Era fácil, fácil. A mí también me gusta que se alternen fáciles y difíciles, porque es la forma de implicar a más gente en el juego. Incluso no acertando, uno oye algo que reconoce y dice: "¡Qué pena que no llegara a tiempo!", pero no se siente un ignorante después de 20 musicanzas desconocidas. En la variedad…