo reacciona el procesador con la pista. No sólo sonará mejor, sino que la mezcla completa se verá beneficiada con todos los compresores respirando al mismo tempo.

Bobby Owsinski
EL AUTOR

Bobby Owsinski es un veterano de la industria de la música que ha trabajado en más de cien producciones y da cursos en Berklee College of Music, Trebas Recording Institute, Nova Institute y Lynda.com. Varios de sus 24 libros, como Mixing Engineer’s Handbook y The Recording Engineer’s Handbook, están entre los más vendidos del sector. Web de Bobby Owsinski.

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