"Emilio Galsán" escribió:
Aunque me desanimó esto:
"Preparaos para, en los próximos años, a olvidar muchos de los requisitos de hardware, y preparaos para pagar una suscripción a un servicio de Cloud Computing."
Si ya hay muchos conceptos que no entiendo, ¿en el futuro aún será más dificil?
Que no te desanime esa frase Emilio, la tendencia es la contraria: que las "minucias" del hardware no molesten al usuario, y éste pueda dedicarse a trabajar, en lugar de perder tiempo lidiando con capas físicas y/o lógicas de las que no tiene por qué conocer nada (el sueño de Steve Jobs, vamos).
Lo de la suscripción a un servicio de hardware en la nube es una opinión personal. Yo no trabajo para la industria musical, soy diseñador y desarrollador de software, pero es el camino que observo se está trazando en todas las áreas relativas a la informática. Cloud Computing significa que tú pagas por alquilar una capacidad de procesamiento y delegas la resolución de problemas de hardware, la monitorización y "securización" del sistema, al mismo tiempo que evitas las injerencias del gobierno liberticida de turno, al residir los datos en servidores fuera del alcance de la legislación del estado; y reduces costes.
En un hipotético futuro ideal, los usuarios volveríamos a las "terminales tontas" con el hardware estrictamente necesario para hacerlas funcionar (consolas, tablets, cualquier dispositivo sería válido) y trabajaríamos contra servidores en la nube (internet). Es decir, imagina que tu Cubase (o tu Windows entero) fuese un programa que sólo tuviese una interfaz que conectase con los servidores de Steinberg en Alemania (más probablemente Islas Caimán, Liechestein, Nueva Zelanda, Islas Feroe,...).
Cuando tú mandases hacer un fade out en una pista, sería el propio servidor de Steinberg el encargado de realizar el proceso con sus propios recursos (cuota de RAM, disco, procesador; a mejor contrato, mejores prestaciones, por supuesto), los cuales por lo general serían infinitamente superiores a los que tú pudieses tener en tu casa. Una vez hecho el fade out, la pista modificada residiría en el servidor, y si quiseses, podrías copiarla a un disco duro externo o a un USB. Estuvieses donde estuvieses, con el dispositivo que quisieras, podrías conectarte al proyecto de Cubase y seguir trabajando.
Imagina también que compras una librería de, por decir algo, EastWest y, en lugar de descargarla e instalarla en el equipo, simplemente la "activas" en el servidor y ésta ya aparece disponible en el PLAY de tu Cubase. O que compras un plugin de Waves y este aparece asociado y operativo en tu cuenta de usuario en el servidor. Es decir, como cliente, te suscribes a servicios distribuídos en internet.
Es cuestión de tiempo que lleguemos a la situación que planteo. Otra cosa es si ese tiempo son 2 años o son 15. Todo dependerá en gran medida de cómo se desarrollen los sistemas de comunicaciones en países a la cola como el nuestro. En el mundo académico y en la investigación esto ya está ocurriendo desde hace mucho tiempo, y a diferentes niveles (si queréis más información, buscad IaaS, PaaS o SaaS, o mirad proyectos como Open Stack, Open Nebula, CloudStack, Cloud Foundry, Nimbus). La última frontera es el SaaS, el software como servicio (ya que infraestructuras y plataformas como servicios hay muchas y muy extendidas). Pero éste ya está aquí: Office 365, Google Apps o incluso algunas redes sociales son precisamente eso. Sistemas híbridos como Adobe Cloud también están a pleno rendimiento. En cuanto a audio y DAWs, veremos quién será el primero en ofrecerlo y (quizás) llevarse el gato al agua.
El problema de este paradigma es que los sistemas se cierran y se hacen corporativos y monolíticos, y se genera una dependencia entre el usuario y unos terceros, por no hablar del problema de la privacidad; pero esa es otra guerra que no tiene demasiado que ver con las ventajas técnicas que realmente ofrece.
Perdón por el offtopic y el ladrillo.