Sonido en vivo

No, los conciertos no suenan tan mal

Concierto
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Este artículo es una réplica a ¿Por qué suenan tan mal los conciertos?

¿Tiene razón Bobby Owsinski cuando dice que la mayoría de conciertos suenan mal? La verdad es que la respuesta podría ser sí, algunos suenan mal: al-gu-nos. No puedo quitarle razón cuando lo que afirma es un sentimiento propio, una opinión totalmente respetable. Pero donde no estoy para nada de acuerdo es en las premisas que utiliza para justificar su opinión.

A grandes rasgos, su artículo versaba sobre lo siguiente: una generación de técnicos parece dar mas importancia al bombo y caja que a lo que realmente importa, que es la voz. Esto es indiscutible y, sin duda alguna, como muchos habéis publicado, alguna que otra vez hemos sido espectadores de algo parecido a lo que Owsinski describe. Pero, ¿es tan habitual como para afirmar que una gran mayoría de conciertos son así?

Hay cuatro motivos principales que pueden hacer que un concierto no suene bien: acústica, equipo de sonido, mezcla o músicos. Si sólo falla uno es probable que el resultado global sea entre mediocre y malo. En mis intervenciones en estas páginas, y como técnico de directos, siempre he intentado centrarme en los dos puntos donde tenemos margen de maniobra: conseguir un equipo de sonido correcto para nuestro propósito y conseguir un procesado de la mezcla lo más cercano a nuestros objetivos. Hemos hablado de acústica, aunque la mayoría de veces es un elemento ajeno a nuestras demandas (nos hacen trabajar ahí y punto) y, evidentemente, no soy el más recomendado para indicar a los músicos cómo deben interpretar sus canciones. Owsinski, en el preámbulo de su artículo, da por hecho que los equipos de sonido de hoy en día son lo suficientemente buenos para conseguir batir cualquier reto y también da por hecho tanto la acústica (en realidad lo confirma con una sentencia) como la calidad adecuada de los músicos, es decir, centra toda su visión única y exclusivamente en la mezcla.

Aceptado el marco de actuación, justifica su opinión en el hecho que hay un concepto de mezcla erróneo: el bombo y la caja son la parte más importante de la mezcla. Al aplicar este concepto de mezcla se merma la reproducción de la voz, restándole inteligibilidad, lo que reduce la experiencia por parte del espectador en el disfrute de un concierto. Siendo sincero, no puedo reprocharle nada: es muy fácil ver que si estamos en un lugar de acústica correcta con el equipo correcto y quien mezcla es agresivo con el bombo y la caja, y aún teniendo encima del escenario grandes músicos y perfectos arreglos, si no se escucha la voz es que realmente el técnico que mezcla es malo. Muy malo. Jodidamente malo. Si el equipo es bueno y está bien configurado, el técnico habrá demandado un rango dinámico suficiente como para que los sonidos transitorios puedan resolverse dinámicamente bien sin necesidad de tener que enmascarar frecuencias por compresión en contra de una voz que, por muy sensible que sea, demanda y necesita de su espectro frecuencial necesario. Pero de ahí a sentenciar que la inmensa mayoría de conciertos suenan así…

No quiero seguir sin dejar en evidencia un dato: en estas coordenadas idílicas, el problema no sería el bombo, sino la caja, que de los dos elementos musicales que cita, es el único cuyo rango de frecuencias suele ser de los 120 a los 4.000 Hz más o menos. Es aquí donde empiezan los problemas de coherencia del artículo de Owsinski. De hecho, sólo menciona la caja una vez.

El autor cita cinco puntos responsables de que los conciertos no suenen bien.

En el primero, y cito textualmente, dice: “La voz no destaca. El vocalista es, normalmente, la razón principal por la que vamos allí. Mezcladla para que podamos oírla y entenderla, por favor”. Este primer punto es el motivo de su crítica: no escucha las voces. Insisto en el hecho que, según él, es un problema de mezcla, para nada de interpretación, acústica o equipo/recursos.

