Informática musical

Arturia V Collection 5 (I): tiempo de reformas

Tras la noticia de hace un par de semanas reflejando las novedades, hoy mostramos una primera entrega en vídeo sobre las reformas de carácter horizontal que mejoran colectivamente a todos los instrumentos ya conocidos de la V4 y al entorno Analog Lab. No tardaremos en traeros una segunda parte centrada en los nuevos instrumentos, de forma especial el Synclavier aunque sin olvidar los órganos B3 y Farfisa y los pianos eléctricos de Stage-73 y acústicos en Piano V (varios colas y verticales).

Pero hoy el foco está en apreciar de primera mano cómo se han trasformado los instrumentos ya conocidos anteriormente y que son recreaciones de Minimoog, Moog Modular, Yamaha CS-80, ARP 2600, Roland Jupiter-8, Prophet V y Prophet VS, Oberheim SEM, Oberheim Matrix-12, Solina, VOX Continental, y Wurlitzer, así como el renovado aspecto y funciones del entorno Analog Lab. Así las cosas el vídeo os interesará más a los que ya contáis con V4.

La 'foto de familia' de Arturia V Collection 5
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Todos los instrumentos han sido muy intensa y felizmente retocados en dos cuestiones que a día de hoy no son nada baladíes: la presentación gráfica escalable y la clasificación y búsqueda de sonidos. Hay también cambios en el código interno que mejoran la eficiencia y calidad, y hay incorporación de aproximadamente un millar de sonidos nuevos entre todos los instrumentos.

Para los ya usuarios, existe la opción de actualizar la V4 (99€) a las nuevas versiones de los instrumentos que ya estaban presentes en ella o dar el paso a la V5 (199€) que incorpora las 5 novedades ya referidas. [En todo caso mirad en vuestra cuenta Arturia el precio de actualización, porque puede diferir según los productos que ya tengáis, etc.]

Interfaces escalables, ¡por fin!

Lo más llamativo a primera vista, y algo largamente demandado por los usuarios, es el que se abandona la interfaz de usuario de tamaño fijo y más bien pequeño que arrastraban desde sus orígenes los instrumentos V de Arturia.

Unas representaciones que no aguantaban el tipo en las pantallas de megapíxeles de hoy en día. El tamaño tan pequeño de los controles y rótulos no resultaba cómodo y había que dejarse la vista o usar incómodas funciones de ‘lupa’ que afeaban el aspecto y el uso. Esas quejas pasan a ser cosa del pasado, dado que ahora se trata de interfaces escalables.

Interfaces escalables en los nuevos V
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Se ofrecen varios tamaños desde un 60% a un 200% entre los que escoger. El 60% viene a ser el equivalente al tamaño anterior. El aspecto gráfico ha sido renovado para beneficiarse de una muchísimo mayor resolución sin rastros de pixelado. En mi caso, con un monitor de 21.5 pulgadas, el del 100% resulta suficiente. Después de probarlo mi conclusión es que hay veces que la comodidad no es sólo un capricho sino una ayuda, y esta es una de ellas.

Pero reconozco, y esto sí entra en la categoría de capricho, que tentado estoy de adquirir un monitor de 32 o 40 pulgadas sólo para poder tener delante de mi vista y a tamaño prácticamente natural todo este arsenal de teclados históricos. Al fin y al cabo la reverencia ante los clásicos es una parte ineludible del atractivo de la V Collection, y la calidad de imagen es realmente impresionante incluso con la extensión a 200%.

Gestión y búsqueda de sonidos

Con V5 Arturia incorpora también mejoras en relación con la gestión y búsqueda de sonidos. Algo esencial considerando la cifras de más de 5000 sonidos en total, sin contar los que personalicemos o creemos nosotros mismos.

El renovado 'sound browser'
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Podréis ver en el vídeo cómo es posible usar ahora más criterios simultáneos, dentro de una presentación más moderna y con un tamaño generoso que se agradece. El resultado es mucho más ergonómico. Se nota que también ha habido un esfuerzo por reclasificar y etiquetar más completamente los sonidos.

Aparece la posibilidad de crear ‘playlists’ con hasta 128 sonidos, que permite agrupar los sonidos que necesitemos para un proyecto o una actuación, y admite la selección de sonido usando comandos MIDI program change, así como la elección de playlist por medio de MIDI bank select.

Analog Lab 2

Como de costumbre, los instrumentos de la V Collection pueden adquirirse separadamente pero la adquisición de 4 o 5 de ellos ya cubriría el coste del paquete completo. Y si deseamos editar al completo los sonidos, es la vía que hay que transitar: contar con licencia de cada uno de ellos, o la ‘licencia para todo’ de V Collection 5. Pero se ofrece también Analog Lab (89€) como alternativa para quienes no tienen tanto afán de crear sonidos.

