Carlos de escribió:
¿Final de finale? ¿Acaso no funciona?
Acabó su desarrollo así que se puede decir así.
#1 Si te seduce Musescore no busques más. Yo uso Dorico y Sibelius para trabajos exigentes y Musescore para todo lo demás. Es un excelente programa pero no para ciertos trabajos que deben permitir un flujo de trabajo lo más ligero posible.
Para mí lo esencial para decidirme por un programa es qué quiero conseguir y cuál me ofrece mejores opciones. Orquestas o ensembles grandes se manejan mal en Musescore: no se numeran las partes automáticamente según el orden de la general, no permite maquetar por grupos de partes, ni tiene una herramienta específica de copia de saltos de sistema o página. Para trabajos de orquesta es esencial poder tratar las partes por lotes.
Para lead sheets y trabajos de ensembles más pequeños Musescore es estupendo, tiene herramientas incluso que no tiene Sibelius como la copia/pega de pasajes a la mitad o al doble de tiempo o la exportación a SVG más limpia que la de Sibelius, que usa máscaras para el contenido que no se exporta; también la importación, que Sibelius recorta los gráficos SVG si están muy ajustados a los límites del lienzo. Pero igualmente estás sujeto a ciertos límites de uso: cifrados de acordes difíciles de editar con precisión, líneas no editables (aunque creo que en las versiones actuales, estas son un poco más flexibles).
Carlos de escribió:
Me da una pereza terrible aprender uno nuevo.
Es normal, ya que escribir con un programa de edición exige conocimiento del programa y estudio. Yo uso varios porque fui editor un tiempo, pero también me fascina la tecnología al respecto: he resuelto trabajos con Logic, Cakewalk, Encore, Overture, Finale, Notion y Acapella. Hasta he trasteado con Lillipond cuya introducción de objetos se hace con código. Si no te gusta la tecnilogía de la edición musical y te enfadas con frecuencia con el programa que usas habitualmente, entonces no cambies porque las frustraciones irán contigo de un programa a otro.