Sintetizadores

Roland D-05, el sintetizador D-50 vuelve reencarnado en Boutique

Un miembro más en la familia Boutique

Era imprescindible, como muchos ya demandaban, incorporar el primer y exitoso sintetizador íntegramente digital Roland a esta serie de recreaciones. Y los 30 años que se celebran ahora de su irrupción en 1987 sirven la excusa: el D-05 es la versión Boutique del D-50 original, extendido con el contenido de todas las tarjetas de ampliación, y se presenta hoy, día 9-09 de 2017.

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Roland D-05
Foto tomada hoy mismo desde el Modular Day en Barcelona

Y digo irrupción, porque su llegada supuso todo un cataclismo. El D-50 fue para Roland lo que el DX-7 para Yamaha o el M1 para Korg: sus grandes éxitos respectivos de los 80s, usados hasta la saciedad y cada uno en su momento revolucionario e inspirador, desde muy distintas perspectivas. Claro superventas, el sello D-50 impregna una enorme cantidad de temas de la época. A él dedicábamos ayer mismo un artículo en el que se presenta su arquitectura y su concepto.

La serie Boutique crece así con otro ave fénix más. Un recorrido en el que Roland redespierta su propio catálogo para que nadie se quede con las ganas de poner las manos encima del nutrido abanico de éxitos en la historia de la marca, ocasionalmente salpimentado con propuestas nuevas. La actual foto de familia es ya de hecho un nutridísimo ‘hall of fame’.

La familia y uno más
roland.com

No sólo con sintetizadores analógicos, también con los digitales, hay ocasiones especialmente felices en las que un instrumento, incluso sujeto a condicionantes técnicos importantes propios de su época, puede presentar y retener un carácter propio que le otorga un valor perdurable. Tal es el caso del D-50. Imposible pensar un mejor candidato para estrenar las reediciones de digitales en la gama Boutique.

El D-50, puente entre los sintes analógicos y los digitales

El D-50 es un instrumento que aparece en plena transición de lo analógico a lo digital y que acertó como ninguno de sus coetáneos a servir el puente entre ambos mundos. Podía recrear convincentemente sonidos reconocibles como propios de un polifónico analógico, pero también aportar sonidos con el brillo de ’tines’, ’bells’ y ‘spectrums’ asociados a tecnologías digitales, así como incorporar elementos muestreados para incrementar el realismo en sonidos acústicos. Pero más que cualquiera de esas facetas individuales, destaca por integrar todas ellas de forma convincente en resultados únicos, complejos y novedosos pero que no sonaban exageradamente artificiales, facilitando su uso en todo tipo de músicas no necesariamente dependientes de lo electrónico.

Roland D-50
D-50
roland.com

Anticipo de lo que han sido todos los posteriores ‘romplers’, el D-50, pese a su carácter pionero, puede alardear de ser un instrumento completísimo. En ese análisis que hacíamos ayer buscábamos precisamente sondear las muchas lecciones que aún hoy nos puede dar sobre síntesis. La combinación de ataques muestreados con el cuerpo de los sonidos realizado mediante esquemas sustractivos más el rematado acabado que permiten sus efectos internos otorga a los sonidos del D-50 un hibridaje singular entre los timbres reales y los imaginados. Un estatus ‘indefinido’ que potencia su magia.

El motor de sonido del D-50 / D-05

Es un instrumento bitímbrico: dos sonidos (tones) pueden sonar simultáneamente en división por el teclado (split) o superpuestos (layer) formando una agrupación denominada 'patch'. A nivel de 'patch' se definen algunas cuestiones como los ajustes de la reverb/eco con que cuenta, o por supuesto la selección de los dos posibles 'tones' y su uso en división o acumulación.

En cada 'tone' se usan dos parciales ('partials') que pueden ser individualmente configurados en dos posibles modos. El modo 'Synth' aporta un generador de onda diente/cuadrada (con control y modulación de la anchura de pulso), más un filtro digital resonante con una envolvente compleja multipunto y un amplificador digital con su propia envolvente. El modo 'PCM' usa como fuente la reproducción de una muestra de entre 100 prefijadas posibles y almacenadas en memoria, y cuenta con el amplificador+envolvente (pero sin filtrado). Abundan las opciones de uso de keyscaling, velocidad o aftertouch, con posibilidades y destinos interesantes para animar y mejorar la respuesta de los sonidos a la hora de frasear con ellos.