En su segundo punto empieza a buscar culpables: “Demasiada dependencia de los subwoofers. En la vida real, la única vez que escucharás algo en los 20-30 Hz será durante una tormenta eléctrica, terremoto u otro fenómeno natural. Poner demasiado subgrave -y a veces es la norma- puede ser una gran distracción.”.

¿Un ‘exceso’ (que no determina numéricamente) de 20-30 Hz puede enmascarar la voz en un sitio donde la acústica es buena y el equipo también? Bueno, sí, sería posible con una relación 100:1 (subs/tops), pero esto es algo que entra en el campo experimental. Incluso demandando una relación 3:1 y teniendo en mente las curvas Fletcher-Munson, la percepción del oído humano seguiría discriminando perfectamente la banda 20-30 de la parte menos crítica de la inteligibilidad humana: de 800 a 4.000 Hz. De hecho la mayoría no “escucharíamos” esos 20-30 Hz, sino que los “sentiríamos”. Antes de querer justificar a Owsinski diciendo que a veces demasiado sub puede ser perturbante, debo insistir en el escenario que el autor nos induce: no hay problemas de acústica, el equipo es el correcto y sólo habla de la banda entre 20 y 30 Hz. En realidad, si no hay ningún problema de esta índole, sólo la caja podría mermar la inteligibilidad, pero no el bombo; y eso que ambos son transitorios.

Independientemente del estilo musical, supongo que todos estamos de acuerdo que cuando el espectador paga para disfrutar de un concierto paga para emocionarse. Visto así, todo, absolutamente todo, gira alrededor de este propósito. El cantautor o banda se disponen en el escenario para resultar atractivos, el de luces prepara un show visual acorde a lo que el autor quiere presentar, incluso últimamente se recurre al vídeo como fuerte elemento visual. Es evidente que trabajar justamente esas bajas frecuencias que, en la “vida real” apenas podemos disfrutar y que sabemos, gracias a la psicoacústica, que nos producen en situaciones controladas una mejora receptiva, es parte intrínseca de lo que llamamos “show” o espectáculo. Si, además, y en el caso concreto del audio, tenemos una buena acústica y equipo, no hay nada que perder y mucho a ganar. En la “vida real”, a no ser que estés en una habitación muy grande limpia de muebles y otros ornamentos o en el Cañón del Colorado no hay ni largas reverberaciones ni tampoco ecos (y, peor aún, ecos que vayan a tempo)... ¿deberíamos prescindir de ellos también?

Sigamos. Punto tres: “Demasiado bombo. Como resultado de los puntos anteriores, muchos técnicos de sonido parecen tener una visión miope del bombo. Le dedican mucho más tiempo a obtener su sonido que a cualquier otra cosa sobre el escenario. Creedme, la mayoría de los bateristas con nivel de concierto utilizan baterías que ya suenan genial. No requiere tanto esfuerzo que suenen bien”.

Sigue insistiendo en que son los graves los que destruyen la inteligibilidad de la palabra. A mi no hace falta que me creáis, más bien al contrario: dudad de mi, pero recurrid a la física, que no suele engañar. Así, si sabemos que las bajas frecuencias son la que inciden físicamente en nuestro cuerpo añadiendo mayor emoción sensitiva a la experiencia de un espectáculo y si, además, según las curvas isofónicas, el rango entre los 20 y 120 Hz (he subido 80 Hz a la demanda de Owsinski) es significativamente tan importante como el de todo el espectro que utiliza la voz, es muy fácil entender que vale y mucho la pena trabajar seriamente esos elementos que tienen su protagonismo en esa banda grave: bombo y bajo. Por ello invertimos mucho dinero en subs, microfonía específica, procesados diferentes, etc. Curioso que, en todo el artículo, Owsinski no se haya referido nunca al bajo. Y ahora me pregunto: ¿por qué hacemos “sonar” los bombos diferentes al sonido real? ¿No será porque en el estudio se ha modificado tanto que nos vemos en esta obligación? Volveremos a ello cuando hablemos del punto número 5.

