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Electrónica musical vintage: la importancia de un buen cuidado en casa

En este artículo...

    Si te ha atraído entrar a leer éste artículo en este blog, muy probablemente te gusta la tecnología musical vintage, la tecnología de hace 15, 20 años y anterior. A muchos nos gusta lo vintage, y nos gusta mucho.

    Sintetizadores, cajas de ritmos, órganos, pedales, previos, mesas de mezcla... nos gusta usar esa tecnología por muchas razones; su sonido, su construcción, su manera de trabajar.... cada uno le damos un valor muy personal que nos hace querer a esa máquina tal y como es, con sus capacidades y sus limitaciones.

    Éstas máquinas son únicas. Son en sí mismas un pedazo de historia, símbolos de un momento único e irrepetible de la tecnología musical electrónica. Seamos músicos, técnicos, apasionados o coleccionistas, creo que es nuestro deber y obligación conservarlas en buen estado.

    Pero los años pasan, para todos los objetos vivos e inertes, y eso tiene un precio. Además de las averías que puedan aparecer, a nivel externo ocurrirá sin duda un desgaste por el uso, un deterioro de los materiales, y la acumulación de suciedad.

    El mantenimiento de estás máquinas no es sencillo, y a veces puede resultar inviable según el grado de deterioro, así que sencillamente dependen de nosotros; tanto las cuidemos, tanto durarán.

    En este artículo trato de compilar y explicar como podemos hacer un mínimo mantenimiento, limpieza externa y cuidados básicos a nuestra tecnología electrónica Vintage, aunque la mayoría de consejos es también aplicable a cualquier aparato actual. Me centraré en aparatos con teclas, aunque muchos ejemplos son aplicables en otros equipos. Allá vamos:

    ¡Tápame!

    Los equipos, especialmente los vintage, deben taparse en la medida de lo posible para ayudar en su conservación. Para ello no hay nada mejor que una sábana doblada, (pasará menos polvo a través que si no la doblamos) o una tela corriente de algodón u otro tejido que no ralle ni deje pelusa. Si la tela es nueva, va muy bien lavarla o remojarla varias veces para quitar la pelusa que siempre trae de fábrica. Las sábanas viejas de algodón van especialmente bien ya que, al haberse lavado mucho, no dejan pelusa ni rallan. Cuando lo destapemos para usarlo, y esto es muy importante, hay que recogerla hacia dentro y agitarla lejos de las máquinas, antes de volverlas a tapar.

    Con ello, podremos evitar o por lo menos retrasar esto:

    Suciedad

    Limpieza de paneles

    El polvo preferiblemente no lo soplaremos, ya que parte de él entrará dentro y la otra parte irá a nuestros pulmones y a otros aparatos. Es mucho mejor aspirarlo, ayudados con un pincel para hacer salir el que haya en recovecos. Si no hay más remedio que soplar, con alguna pera o con un bote de aire comprimido, lo haremos hacia fuera del aparato o, mucho mejor, apuntando hacia la boca de la aspiradora.

    Una vez hayamos limpiado el polvo, si queda suciedad adherida, el producto estrella es el paño de microfibras, o en su lugar una camiseta vieja que vayamos a tirar, junto con limpiacristales u otra solución jabonosa o "limpiador multiusos". No aconsejo el uso de líquidos mas agresivos que esos, o limpiadores tipo "baños y cocinas" como por ejemplo el KH7, ya que éstos suelen llevar algún tipo de ácido para disolver grasas rápidamente, que podría atacar a las tintas o superfícies de metal. Además de eso, requierían un aclarado abundante.

    Es preferible dar muchas pasadas con poca presión, a pocas pasadas apretando mucho. Cualquier paño, apretado con mucha fuerza, ralla. Aún los que dicen que no rallan.

    Tampoco podemos olvidar que las tintas y el material del panel tienen muchos años, pueden haber soportado, aparte del paso del tiempo: sol directo, humedad, calor, abrasión y otras agresiones... y pueden estar deteriorados y frágiles. Si no estamos seguros, es recomendable dar algunas pasadas con varias presiones en una zona oculta o poco visible, para probar que tal soporta la limpieza. Es muy importante ir con pies de plomo en esta operación, o estropearemos el panel.

    Un pincel bien humedecido (pero nunca mojado) de limpiador puede ayudarnos a limpiar en huecos donde el paño no entre, en ranuras o recovecos, con cuidado de no mojar partes sensibles, como ranuras de potenciómetros, pulsadores, etc. Inmediatamente después de su paso hay que secar la superficie si ha quedado mojada.

    Pueden haber superfícies muy críticas y que habrá que limpiar muy suavemente, como las ventanas de los displays. Éstas suelen ser lisas y con superfícies pulidas "a espejo", y son prácticamente intocables. En caso de tener que limpiarlas, siempre antes quitaremos el polvo, pues éste ralla si se arrastra.