Los dos parciales pueden combinarse sin más o haciendo uso de un modulador en anillo que busca facilitar sonoridades metálicas y/o inarmónicas. Completando al juego de los dos parciales más posible anillo, cada tone puede aprovechar hasta 3 LFOs y aplicar una ecualización programable (filtro para realce/rebaje de graves más otra etapa paramétrica) y un eco corto modulable (chorus, flanger, o el superchorus 'Roland Dimension'). Es también ajustable una envolvente específica para control del 'pitch'.

Para mayor detalle podéis leer esa revisión de lo que representa el D-50 que presentábamos ayer.

Boutique D-05, una experiencia D-50 al 100%

A decir de Roland, "D-05 recrea con precisión hasta el último matiz sonoro", algo que facilita el carácter digital integral del D-50. Además, es retrocompatible con el editor PG-1000, y puede cargar patches del D-50 vía SysEx.

Están, por supuesto, las muestras originales, sello de identidad de tantísimos sonidos que son hoy categoría propia. ‘Soundtrack’, ‘Fantasia’, ‘Calliope’,… llegaron a ser tan esenciales que recreaciones de los mismos están incluso en el mapa de General MIDI, ocupando hueco en una lista de timbres en igualdad con un violín o una guitarra acústica.

Incorpora también el contenido del conjunto completo de tarjetas de ampliación que Roland produjo para este sintetizador, haciendo de él un D-50 superlativo.

Tradicional en los Boutique, el aspecto también se ha diseñado para servir a la memoria del original. Impresiona ver como todos los botones e incluso las leyendas y ‘chuletas’ serigrafiadas aparecen en el panel del D-05. Están ahí representadas las envolventes, las estructuras… La pantalla de caracteres con dos líneas (verde, por supuesto) es necesariamente más corta para poder encajar en las dimensiones Boutique, pero sorprendentemente no falta algo cuya ausencia dejaría cojo a un D-50 propiamente dicho: el característico ‘joystick’ usado para la edición y la mezcla entre las dos voces que es capaz de ejecutar simultáneamente por su carácter bitímbrico. Las ruedas de modulación y bending, de acuerdo a la costumbre Boutique, se resuelven mediante dos pequeños ‘ribbon’ táctiles. Pero la estética y el conjunto de controles huelen a D-50 y permiten el mismo tipo de edición.

Los añadidos Boutique

Como novedades que complementan al D-50 que late en el D-05, existen un secuenciador y un arpegiador.

Con 64 pasos polifónicos, y control de la duración de ‘gate’ o del desplazamiento sobre la rejilla de tiempo para forzar aire ‘shuffle’, el secuenciador no deja de ser básico (no se trata de un DAW ni un secuenciador multipista) pero válido para crear y reproducir pequeñas frases y bases sin apoyo externo.
Un arpegiador es siempre un excelente aliado y disponer de él en el propio sintetizador anima a acudir a él y aprovecharlo con más asiduidad y facilidad.

Vía USB ofrece (además de una opción para alimentarlo sin hacer uso del adaptador de corriente) tanto conexión MIDI como audio, pudiendo servir de sistema de entrada/salida para un ordenador. Facilita por tanto capturar directamente en digital su salida pero también generar a través de su salida audio la señal audio que enviemos desde el ordenador por USB combinada con los propios sonidos del sintetizador.

No faltan el compartimento para funcionamiento a pilas o el altavoz interno (que no pasa de ser anecdótico, pero que puede ser útil para probar ideas en sitios insospechados), y es compatible con el teclado K-25m o base/carcasa metálica DK-01 que son opciones ya conocidas para todos los Boutique.

Más características, imágenes y vídeos

Las especificaciones principales, extraídas de la web de Roland indican para el D-05 un total de 16 voces, y memoria para 64x6 sonidos prefijados y 64x8 de usuario, así como 64 secuencias.

El precio se situará en el entorno de los 400€.

Hay disponible una colección de vídeos oficiales con diferentes artistas y productores hacia los que os dejamos enlaces, aunque son más bien elegías del papel del D-50, no demostraciones:

Más información | roland.com

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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