Omito el punto 4 pues es redundante al volver a incidir en lo mismo pero visto desde otra perspectiva. No vale la pena, amén de recordar que, normalmente, si invertimos tiempo trabajando con la voz (lo que suele suceder es que, para el espectador ajeno, probar un bombo resulta tedioso, aunque sean 5 minutos -que ya me parece mucho, la verdad-, mientras que cuando pruebas una voz resulta más agradable aunque sean 30 minutos).

Cito el punto número 5 de Owsinski: “Malos hábitos de mezcla. Parece que muchos técnicos nunca han escuchado el CD de la banda que están mezclando. Vale, es distinto mezclar en vivo. Vale, tienes que vértelas con algunas salas y recintos absurdos. Pero los puntos 1, 2, 3 y 4 de esta lista nos llevan al 5. Es tiempo de romper al círculo”.

Por partes. “Parece que no han escuchado el CD de la banda”. Soy un tremendo defensor del hecho que las bandas necesitan su técnico y que, además, éste debe supeditarse a las “órdenes” de la banda. Pero no espere que si una banda no viene con técnico, el que manejará la mesa dedique horas a escuchar el disco. Nuestro trabajo como técnicos que mezclamos una banda es batir con éxito los retos del artista o banda y, en la mayoría de casos, no debe convertirse en un trabajo creativo, sino resolutivo. Estamos trabajando para defender el producto de la banda, no el nuestro. Entendiendo lo anterior, no me cabe en la cabeza el técnico que se convierte a su vez, por decisión propia, en productor, aunque no por ello esto debe significar un ‘mal sonido’, sino una mezcla diferente. Si aceptamos este hecho, la crítica de esos bombos que suenan diferentes quizá Owsinski debería realizarla a los productores musicales o, porqué no, a los propios baterías.

No es lo mismo mezclar para unas cajas estéreo, digamos, domésticas, que para una audiencia de 1.000, 5.000 o 80.000 personas. Entran en juego decenas de nuevos retos como la dispersión, coherencia, control de fase, etc.: no, no es lo mismo mezclar un disco que un directo. Y terminaré con el punto donde estoy convencido que Owsinski plantea erróneamente su crítica: “tienes que vértelas con algunas salas y recintos absurdos”. Exacto. En un estudio de grabación tienes control absoluto de casi todo… pero si algo tenemos los que mezclamos en directo es la imperiosa necesidad de tener que lidiar no sólo con acústicas nada apropiadas (incluyendo pabellones deportivos o la tontería de sonorizar eléctricamente en auditorios pensados para reproducción acústica), sino además, como mínimo en este país, con equipos de sonido por debajo de lo mínimamente necesario y normalmente ajustados de manera estándar. Y eso que dejo fuera de la ecuación, esta vez, la calidad intepretativa de los músicos o, simplemente, la calidad de los arreglos musicales. Estoy convencido que la mayoría de los conciertos que él escuchó mal fueron culpa de la acústica, el equipo o incluso de la mala elección de su asiento o posición en platea, no de la mezcla.

No, Owsinski no tiene razón. No puede culpar a toda una “generación de técnicos” si no ve el conjunto del problema. La próxima vez que vaya a un concierto espero que abra su mente y piense en los retos y condiciones antes de publicar opiniones tan generalizadas basadas en premisas erróneas. No se deben confundir los gustos musicales particulares con los objetivos de una banda. Hay varias generaciones de técnicos que mezclan contra viento y marea justamente para que todos los espectadores puedan disfrutar de su banda favorita, respetando al máximo posible los deseos de la banda y luchando contra acústicas nefastas, equipos por debajo de lo necesario y, a veces, con bandas que habrán tenido un buen productor, pero que no saben ni pueden defender su disco en directo.

R. Sendra
EL AUTOR

Con más de 20 años de experiencia en los escenarios, es técnico de sonido especializado en FOH. Trabaja para bandas nacionales e internacionales como técnico de mesa, y es productor técnico para diferentes festivales y grandes eventos. Kinosonik es su estudio de sonido basado en plataforma digital. Le gusta compartir y le encanta aprender.

