klausmaria escribió:
Desde siempre los colegios privados y concertados han utilizado las cuotas de comedor como forma de obtener liquidez. Y últimamente ya lo están haciendo los públicos ante los retrasos sistemáticos de las transferencias. De primera mano se que los colegios pagan a las empresas de colectividades en el rango de los 4€ por día/niño o incluso menos y lo demás va a la caja.
Para muchos 100€ al mes es una diferencia considerable.
Me sorprende la afirmación que he puesto en negrita. En mi centro (público) la empresa de catering le está cobrando a la Junta de Extremadura sobre los 4,30€ por alumno/día. Las familias pagan a la Junta 4,04€ por alumno/día. Perdona mi ignorancia, pero no veo como los colegios públicos podemos utilizar las cuotas de comedor para aumentar nuestra liquidez...

Como responsable de la gestión económica de mi centro (público) no había escuchado algo así NUNCA. Desconozco como se gestiona en otras comunidades, pero aquí en Extremadura la práctica totalidad de los centros tienen un servicio de catering y las cuotas se pagan directamente a la Junta de Extremadura (mediante modelo 50) sin pasar por los centros. Nosotros "simplemente" nos limitamos a certificar que se han servido "x" menús con normalidad y sin incidencias reseñables para que la Junta pague. En otros centros las AMPAS gestionan el funcionamiento del comedor en los meses de septiembre y junio, y se encargan de recaudar la pasta para luego pagarle a la empresa... sea como sea SIN PASAR POR LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL CENTRO.
Respecto a los concertados conozco dos casos en los que se inflan las cuotas a las familias y se hace caja. Además se "invita" amablemente al profesorado del centro para que colabore en la vigilancia del comedor de manera gratuita (comida incluida y andando). Más ahorro de gastos de personal que van a caja...
También conozco el caso opuesto de otro centro concertado (rural) que ha perdido en los últimos 15 años gran parte de las nuevas matrículas por una política de matriculación poco compatible con ciertos entornos rurales (la segregación no funciona como en determinados barrios urbanos), llegando a peligrar su existencia. Pues bien, en este caso han mandado a tomar por culo a empresas de catering, se han puesto las monjitas en funcionamiento a la cocina (haciendo la vista gorda ciertas autoridades sanitarias y no sanitarias) y han "invitado" amablemente al profesorado para que colabore consiguiendo un menú diario de 2.50€...

Están recuperando parte de las nuevas matrículas con el clásico modus operandi del cristianismo primitivo y otras sectas para ganar adeptos. ¿Quién dijo que la crisis no era una oportunidad?