"Emilio" escribió:
Cierre del hilo en 5, 4, 3....
Voy a echar un cable en este sentido.
Que el polluelo píe cuando su árbol está cayendo no es nuevo ni imprevisible.
Dice: "no es admisible apelar a una democracia por encima del derecho". Es decir: digo que tengo en el bolsillo y sitúo o digo que se sitúa por encima de los derechos fundamentales (durante el juicio más importante de este siglo en España) el interpretador corrupto e inepto mayor de la norma del reino, y me quedo tan ancho. Aunque en realidad no es anchura; es irse por la pata abajo viendo el espectáculo lamentable en el Supremo.
Éste es el nivel de libertad por aquí. El jefe del Estado piando por su cabeza cuando debería tener la boca chapada.
Emilio escribió:
Inicié este topic no por el Decreto en Cuba explícitamente, sino para debatir sobre qué es la libertad y qué posibilidad o nivel de libertad tiene un sistema que crea deuda, pobreza, aliención por el trabajo y el consumo, ignorancia, desinformación y desigualdad.
Mientras haya Estados dirigjidos por humanos no habrá libertad, pues la tendencia humana a la corrupción es inevitable y es proporcional a los niveles de libertad, ya que el corrupto para perpetuarse ha de engañar y retorcer realidades, cosa que interrumpe cualquier progreso.
Así que o cambiamos de especie o de forma de control y ordenamiento, pero sin nosotros, pues somos la fuente de todos los males.
Comenté en otro hilo sobre las jerarquías naturales sin un Estado y cómo ordenarlas, pero la gente debía estar cortándose las uñas dinosaurias de los pies y no cundió. Para una libertad real en las futuras sociedades sin Estados éste es el meollo a resolver.
No es cuestión de un tipo de Estado u otro; es cuestión de que siendo tan imbéciles como especie encontremos la forma de gobernarnos sin nosotros mismos.
Se me ocurre que una dictadura robótica democrática podría ser una solución para gobernarnos. Aunque habría mucho hackeo. Habrá que seguir pensando.
Entiendo la libertad como la ausencia de daño colateral en la búsqueda o ejercicio de la felicidad. Es decir, que es imposible la libertad, a menos que vivamos aislados; podría ser la solución. Necesitaríamos otros planetas para un aislacionismo completo de todos los millones de humanos, o reducir el número drásticamente.