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Comentarios
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  • #1 por fast_attack hace 2 semanas
    Yo no sigo al Owsinski este, pero las 2 o tres cosas suyas que he leído eran de primer trimestre... para una que se moja la caga, probablemente sea un gran técnico pero eso tiene poco que ver con ser un buen articulista o saber transmitir conocimientos...
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    #2 por Soyuz hace 2 semanas
    #1 Creo que lo interesante sería entrar en el tema de fondo, en el debate de argumentos técnicos que se plantea, y no fijar la atención en quién firma las opiniones. Se puede estar de acuerdo o no con Owsinski y también puede equivocarse, claro, pero es un divulgador conocido y destaca especialmente como articulista.
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  • #3 por DonEduardo hace 2 semanas
    Mucho más de acuerdo con este artículo. Ya manifesté mi opinión en el otro.
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  • #4 por Last System hace 2 semanas
    Es que ya no solo es la voz , sino los sintes cuando tienen protagonismo, con esos excesos de subgraves !
    Y es eso , que no escuchan el cd del grupo
    No todo es tecno bakalao ! :ook:
  • #5 por Inxu hace 2 semanas
    Menos mal¡¡¡¡

    Un articulo riguroso y profundo.

    Aunque creo que en bolos de perfil medio y medio/bajo hay un punto mas que puede hacer del evento un desastre , y se llama "el que paga para mearse en el criterio del técnico" , ese elemento con nulos conocimientos de audio que impone su criterio profundamente ignorante en cuanto equipos ubicaciones del mismo, tiempos de trabajo y un largo etc,,,, Esto le suele dejar al tecnico 2 opciones cuando es imposible convencer al elemento en cuestion.


    1a: salvar el bolo a salto de mata como pueda.

    2a: Irse a su casa perdiendo un cliente, en cierto modo, indeseable.


    SR:Sendra +1 :campeon:
  • #6 por Mister Carrington hace 2 semanas
    Pues me voy a reiterar pero este verano que he visto/padecido como espectador algunas actuaciones en pueblos pequeñitos el nivel de presión sonora estaba tan pasado que juro que era inmezclable lo que pasara por el escenario.

    Me estoy planteando un seminario serio sobre "aprender a escuchar". Grrr...

    ](*,)
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  • #7 por R. Sendra hace 2 semanas
    #6 pero el quid de este artículo y el original no es sobre el exceso de volumen "total", sino de una crítica, desde mi perspectiva, fuera de lugar.

    Evidentemente, estoy contigo en cuanto a los niveles de presión sonora habituales, la mayoría de veces superiores a lo necesario y adecuado (normativas aparte), pero no es motivo de esta discusión (aunque discutible, claro está).

    Un saludo
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  • #8 por R. Sendra hace 2 semanas
    #5 El próximo artículo o quizá el siguiente tratan de lo que comentas...
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  • #9 por Casuso hace 2 semanas
    Chapó
  • #10 por Mister Carrington hace 2 semanas
    # 100% de razón como siempre. Gracias por hacerte eco de mis "pesares sonoros".
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  • #11 por pepe potamo hace 2 semanas
    A ver...Tanto en el "otro" articulo" como en este se olvida una parte primordial...la microfonia y el conocimiento de sus bondades o de sus limites, he comprobado personalmente la microfonia de una bateria y era un catalogo de ultima generacion de estos elementos, sin escatimar nada...pero...llegas al cantante, sea como sea su voz y le "colocan" un "todoterreno" SM58, que no es que tenga nada contra él, pero ya esta mas que superado, en Facebook se ve cada vez mas una banda de swing-jazz con una cantante, en más de una ocasion les he recomendado para la voz, preciosa pero casi susurrante, que se gasten entre 200-400€ depende de si es un Senheisser o un Neumann (directo) y siempre les veo el "aburrido" Shure, con una voz como si cantara delante de un carton...esto señores pasa en los grandes eventos...los grandes no los enormes(ahi saben lo que hacen)...un tecnico de FOH que esta delante de un equipo que NO es el suyo debe de probar primero...las voces...mucho antes que el bombo, y tomar como referencia el nivel que NO debe de sobrepasar, claro esta que el bombo no molesta a la voz por la coincidencia de frecuencias, pero el bajo, los teclados y las guitarras tambien tienen bajos que son coincidentes con la frecuencia de la voz humana...todo esto no sirve para nada si estamos hablando de música disco o electrónica...que aqui hay muchos...nada ahora a discutir del tema.
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  • #12 por R. Sendra hace 2 semanas
    #11 No, en mi artículo no me olvido de la microfonía, más bien al contrario. Hablo de la necesidad de un equipo de sonido conveniente a cada acto y en él incluyo, cómo no, la microfonía. De hecho, cuando hablo del bombo (porque hablo del bombo) indico que en el mercado incluso tenemos microfonía adecuada. Es normal entender que también hay "microfonía adecuada" para cada voz.

