dsn2304 escribió:
La musicanza la escuché hace muy poco... estoy seguro.

¿Vivaldi?
EDITO: No. Creo que ya sé por donde van los tiros. ¿Rameau?
Rameau no es. Y ya sabéis que de Vivaldi no puedo responder, así que no diré que tampoco (

).
"apesardetodo" escribió:
Geminiani?
No.
Sobre lo de Haendel y Bach, en especial Bach, hay una cita que me marcó hace más de 20 años. Está sacada de "2001, una odisea en el espacio", de Arthur C. Clarke. La he buscado para vosotros, porque a mí me pareción acertadísima. Os sitúo: la nave viaja hacia los confines del sistema solar en un viaje muy, muy largo, y el único tripulante se enfrenta a mucha soledad y aburrimiento, entonces, aprovechando el equipo de sonido de la nave:
Alguien escribió:
Al principio, como necesitaba la compañía de la voz humana, había escuchado obras teatrales clásicas —especialmente de Shaw, Ibsen y Shakespeare— o lecturas poéticas, de la enorme biblioteca de grabaciones de la Discovery. Pero los problemas que trataban le parecían tan remotos, o de tan fácil solución con un poco de sentido común, que acabó por perder la paciencia con ellos.
Así pasó a la ópera... generalmente en italiano o alemán, para no ser distraído siquiera por el mínimo contenido intelectual que la mayoría de las óperas presentaban. Esta fase duró dos semanas, antes que se diese cuenta que el sonido de todas aquellas voces soberbiamente educadas eran sólo exacerbantes en su soledad. Pero lo que finalmente remató este círculo fue la Misa de Réquiem de Verdi, que nunca había oído interpretar en la Tierra. El «Dies Irae», retumbando con ominosa propiedad a través de la vacía nave, le dejó destrozado por completo; y cuando las trompetas del juicio final resonaron en los cielos, no pudo soportarlo más.
En adelante, sólo escuchó música instrumental. Comenzó con los compositores románticos, pero los descartó uno por uno al hacerse demasiado opresivas sus efusiones sentimentales. Sibelius, Tchaikovsky y Berlioz duraron una semana, Beethoven bastante más. Finalmente halló la paz y el sosiego, como a muchos les había sucedido, en la abstracta arquitectura de Bach, ocasionalmente mezclada con Mozart.
Y así la Discovery siguió su curso, resonando a menudo con la fría música del clavicordio, y con los helados pensamientos de un cerebro que había sido polvo hacía cientos de años.
Y la musicanza esperaré un par de respuestas, porque creo que le debe sonar a alguien, aunque sea una "versión".