Empachar: Cuenta la leyenda que un jóven jeque dióse a la mala vida y a las malas artes. Hartóse de puterío fino, alta cocina y alta cama (dama, dama). Se empachó de tó y nunca más se supo de él. Las malas lenguas le sitúan por la barriada de Chelsea, entre manazas y nenazas. Travestióse para olvidar su pasado. Otros le han visto con cierto personaje entre hamburgueserías... a altas horas de la madrugada; pero esto no se ha podido confirmar aún.
Responder
Citar