    Si le "colocan" un SM58 será porque el técnico ha decidido "colocarle" un SM58, por lo que, si no es el micro más adecuado, o el está errando o volvemos a lo anterior: no era el equipo adecuado. Me gusta cuando eres capaz vía Facebook recomendar un Senheisser o un Neumann sin apenas escuchar la voz en directo...

    No existe ninguna norma, ley o símil que imponga que primero se debe probar la voz. Cada técnico tendrá su método y empezará por donde le dé la gana, como si quiere empezar ajustando el equipo, tomándole el pulso, etc. Conozco MUY pocos técnicos que vaya con SU equipo de PA, por no decir ninguno.

    Para tomar el "nivel que no puede sobrepasar" existen otras herramientas más adecuadas que "midiendo" una voz, cuyo nivel de presión variará en función de su dinámica y, peor aún, cuyo rango de frecuencias es limitado,sobretodo, en los puntos más críticos del espectro audible. Más bien, bajo mi perspectiva, creo que es un error (lo que no digo es que no puedas hacerlo, allá cada cual).
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  • #13 por Juan Lou hace 2 semanas
    Creo que realmente no debería haber una discusión comparativa de cómo se afrontan las cosas en el estudio frente a cómo se hacen en directo (que es realmente lo que está pasando aquí) símplemente porque buscan resultados distintos a pesar de que en ambos casos se trata de música.

    Personalmente yo cuando voy a un concierto no quiero escuchar el disco, para eso me quedo en casa con los monitores de estudio sentado en una silla muy cómoda y con un cubata en la mano.

    Opino que el directo necesita ser distinto y eso se consigue con una interpretación más "sincera" que en el disco por parte del artista y con un sonido diferente, con más energía y más impacto. Es en ésto último donde juegan un papel importante las frecuencias graves y su efecto en la psicoacústica, como bien defiende Sendra, y una mezcla distinta al disco que permita identificar los arreglos y por su puesto entender la letra, pero que busca una experiencia más intensa.

    Yo no entendí en los argumentos de Bobby Owsinski respecto al bombo que era sólamente un problema de enmascaramiento de la voz, sino que era una crítica a la prioridad de atención al bombo respecto a la voz, que tampoco me parece algo real por otro lado. A mí me gusta que el bombo suene redondo y no moleste y sonará según el estilo de la música más natural (esos bombos que suenan muy bien y casi no hay que tocarlos) en un concierto de soul o blues que en uno de metal o en uno de pop-R&B tipo Beyoncé. Si la acústica del recinto me genera problemas de resonancias en el bombo tendré que dedicar tiempo de la prueba a solucionarlo, porque eso va a ser muchísimo más molesto si no se arregla que una voz que suena ligéramente nasal, cosa que por otro lado es más fácil arreglar durante una canción sin que se note físicamente.

    En fin, que me parece estúpido criticar desde el punto de vista del técnico de estudio la mezcla de directo y criticar desde el punto de vista del técnico de directo la mezcla de estudio símplemente porque son mundos diferentes a pesar de tratar con las mismas bandas y canciones. Y desde luego que no se puede dogmatizar un comentario como "La voz es lo más importante siempre" (habéis escuchado grupos como Dying Fetus, Nile, Teething, etc...? Existe música fuera de la comercial).

