X
Concurso
¿Cuánto sabes de síntesis? Ponte a prueba con el reto de Arturia

Relato real

Me encerraron ayer por la noche, justo después de cenar.

No tuve tiempo ni de despedirme de mis compañeras. Me subieron por una rampa empinada y resbaladiza, amenazando con pegarme, empujando violentamente, gritando en un idioma aterrador hasta que noté una pared en la oscuridad y no pude avanzar más. En ese momento sentí como se retiraban y cerraban una puerta a su salida, y yo, presa del pánico, estaba inmóvil pero temblando, no pude contener mis necesidades y lo manché todo. La habitación se quedó entonces en silencio y en completa oscuridad...

Al rato oí la llamada de mis compañeras histéricas, que preguntaban por mí, comencé a gritar y pareció que se tranquilizaban al sentirme tan cerca, entonces callaron de golpe y supe que venían a por mí otra vez. La habitación se comenzó a mover y yo deslizaba por el frío suelo metálico tratando de mantener el equilibrio, mis propios orines hacían que deslizara aún más y me apoyaba en las esquinas. Esto duró unos quince minutos, hasta que la habitación ha dejado de moverse. Han abierto la puerta y por fin he visto la luz del día, un olor pestilente me ha golpeado en la cara al asomarme por la puerta y las mismas voces me han obligado a bajar por la rampa, he saltado sin saber donde caía y me he hecho daño. He visto a otras y otros como yo, que no conocía, algunos seres extraños con rostros afligidos encerrados en celdas en este frío sitio, y por fin me han encerrado a mí, en la celda 9bis.

Estoy viendo como se llevan uno a uno a mis nuevos compañeros de penurias.

Algunos gritan, escupen voces desgarradoras hasta que de pronto todo queda en silencio.

Sí,

ahora sé que voy a morir.

Deio a 11 de agosto de 2005

¿Te gustó este artículo?
Comentarios

Regístrate o para poder comentar

Música
Temas