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Los orígenes nazis de una portada de Kraftwerk

Radio-Aktivität, más allá del fenómeno físico de la radioactividad, corresponde también al título del quinto disco del grupo alemán Kraftwerk de 1975. ¿Y qué tienen que ver Kraftwerk, la radio y la llegada de Hitler al poder en 1933, os preguntaréis? Retomamos las Pequeñas historias del sonido para contároslo.

Antes de continuar, una advertencia para el lector poco informado: Kraftwerk no hace ningún homenaje a Hitler. Aquí hablaremos del objeto que inspiró su portada, del desarrollo de la tecnología del sonido en los años 30-40 del siglo pasado y las razones de la superior calidad de las estaciones de radio nazis en la época previa y propia de la II Guerra Mundial.

Contraportada de Radio-Aktivität de Kraftwerk
Contraportada del LP de Kraftwerk

Este disco de 1975 significa la ruptura definitiva con los instrumentos más clásicos. El grupo ya no utiliza flauta, violín o guitarra, sino que presenta por primera vez al público el teclado Vako Orchestron, un reproductor de muestras electromecánico con alguna pequeña posibilidad de modificación sonora. Patentado por David Van Koevering, antiguo técnico de Moog Music, este primitivo muestreador fue una versión mejorada del Optigan y una alternativa al Mellotron.

Vako Orchestron
Vako Orchestron

Pero adentrémonos ahora en la historia que hay detrás de esta negruzca portada diseñada por Emil Schult —de paso, comentaremos que Schult no salió muy bien parado de su estrecha relación con Kraftwerk; es más, Schult ha desaparecido de los títulos de crédito en las actuales reediciones de los discos en los que intervino, bien como músico o bien como diseñador—.

Portada de Radio-Aktivität
Portada de Radio-Aktivität

Desde el punto exclusivamente de vista del diseño, Radio-Akvitivität se puede antojar escueto y poco llamativo para el público general. De hecho, en la portada lo único que se atisba a ver es esa especie de tela o quizá el patrón de un osciloscopio; todo ello inscrito en una circunferencia, y dos sencillos botones en la parte inferior. Pero seguro que el público alemán y austríaco de cierta edad ve mucho más.

Para poner luz sobre esta cuestión proponemos la atenta mirada sobre esta fotografía en blanco y negro realizada en la Feria Internacional de Radio de Berlín el 18 de agosto de 1933, donde se ve un objeto parecido a la portada de Kraftwerk: un receptor de radio —aunque más bien parece una caja con un agujero-:

Goebbels y un receptor de radio

A la derecha del receptor se encuentra Joseph Goebbels, (1897-1945), Ministro para la Ilustración Pública y Propaganda, siguiendo atentamente las explicaciones del ingeniero Otto Griessing (1897-1958), encargado de desarrollar el aparato.

El diseño mostrado corresponde al receptor de radio de onda corta denominado VE 301, y más conocido como Volksempfänger o radio del pueblo. Tirando un poco más del hilo debemos decir que el número 301 no es fruto de la casualidad: se le añadió esta tríada numérica ex profeso para que coincidiera con el día en que Hitler llegó al poder en Alemania. Es decir, el 30 del mes uno, o enero, de 1933.

Fotografía del VE-301 y detalle del dial
Fotografía del VE-301 y detalle del dial

Como curiosidad “extra” que encierra este aparato, debemos mencionar que es una variación de la patente caducada en 1931 de un receptor anterior de Telefunken.

“Por toda Alemania se escucha al líder con el receptor nacional, (la radio del pueblo)”
“Por toda Alemania se escucha al líder con el receptor nacional, la radio del pueblo”

En dicha Feria de Berlín, las empresas competidoras Telefunken y Blaupunkt también presentaron sendos modelos muy semejantes pero con un precio superior, más del doble. Así que Goebbels insistió en que debía diseñarse algo más barato aún. Esta segunda apuesta, entre otras modificaciones, sólo tenía una única válvula termoiónica para funcionar y su construcción no se realizaba ya en madera, sino en el primer material plástico totalmente sintético de la historia, la baquelita. En modelos posteriores se le añadieron más válvulas y hubo variantes de diseño que contemplaban alimentación por batería, o a la red de 125 o 220 voltios —sí, en esos años aún no había un estándar de tensión eléctrica en Europa; de hecho, en España, aún en los años 50, 125 voltios era la tensión para usos domésticos y 220 voltios la de uso industrial—.

Por la parte que corresponde al diseño de la “caja”, fue realizado por Walter Maria Kersting, (1889-1970), profesor de diseño artístico y técnico en la Kölner Werkschulen, (Escuela de artes y oficios de Colonia). Con estos ingredientes, en 1938, la empresa Braun crea finalmente el Deutscher Kleinempfanger (receptor miniatura alemán), o DKE 38:

DKE-38
DKE-38


En estas fotografías vemos la parte frontal y trasera abierta, apreciándose las válvulas termoiónicas de cristal y metálicas de “la radio del pueblo” modelo DKE-38. Este receptor también era llamado popularmente como Goebbelsschnauze, o literalmente, "el hocico de Goebbels". ¿Quizás por el uso masivo de técnicas de propaganda que asomaba a través del receptor?

Para terminar, señalaremos algunas cifras y fechas que nos puedan ayudar dar una visión global de la importancia de la radio, y de estos modelos de receptor popular en las campañas de opinión orquestadas desde el gobierno Nacional Socialista de Hitler durante el período de 1933, en que asciende al poder tras las novenas elecciones parlamentarias de la República de Weimar hasta el terrible final de la II Guerra Mundial en 1945.

En Alemania, como ocurre en la actualidad en muchos países europeos, la simple adquisición de un aparato receptor conlleva el pago instantáneo, y luego anual, de una licencia de tenencia de dicho receptor para sufragar los gastos de la radiotelevisión pública. Según el libro de Carolyn Birdsall, Nazi Soundscapes: Sound, technology and urban space in Germany, 1933-1945, en 1933 había casi cuatro millones de licencias para poder tener un receptor de radio, pero en 1938 con la introducción del más asequible receptor DKE-38 llegaron a ocho millones de licencias.

Entrega de receptores VE-301 el 29 de octubre de 1938 coincidiendo con el cumpleaños de Joseph Goebbels
Entrega de receptores VE-301 el 29 de octubre de 1938 coincidiendo con el cumpleaños de Joseph Goebbels

Si estas cifras no parecen muy grandes, se debe tener en cuenta que hasta bien entrados los años 50 del siglo XX, la radio primero, y luego la televisión eran una cuestión colectiva, no individual. La familia y los vecinos se reunían alrededor de estos aparatos desde donde surgía un mundo desconocido hasta entonces.

Pues bien, ahora con todos estos elementos a la vista podemos entender mucho mejor el significado de la portada de Radio-Aktivität: el homenaje a la radio es claro, bajo nuestro punto de vista. Y quizá también ese homenaje rememora la primera radio popular que revolucionó la vida de los alemanes y austríacos. Así que ahora que cada uno piense lo que quiera de la portada de Kraftwerk y desde el punto de vista que le guste o le disguste más.

Me quedo con el título del muy recomendable libro de Guy Hartcup: The effect on Science in the Second World War, (“Los efectos de la ciencia en la Segunda Guerra mundial”), un gran libro para reflexionar; y Radio-Aktivität, la mejor música para escuchar con código Morse, (“la radioactividad está en el aire para ti y para mí”); y sonidos de un contador Geiger, entre otras cosas.

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