Pokemos escribió:
Hombre, hay que partir de la base de que cuando uno gana, alguien pierde. Amancio Ortega tiene la fortuna que tiene porque otros han perdido algo. Y ésto se aplica para todos, ojo. Nosotros tenemos ciertos privilegios gracias a que otros no los tienen.
Eso no es del todo exacto. Aunque es cierto que nos repartimos el PIB y obviamente la tarta es la que es y si unos pillan más cacho queda menos para los demás. También es cierto que las innovaciones y la tecnología permite que el PIB aumente de año en año, con lo que también hay más tarta a repartir.
El problema, tal como lo veo yo y explica Thomas Piketty (el economista de moda), es que el aumento de ingresos vinculado a la productividad, esto es, al PIB, ha sido siempre consistentemente más bajo que el de los rendimientos del patrimonio.
Alguien escribió:
La piedra angular de Le capital au XXIe siècle es la comprobación empírica de que, en términos históricos, el rendimiento del capital no solamente ha sido estable sino que ha sido superior a la tasa de crecimiento de la economía (que sí ha conocido fluctuaciones importantes). Esto significa que el patrimonio de los rentistas tiene tendencia a acumularse más rápidamente de lo que es posible distribuir la riqueza a través de los salarios y de la producción.
Puesto en palabras más sencillas, lo que los ricos ganan anualmente en forma de intereses de sus inversiones crece siempre más deprisa que los ingresos de los que cobran un sueldo. La consecuencia de esto es que aunque mejore la situación de los que menos tienen los ricos son cada vez más ricos y la brecha con los menos ricos no hace más que aumentar.
Que Amacio Ortega se haga inmensamente rico beneficia a otros, sus trabajadores, proveedores, etc... pero el hecho es que del pastel él se lleva la mayor parte. El argumento de que los ricos son los que crean empleo se está demostrando una falacia.
Y en cuanto a privilegios. El tercer mundo no tiene menos porque nosotros tengamos más. El tercer mundo nunca ha tenido lo que tenemos en el primero ahora, no vivían en una utopía naturalista hace 500 años hasta que llegó el malvado hombre blanco. La norma es la pobreza, la riqueza del primer mundo es excepcional en tanto en cuanto es relativamente reciente.
La pobreza en determinados países no es consecuencia directa de la riqueza de otros. Lo que sí es cierto que determinadas políticas proteccionistas en los países desarrollados impiden a los países en vía de desarrollo acceder a los mercados que podrían sacarlos de la pobreza.