    Todas las opiones personales son válidas, pero son eso, opiniones personales, no hechos objetivos, y pierden autoridad moral cuando se hacen desde la simplificación o el desconocimiento.
  • #14 por Eternalsin hace 2 semanas
    Con todo el respeto hacia Owsinski, mi experiencia y mi criterio me acercan más a este artículo. Bastante más :-)
  • #15 por pepe potamo hace 2 semanas
    #12 ...cuando haces de tu profesion una pasion puedes permirirte recomendar algo porque lo has probado tu mismo, creo que exceptuando algunos modelos nuevos, he probado TODOS los que habitualmente se utilizan, creo que ha sido un golpe bajo por tu parte...he dicho "discutir" no enviar " a cagar a nadie", creo que no te he mencionado en ningúnh momento solo he dicho que te has olvidado de la microfonia y eso que me he leido tres veces tu post...dicen que el movimiento se demuestra andando, he visto grandes tecnicos de artistas nacionales de renombre que han "destrozado" el show, aunque la gente no le hace falta escuchar la voz, ya se la conocen...cuando uno quiere tener la verdad absoluta, tiene que medir y saber hasta el mas minimo detalle de lo que escribe, y eso que estoy de acuerdo con todo lo que dices, pero creo que ni ha sido una critica ni un desaire a tu exposicion...cosa que lo de "el facebook..." si que me ha llegado, eso a veces dice mucho de quien lo expresa...y no estoy hablando de pulsar botoncitos
  • #16 por pachangueromix hace 2 semanas
    Ahora sí me siento + identificado con este artículo....me mordía la lengua viendo los comentarios en el otro post...

    Como "profesional"...anualmente recorría sobre 50.000 Klm. de carreteras y autopistas para realizar unas 120 ó 150 galas...fechas ...bolos o actuaciones....todas en vivo y en directo.....por estudios he pasado alguna vez que otra por ellos y viví sobre 1 año en uno de ellos.....del cual recogí buenas enseñanzas y experiencias gracias a su ingeniero.....

    Lo que me molestó de las afirmaciones del Sr. Bobby Owsinski....únicamente fue decir y confirmar que el espectáculo y el negocio de los directos....están en crisis por la sonorización de ellos.....lo cual es echar la culpa al técnico o ingeniero de sonido....

    Yo le invito a pasar por mi tierra , Galicia, una semanita del verano para que reflexione su tesis.....
    O que visite + el youtube...encontrará archivos de todas las características posibles para su análisis....

    Una cosa es dar una opinión o consejos de que se debe evitar para un directo + profesional...y otra es afirmar que el técnico de sonido está arruinando el negocio por su falta de profesionalidad....

    Yo al menos lo interpreté así....

    Salu2...