Analog Lab es algo así como un popurrí. Ocultos bajo Analog Lab están los 17 instrumentos, aunque no muestra sus interfaces completos si no contamos con sus respectivas licencias, con lo que la edición es limitada. Pero no es tampoco una caja de presets. Cuenta con miles de sonidos de los que afloran una veintena de parámetros y macros para editar los aspectos más relevantes desde un juego de 'faders' y 'encoders' virtuales que pueden convertirse en físicos si los asociamos a algún controlador externo.

Analog Lab 2
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Viene incluido formando parte de V Collection 5 sin coste adicional. Respecto a quienes tengan adquirida la V Collection 4 inicial podrán seguir usando Analog Lab original (el ‘1’ para entendernos), pero si realizan esa actualización de 99€ que comentaba antes podrán instalar y usar la nueva versión Analog Lab 2, ganando así acceso a los sonidos de fábrica de los nuevos instrumentos y el retoque simplificado de los mismos.

Afortunadamente la edición resumida que facilita Analog Lab no usa los mismos parámetros para todos los sonidos, sino que individualmente se han elegido los controles más característicos. Eso permite en muchísimos casos una edición que sin ser completa sí es amplia y específica para cada sonido, y desde luego es mucho más simple y al grano para quien no desea introducirse en los vericuetos de la programación y la síntesis.

En el caso de contar con licencia de todos o alguno de los instrumentos (p.ej. por contar con la V Collection 5 o la 4 actualizada), será posible sin abandonar Analog Lab reclamar la presentación del interfaz completo y retocar en profundidad los sonidos. Ese retoque incluye a aisgnación de qué parámetros deseamos llevar a los controles disponibles en Analog Lab.

Permite también combinar dos sonidos, apilados u ocupando zonas de teclado, tomados de dos instrumentos cualesquiera de la colección, mediante un mezclador dotado de dos efectos en envío y otras facilidades típicas.

Además, el hecho de imponer un 'controlador virtual' en pantalla para acceder a toda la colección y sus 17 instrumentos, ofrece una posibilidad sencilla de usar controladores físicos para retocar los sonidos, ya sean desde equipos de la propia Arturia o de terceros usando ‘MIDI Learn’. Más que adaptar cada instrumento o sonido hacia un controlador hardware, podemos adaptarlo a este controlador virtual y adicionalmente asociar ese controlador virtual con un equipo externo. Las ventajas evidentes: en caso de tener que cambiar el controlador externo basta reasociar los controles de Analog Lab sin necesidad de más retoques en cada uno de los 17 miembros de la familia V.

¿Actualizar o no actualizar? Esa es la cuestión

A la falta de ver en una próxima entrega los nuevos instrumentos, las conclusiones de hoy creo que deben centrarse en valorar qué panorama enfrentan quienes tienen ya la V4.

Para mi gusto, en esta ocasión, el tamaño sí importa, y los interfaces escalables, que en otros productos pueden ser sólo un reclamo, aquí se me antojan capitales. Hasta el punto de hacer atractiva la opción disponible de actualizar la V4 a las nuevas versiones de los instrumentos de V4 (99€) en el caso de que no le interese a alguien el conjunto de nuevos instrumentos que justificaría el paso a la V5 (199€). Probar estos interfaces es un camino sin vuelta atrás: gusta quedarse en él. No os digo nada si, como en mi caso, vuestra vista no es la de antes.

Otras cuestiones que forman parte de la renovación de los instrumentos de V4, no son menos importantes. Por la comodidad que aporta, destaca especialmente la renovada gestión de las colecciones de sonidos, incomparablemente mejor resuelta. Útil también para según qué usos la presencia de ‘playlists’ que facilitan la organización del trabajo y especialmente los directos.

Quienes actualicen desde la V4 no perderán la licencia sobre Spark, el sistema de percusiones/cajas de ritmo que formaba parte de esa entrega y que desaparece en V5 para convertirse en producto autónomo y centrar la 'Collection' en el ámbito de los teclados.

A los que estáis en pleno debate sobre si actualizar o no espero que el vídeo os sea útil para tomar vuestra propia decisión, pero ya os advierto que verlo puede ser fácilmente sinónimo de que más pronto que tarde os decidáis por uno de los dos saltos: actualizar V4 o pasar a V5. Sin entrar todavía en los instrumentos nuevos, las reformas de los preexistentes, aunque no afecten tanto a su funcionalidad ‘sonora’, no dejan de tener un atractivo más que destacable por sí mismas.

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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