tricky2k escribió:
¿Cómo le fue a tus suegros?
No compraron, creo que en realidad fueron antes pero no nos lo dijeron hasta que sacamos el tema de conversación. No recuerdo por qué decidieron no comprar, supongo que no se fiarían ya que no suelen fiarse de cosas que no entienden si no les asesora alguien de la familia.
Entiendo lo que quieres decir, pero sigo opinando igual. Invertir es una cosa seria, o tienes algo de formación, o te asesora un profesional 100% independiente, y ese es el mensaje que debería recibir la gente por parte de las instituciones gubernamentales, al igual que se hacen campañas sobre no conducir bebido, contra las drogas, o sobre el uso responsable de los medicamentos. Sin formación o sin asesoramiento profesional e independiente, es muy probable que pierdas algo, o incluso todo.
A mi hace años, cuando acabé de hacer unas prácticas en Mapfre me ofrecieron quedarme, pero no en el puesto en el que hice las prácticas, si no en uno relacionado con inversiones, el que dirigía el cotarro ahí me dijo que se había fijado en que yo era muy espabilado y me quería en su equipo (típica frase de headhunter de mercadillo que se cree que llamarte listo en plan campechano es una estrategia de reclutamiento infalible). Básicamente consistía en venderle a la gente diferentes productos financieros, unos externos, y otros propios de Mapfre (que eran los que más bonus daban, y que yo recuerde los que menos garantías tenían). Lo rechacé, más que nada porque vi que lo único que se buscaba era el lucro personal y para la empresa, no era un servicio de asesoramiento real en inversiones, y mucha de la gente que estaba ahí no tenía formación específica y las garantías de cualquier producto eran las que eran porque "lo ha dicho el jefe". Si a eso le añadimos que las primeras personas a las que aconsejaban vender sus productos financieros era tu propia familia, apaga y vámonos. Eso sin contar como algunos espabilados (los pocos con formación) hacían una trampa que si les llegan a trincar creo que se los comen vivos... cogían grandes sumas de dinero que algunos clientes les habían dado en metálico, lo metían durante unos pocos días en fondos con bastante riesgo pero mucha rentabilidad, lo hacían durante cuatro o cinco días que sabían que no había peligro de desplomes, y luego lo rescataban, con un beneficio de unas pocas decenas de euros: "con esto me voy a cenar con mi novia el fin de semana". Eso lo vi durante las prácticas, me lo restregaba continuamente por la cara un tipejo... literalmente me daban ganas de vomitar.