    Atte. TEO
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  • #17 por orient3 hace 2 semanas
    Con referencia al comentario que hace el compañero sobre la microfonía, mi experiencia, tanto en directo como en estudio, es que llegando a un nivel profesional de micrófonos, el que elijamos uno u otro es una cuestión de preferencias. Dicho de otro modo, un sm58 no arruinará la interpretacion de un BUEN cantante y un Sennheiser e935 no va a hacer que todo suene a seda. Prefiero el audix d6 al akg d112 pero con cualquiera de los 2 he obtenido el sonido que yo quería. Y no por usar un Neuwman de condensador va a sonar mejor en un directo e incluso en un estudio. La gente se deja riñones en comprar compresores, ecualizadores con diseños o fabricados directamente hace 40 o 50 años, así que el razonamiento de "lo último es lo mejor" creo que tampoco es demasiado válido.
    Perdón si es un poco optopic.
  • #18 por Izzy hace 2 semanas
    Hombre, lo de la acústica del recinto influye mucho, pero no es excusa para que en actuaciones al aire libre, aprovechando que hay espacio, se sobrepasen dando potencia para que luego oigas una "pelota" de melodías saturadas y luego el bombo "a saco" pegando en el pecho, cuando he visto un concierto de orquesta de verano raramente he podido oir los componentes compensados, y no eran precisamente espacios pequeños ni donde rebotaban los sonidos. A veces se prima más la potencia que la claridad de la melodía, y vas más "a oir sonido" que "a escuchar música", pero no se quejan los fiesteros porque van de fiesta, no a escuchar los matices de nadie.
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  • #19 por ibanx hace 2 semanas
    No entiendo que diga que el técnico de directo no tiene porqué escuchar el disco de la banda y luego diga que los bombos artificiales y desproporcionados son culpa del productor de estudio o de la banda ¿En qué quedamos? También lo de que se dé tan poca importancia a los niveles de presión acústica que se estilan hoy en día da que pensar, y es ahí donde entiendo yo la crítica al exceso de graves y subwoofers de Owinsky, obviamente no al enmascaramiento.
    Y hombre... Cómo melómano y espectador ver que un técnico echa la culpa "a la acústica, el equipo o incluso de la mala elección de su asiento o posición en platea, no de la mezcla" pues me chirría bastante, felicidades por esa mezcla que sólo oyes tú entonces.
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  • #20 por R. Sendra hace 2 semanas
    Alguien escribió:
    No entiendo que diga que el técnico de directo no tiene porqué escuchar el disco de la banda


    Y yo he dicho: "Pero no espere que si una banda no viene con técnico, el que manejará la mesa dedique horas a escuchar el disco."

    Banda sin técnico implica que un técnico que se ha levantado tempranito, para cargar un equipo en el camión, trasladarse al evento, montar el equipo, ajustarlo, prepararlo todo y si tiene tiempo puede comer no creo que, ADEMÁS tenga que escuchar el CD de esa banda que le suda cómo sonar. A eso me refería (ha habido ciertos recortes de texto por parte del editor, que he aceptado, pero veo que no debería debido a la falta de comprensión lectora de muchos).

    Alguien escribió:
    También lo de que se dé tan poca importancia a los niveles de presión acústica que se estilan hoy en día da que pensar, y es ahí donde entiendo yo la crítica al exceso de graves y subwoofers de Owinsky, obviamente no al enmascaramiento.


    En ninguno de los dos artículos se ha utilizado el "exceso de nivel de presión" como elemento de discusión. Owsinski se refería única y exclusivamente al exceso de presión en bombo y caja.

    Alguien escribió:
    Cómo melómano y espectador ver que un técnico echa la culpa "a la acústica, el equipo o incluso de la mala elección de su asiento o posición en platea, no de la mezcla" pues me chirría bastante, felicidades por esa mezcla que sólo oyes tú entonces.


    De ahí me queja. No por ser melómano o espectador espero que tengas conocimientos en ninguno de los aspectos que sí tenemos los técnicos (o que deberíamos tener). Haces lo mismo que Owsinski: eludir los problemas más habituales y reales a los que nos enfrentamos (y que espero que como melómano y espectador no tengas porqué comprender) que, en lo básico, son la acústica, el equipo y la dispersión causado por esos dos elementos (lo que incide directamente en la posición donde está el espectador).

