#17
Mi hija , al final, ha dejado de ser vegana, y ahora es vegetariana ovoláctea (el huevo poco; pero algo), yo me alegro, ella se pierde el jamón (las veces que pueda permitírselo, el de verdad); pero estoy de acuerdo con su elección y entiendo que, trabajando en el hospital de la facultad de vetrinaria, le haya cogido asco a la carne de animal muerto.
Mi hija , al final, ha dejado de ser vegana, y ahora es vegetariana ovoláctea (el huevo poco; pero algo), yo me alegro, ella se pierde el jamón (las veces que pueda permitírselo, el de verdad); pero estoy de acuerdo con su elección y entiendo que, trabajando en el hospital de la facultad de vetrinaria, le haya cogido asco a la carne de animal muerto.
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Acojonante la obra del padre Juan, tiene a más de 700 niños, la gran mayoría gratis porque acaban de bajarse de la patera o vienen de países chungos. El centro se sostiene casi de milagro porque entre los que no pagan y lo poco que arañan del Estado, tiene tela la cosa. Muchos exalumnos aportan dinero y desde la web se pueden cubrir los costes de un niño internado, los libros, etc. Hay gente que "apadrina" a alumnos a través de esta vía.
