Magacín

Grabando sonidos acuáticos

Hace días no hablábamos de grabación de sonidos. Hoy es el turno de los sonidos acuáticos. A continuación os comparto una breve introducción a la grabación de sonidos dentro y fuera del agua. Un proceso que si bien es bastante divertido, también puede volverse un dolor de cabeza si no tenemos en cuenta ciertas cosas.

Lo primero a tener en cuenta es que el agua puede entregarnos muchísimos sonidos. Es todo un nuevo mundo sonoro. Como comenta Michael Raphael en un artículo acerca de la grabación de su librería Hydrophonic, llena de sonidos grabados bajo el agua:

"Con el paso de los años, me he vuelto obsesivo con la grabación bajo el agua. Me llevé mis hidrófonos a los ríos, lagos, vasos de agua, etc. Todo un nuevo mundo de sonido se abrió para mi, y he sido encantado por este."

Equipo de grabación

La grabación de sonidos fuera del agua se puede efectuar sin problemas utilizando técnicas y micrófonos que utilizáis normalmente para otras funciones, teniendo en cuenta su posicionamiento, modo de captura, etc. Cuando hago este tipo de sesiones, suelo ubicar uno o más micros cerca de la fuente y ubicar otro micro (en lo posible estéreo) más retirado de la fuente.

La parte especial, por así decirlo, es la grabación de sonidos bajo el agua. Para esto lo más utilizado es un tipo de micrófono llamado hidrófono, diseñado especialmente para trabajar en densidades como la del agua. Normalmente poseen un transductor piezoeléctrico que se encarga de "convertir" la presión sonora en señales eléctricas. Hay varios tipos y marcas recomendadas, como el popular 8011 de DPA y los Aquarian Audio. Estos últimos tienen un precio bastante asequible y son de una calidad admirable.

Aunque nunca lo he hecho, también hay otra manera de grabar sonidos bajo el agua, y es cubriendo algún micro normal con algún tipo de material impermeable, como un condón por ejemplo. Hay muchas personas que han hecho esto. Personalmente no me atrevo a intentarlo por miedo a estropear los micros, así que no puedo decir que tan buenos resultados se pueden obtener. También existen varios micros de contacto sellados de tal manera que puedan funcionar bajo el agua.

Movimiento y ubicación.

Al grabar sonidos bajo el agua debéis estar atentos a cualquier movimiento que hagáis, además de algún elemento externo. Esto es aplicable tanto para no cometer ciertos errores, como para obtener tomas de calidad y la mayor cantidad de movimientos diferentes posibles.

A la hora de grabar en el agua hay que estar listo para mojarse. Una cosa es pararte afuera del río, sumergir tu hidrófono y grabar. Otra cosa muy diferente (y más divertida también) es meterte al río, buscar diferentes zonas, grabar todo tipo de lugares, interactuar con el agua, etc. Cuando estás dentro del agua puedes saltar, golpear el agua, moverte en diferentes velocidades, etc. Entre más movimientos diferentes hagas, más lo agradecerás a la hora de utilizar esos sonidos para algún proyecto.

Esto de la ubicación es muy importante, ya que el sonido obtenido puede variar mucho en diferentes zonas de un mismo lugar. Como comenta Michael acerca de una locación donde se encontraba:

 

"Encontré todo un reto predecir como el agua podría sonar, tan solo mirando hacia el flujo de la corriente. Yo grabaría la cascada cayendo desde una locación, la cual podría sonar profunda y llena de elementos interesantes, pero luego grabar en otro punto que parecía similar y este sonaría completamente diferente. Significa que me pasé casi todo el día caminando alrededor y soltando mis hidrófonos en cualquier lugar donde parece haber un flujo interesante."

Recomendaciones

1) Recuerda proteger al máximo el equipo que no esté diseñado para mojarse, como micros, grabadoras, cables, etc. Suena obvio, pero cualquier falla en la protección del equipo contra el agua puede resultar catastrófico.

2) Los hidrófonos son micros muy sensibles. Cuando estén sumergidos en el agua, trata de manenterlos sostenidos de cierta manera en la que no se golpeen con otros elementos. Cualquier interferencia durante la grabación, puede causar problemas difíciles de tratar en la edición.

3) Si el tiempo y presupuesto te lo permiten, trata de experimentar lo más que puedas. Un consejo podría ser el utilizar el agua como una especie de filtro que le apliques a sonidos dentro y fuera de ella. Un ejemplo de esto es un grandioso sonido que obtuvo Michael Raphael al grabar en una piscina:

"Un extenso equipo de trabajo estaba en una pesada construcción cerca. Ese sonido, combinado con el sistema de ventilación de la casa, generan ese maravilloso sonido. Al final terminé esperando que terminara el trabajo del dia antes de que pudiera grabar cualquier cosa que no empezara a sonar como un drone gigante."

4) Lo único importante no es tener buenos equipos para grabar. Recuerda también llevar protección impermeable para la grabadora, prendas especiales para el agua, o elementos que puedan servirte para interactuar con el agua, como una simple tabla que te ayuda a realizar movimientos, golpes, etc.

Las citas, imágenes y texto fueron tomadas con autorización de Michael Raphael. Si estáis interesados en escuchar más sonidos de la librería o adquirirla, podéis pasarte por Rabbit Ears Audio, donde encontrarás magníficos sonidos.

¡Espero que os guste el artículo! Os prometo otro escrito pronto, pero acerca de edición y diseño de este tipo de sonidos. ¡Hasta la próxima!

Bonus: uso creativo de un hidrófono con un imán, por Nathan Moody.

Genial, eh?

Miguel Isaza
EL AUTOR

Miguel es un investigador que relaciona la filosofía, el arte, el diseño y la tecnología del sonido. Vive en Medellín (Colombia) y es fundador de varios proyectos relacionados con lo sonoro, como Éter Lab, Sonic Field y Designing Sound.

¿Te gustó este artículo?
1
Comentarios

Regístrate o para poder comentar