    Un saludo

    PD: El apéndice final, el de felicidades, lo he obviado...
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  • #21 por orient3 hace 2 semanas
    #19
    Me resulta curioso que haya tantas personas que digan que los conciertos suenan mal y automáticamente echen la responsabilidad al tecnico. Supongo que lo hacen porque tienen un criterio y conocimientos técnicos fuera de duda. Si es así, ¿por qué no están detrás de la mesa haciendo el trabajo que ellos piensan que saben hacer?
    Bajo esta premisa, no estamos perdiendo una generación de técnicos de sonido españoles que ríete tu de los yankis, ingleses y demás...
    ¿No será que en general hay poca empatía y respeto al trabajo ajeno?
    En plan cachondeo suelo decir que España es un país de entrenadores de fútbol y de técnicos de sonido.
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  • #22 por DonEduardo hace 2 semanas
    #20 ni una coma a todo lo que dices. Chapó.
  • #23 por ibanx hace 2 semanas
    Gracías por contestar, aunque en mi opinión sobraba aludir a la comprensión lectora y a los conocimientos técnicos de alguien a quien no conoces. Nada, espero que te hayas quedado a gusto, que deduzco que es de lo que trata el artículo. Reivindicar mejoras en las condiciones laborales de los técnicos para que puedan hacer bien su trabajo no es lo mismo que decir que "los conciertos no suenan tan mal" y que si lo hacen la culpa es de las salas, los músicos, del productor del disco o hasta del público.
    La próxima vez que sienta un subwoofer haciendome temblar la cabeza y los bombos por encima del umbral de dolor auditivo pensaré que si no entiendo al cantante es porqué no he comprado una buena entrada y que todo ello forma parte de "la parte intrínseca de lo que llamamos “show” o espectáculo."
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  • #24 por R. Sendra hace 2 semanas
    #23 De nada, y aunque no suelo jugar a esto de "y yo más" o a buscar la última palabra, y más por respeto a los que leen los comentarios, quisiera responderte a lo que ahora comentas de nuevo. Lo de "comprensión lectora" tiene que ver con la capacidad de cada persona en saber entender lo que está leyendo y que me ha servido para poder rebatir algunos temas no sólo contigo sino con el resto de participantes cuando mezclan velocidad con tocino.

    No sólo intento ser portavoz de un colectivo que, a grandes rasgos, está menospreciado por la sociedad en general (para lo de la comprensión lectora: fíjate que no digo en ningún momento que sea tu caso concreto, sino en lo 'general'), sino ayudar a mejorar lo poco que podemos mejorar y, en ello, entra el concurso de defender el sector cuando nos sentimos atacados.

    Nuevo ejemplo: me citas diciendo que "los conciertos no suenan tan mal", frase que no he dicho; a lo sumo "no todos los conciertos suenan mal" (es algo tremendamente distinto... dichosa comprensión lectora ¿verdad?), que es lo que ha motivado mi respuesta-crítica al autor del primer escrito. Pero sí, a grandes rasgos he intentado hacer ver que antes de criticar la mezcla de un técnico, se valore la acústica, el equipo y otras decisiones que no porque no las conozcas no existen. Contento estoy de que lo hayas entendido, ni que sea irónicamente.

    Finalmente, por favor, si alguna vez te encuentras en la situación de medir 120 dB C de intensidad en la zona de 20-120 Hz (tranquilo que si es por culpa del bombo tu protección ante transitorios te protegerá el tiempo suficiente) te recomiendo encarecidamente que salgas de dentro/delante del subwoofer. Pero si aún así, y dejando de lado las cuestiones físicas del audio, después de analizar (que sé que puedes) ni que sea a nivel básico la acústica del lugar, valorar un poco si el equipo de sonido es o no el correcto, aceptar que ese sonido es o no el que quiere la banda, crees que no suena bien, sólo entonces quizá estés en una de esas (pero no tan generales) situaciones donde quien mezcla o no lo hace bien o quien le manda esa mezcla no ha conseguido atraer tus gustos musicales.

    Un saludo de nuevo
  • #25 por pepe potamo hace 2 semanas
    #17 ...aconseje a una banda de jazz,que ademas lo que se oye es la grabacion para youtube, fuera no se, ni me importa como sonaba...pero la voz y sus caracteristicas tanto de silabas, vocalizacion como de nivel, le aconseje esos micros...en directo la Sra Krall, utiliza !!siempre!! un KM105 y no pasa nada, tambien le aconseje un Senheisser E945 que es una !! pasada !! y es dinámico...creo que queda aclarado el tema este.

    Respecto si la culpa es del tecnico...SI y NO...SI porque si aquello no suena aterrador no es "buen tecnico" y el proximo año no repite, y NO porque sé que en el fondo él lo haria de otra forma...o sea como he dicho en los otros post...pasta pasta y pasta...
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