    Para el polvo incrustado, muy habitual en paneles que tienen algun tipo de textura, hay que usar un paño que arrastre mas, pero con muchísimo cuidado. No useis nunca estropajos de cocina, sus pelos van recubiertos de fibra de vidrio, y el panel quedará sin ninguna duda rallado. Muy pocos paneles soportarán eso. Si con varias pasadas no sale, es mejor dejarlo así ya que requerirá un lavado mas especial, con desmontaje y demás.

    Ejemplo de polvo incrustado en un panel de Moog Prodigy:

    Moog Prodigy con polvo

    Suciedad adherida dentro de la textura, Waldorf Q:

    Waldorf Q sucio

    Suciedad y grasa adherida durante años, Juno 106:

    Juno 106 sucio

    Controles

    Los que me conocen en este ramo saben que no soy amigo de los sprays limpiacontactos típicos, usados en potenciómetros. No suelen limpiar la suciedad, que acaba generando los mismos problemas a corto plazo. Siempre he observado que la solución que ofrecen dura muy poco, y los ruídos vuelven incluso peor.

    Lo mejor es una limpieza interna, pero claro, para eso hay que desmontar el control y restaurarlo, lo cual no siempre es posible.

    Únicamente si son sprays de "residuo cero", y sólo en emergencias, pueden usarse en potenciómetros de manera temporal, y salvarnos de un apuro como una grabación o una actuación en directo. Otro punto en contra de estos sprays es que el alcohol que llevan suele diluir la grasa especial que le da la suavidad al movimiento, y el potenciómetro pasará a ir duro y seco al tacto. Para eso no hay otra solución que desmontar, limpiar todo y aplicar grasa nueva.

    La suciedad que hay dentro de un potenciometro cuesta mucho de quitar, debido a su construcción. Si el fader es abierto y se puede ver su interior a traves de la ranura, o el rotativo tiene una ranura por donde entran los pines, la primera medida efectiva a nivel externo es soplar, con una pera de aireo con un bote de aire comprimido (podemos aplanar la punta del tubito para que entre). Un par de soplos a lo largo de todo el recorrido o apuntando a ambos extremos, mientras movemos el cursor, sacarán una buena parte del polvo suelto. Si hay suciedad adherida, un spray de residuo cero puede ir bien como emergencia, y aplicar después otro par de soplos.

    Si usáis sprays en potenciómetros, es muy importante que sea "residuo cero", otros sprays no sirven en absoluto porque llevan aceites (ya que están diseñados para contactos metálicos), que en lugar de barrer la suciedad la atraparán, dejando una pasta de aceite y polvo, que en lugar de limpiar, ensucia. En un conmutador de lengueta metálica, ese aceite cumple perfectamente su objetivo, que es el de cubrir las lenguetas para protejerlas de la corrosión.

    Suciedad y polvo mezclados con aceite de limpiacontactos:

    Hay casos en los que, sencillamente, ninguna limpieza externa puede hacer nada, y no quedará otra solución que abrirlos:

    Teclado

    Llegamos a la parte más delicada y más tocada de los aparatos con teclado. Hay quienes las acarician, y hay quienes las aporrean con igual pasión. Sea como sea, siempre terminan sucias.

    Si nos ceñimos a la cara superior de las teclas, encontraremos principalmente grasa, la grasa de la piel que vamos dejando mientras tocamos. Si fumamos junto al teclado, también encontraremos el característico hollín amarillento que deja el humo, y que termina penetrando en casi cualquier material plástico. Aquí únicamente se pueden usar paños muy suaves, porque trabajaremos sobre una superficie plástica pulida a espejo, que es increíblemente fácil de rallar (se ralla fácilmente con las uñas).

    Aparte de los ya mencionados paños de microfibra, puede ir muy bien una camiseta vieja que vayamos a tirar, o paños específicos para cristales. Están absolutamente desaconsejados cualquier tipo de estropajo, por muy suave o poco agresivo que lo veais. Cualquier estropajo rallará las teclas, y mucho. Como líquido, la misma solución jabonosa o limpiacristales sirve. También podemos aprovechar para limpiar las paredes verticales de las teclas, y si llegamos, las partes que hay debajo.

    Teclado sucio

    Y con esto llegamos al fin de este artículo sobre pequeños consejos de limpieza, espero que sirva para ayudarnos a mantener limpias nuestra máquinaria vintage. Se lo merecen.

    Por Carlos Pizarro de Synther, servicio técnico y de restauración ubicado en Barcelona, dedicado única y exclusivamente a la electrónica musical vintage, especializado en sintetizadores analógicos.
    http://www.synther.org

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