Yo critico todo lo que me parece un error, y no solo la he vivido sino que la he sufrido, y aún sigo con ello.
A mi me disgustan los nacionalismos de toda índole, y me aburre hasta el hastío este tema, pero hoy citaré al nacionalista catalán Josep Benet i Morell y su libro “Combat per Catalunya autónoma” (de 1977, aún con el tio paco dando tumbos)
Josep Benet i Morell escribió:
“Hoy, nuestros hijos desconocen su idioma, porque en nuestras escuelas sólo se enseña el castellano. Esto constituye un crimen: lo primero es la infracción cometida con nuestros derechos como ciudadanos. Se nos arrebata el derecho a conocer nuestro idioma, se nos niega el derecho a aprender con él (…). Pero hay aún un segundo crimen, que resulta peor por inhumano: se tortura a nuestros niños durante los primeros años de escuela aprendiendo en una lengua que no es la materna.”
Obsérvese la paradoja: cuando el catalán era excluido de las escuelas en el franquismo, esa inmersión en español de los niños catalanohablantes era un “crimen” y “una forma de tortura”. El nacionalismo invocaba entonces el derecho a estudiar en la lengua materna como parte de los derechos de los ciudadanos.
Benet incluso apelaba a la Unesco para recordar: “Es axiomático que el mejor medio para enseñar a un niño es la lengua materna”.
Hoy han cambiado las tornas: el sitio de los franquistas lo ocupa ahora el nacionalismo burgués catalán.
Dejad de hacer aguadillas a la población, dejad que flote líbremente y que estudie en el idioma que le de la gana.
Dicho esto, aclaro que mi nota de selectividad en catalán fué de 7 , exacta a la de castellano, pese a que no fuí sumergido en las porcelosas aguas del nacionalismo (no cursé el bachillerato en catalán, lo estudié por mi cuenta durante 1 año antes de venir).
El examen de catalán era mucho mas fácil que el de castellano.